Mikhail Tal

Mikhail Tal en1961 / Wikimedia - ajedrez

Tal día como hoy… 9 de noviembre de 1936 nacía el ajedrecista Mikhail Tal

 

El 9 de noviembre de 1936 nacía en Riga (Letonia, entonces parte de la URSS) Mikhail Tal, en opinión de muchos, uno de los ajedrecistas más geniales del siglo XX, y para algunos el que más. Fue, con 23 años, el campeón del mundo (1960) más joven de la historia hasta entonces. Su carrera posterior estuvo repleta de altibajos debido a su precario estado de salud, sin que su propensión al alcohol coadyuvara en modo alguno a sobrellevarla.

 

CV / El ajedrez del siglo XIX, llamado también ajedrez romántico, se había caracterizado por la práctica del juego abierto, ataques directos al rey y por el recurso al gambito -sacrificio de material en la apertura a cambio de ataque-, lo que producía un ajedrez truculento y brillante. Eran los tiempos de ‘La Inmortal’, una partida entre Anderson y Kielseritzy en la cual el blanco sacrificaba torre, tres piezas y dama para dar al final jaque mate al rey negro, o de la ‘Siempre Viva’, partidas históricas del ajedrez romántico. Pero desde que Steinitz se impuso a Anderson, empezó a predominar el ajedrez posicional, estratégico, acaso mucho más minucioso y sólido, pero también menos espectacular, con el resultado decidiéndose en los finales de partida, algo más bien excepcional en el ajedrez romántico.

El ajedrez posicional se impuso y a su escuela se adscribieron todos los grandes jugadores del momento. También conocido como el brujo de Riga, Tal fue la excepción

El ajedrez posicional se impuso y a su escuela se adscribieron todos los grandes jugadores del momento. Y lógicamente, con más o menos variantes, posicionales fueron todos los campeones del mundo de la primera mitad del siglo XX: Lasker, Capablanca, Alekhine, Botvinnik…

También conocido como el brujo de Riga, Tal fue la excepción. Jugó su primera partida de competición a los 17 años y su ascenso fue meteórico. Tenía una privilegiada intuición para el juego de ataque y para las combinaciones más sorprendentes y arriesgadas. Su ajedrez evocaba al de Chigorin, creador de la escuela ajedrecística rusa y amante de los gambitos, superándolo con creces. Como anécdota, nació con solo tres dedos en la mano derecha, sin que esto le impidiera ser un cualificado pianista, intérprete de Chopin, Tchaikovski, Rajmáninov… Solía disimular su defecto escondiendo la mano en el bolsillo durante las partidas, mostrándola solo cuando la sacaba para encender un cigarrillo.

Tras ser seleccionado aspirante al título mundial, se enfrentó y venció al campeón Botvinnik en 1960. Botvinnik era como jugador todo lo contrario que Tal: conservador, seguro, metódico, poco dado a correr riesgos. Tal, en cambio, arriesgaba y atacaba con un juego combinatorio que desconcertaba y amendrentaba a sus rivales. Cuando consiguió el campeonato del mundo y con toda una carrera por delante, todos pensaban que se iba a convertir en el mayor genio ajedrecístico del siglo XX. Fue solo a medias.

Su delicada salud empezó a pasarle factura muy pronto, agravada por su irredenta propensión al alcohol

Su delicada salud empezó a pasarle factura muy pronto, agravada por su irredenta propensión al alcohol. Perdió el match de revancha con Botvinnik después de disputarlo recién recuperado de un internamiento hospitalario. Su carrera prosiguió con altibajos, caracterizados por sus crecientes éxitos hasta que recaía enfermo de nuevo, y vuelta a empezar. Venció a todos los grandes jugadores del momento, pero no volvió a ser nunca campeón del mundo. Aun así, venció en algunos torneos internacionales importantes y estuvo a punto de volver a ser candidato al campeonato del mundo. Consiguió, eso sí, volver a ser campeón del mundo, pero de ajedrez relámpago, especialidad en la que siempre destacó, en el único campeonato del mundo que se ha disputado de esta modalidad, en 1988.

En 1991 ganó el Torneo Internacional de Buenos Aires Memorial Najdorf. Y todavía tuvo fuerzas para derrotar al entonces todopoderoso Gari Kaspárov

En 1991 ganó el Torneo Internacional de Buenos Aires Memorial Najdorf. Y todavía tuvo fuerzas para derrotar al entonces todopoderoso e intratable campeón del mundo, Gari Kaspárov, en el torneo de ajedrez relámpago de Moscú. Un mes después falleció víctima de una hemorragia en el esófago, a los 55 años de edad, el 28 de junio de 1992. Pudo serlo todo en ajedrez, y se quedó a medio camino, pero es un medio camino que le llevó a ser uno de los mejores jugadores de ajedrez del siglo XX todos los tiempos, y el más brillante de todos ellos, todo ello a pesar de poder ser considerado un jugador de trayectoria malograda.

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