Montesquieu es en cierto modo el padre de la Ilustración o, mejor, uno de sus precursores

Tal día como hoy… 18 de enero, de 1689, nacía Montesquieu

 

Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu, uno de los más emblemáticos representantes de la Ilustración francesa, nacía un 18 de enero en el Château de la Brède, cerca de Burdeos. Su obra más conocida, L’Esprit des Lois –El Espíritu de las Leyes-, es la fundamentación intelectual, política, jurídica y moral del estado de derecho.

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CV / Filósofo, jurista, político y viajero, Montesquieu es en cierto modo el padre de la Ilustración o, mejor, uno de sus precursores. Estudió en Burdeos y en París, entrando en contacto en esta última ciudad con los intelectuales de su tiempo, pero no coincidió cronológicamente con los más genuinos representantes de la Ilustración –Diderot, Voltaire, D’Holbach…-, al ser de más edad que ellos. Durante su vida, ocupó varios cargos públicos en Burdeos –el castillo familiar donde nació estaba cerca de dicha ciudad- dada su condición de miembro de la nobleza.

Su obra más conocida, L’Esprit des Lois –El Espíritu de las Leyes-, es la fundamentación intelectual, política, jurídica y moral del estado de derecho

Admirador de Inglaterra y de su régimen político, así como afamado lector de Locke y de Hume, su concepción del estado de derecho puede resumirse en dos formulaciones.

1.- En todo Estado, entendido como unidad de poder político, hay tres clases de poderes, el legislativo, el ejecutivo y el judicial. El legislativo es el poder mediante el cual el gobernante –el «príncipe», en sus términos, siguiendo a Maquiavelo-, o el magistrado, dispone las leyes por las que se ha de regir la sociedad bajo su jurisdicción. El ejecutivo es el que le faculta para aplicar estas leyes y para ejercer el gobierno de acuerdo con ellas y velar por su cumplimiento. El judicial es el que castiga las infracciones contra estas leyes y resuelve sobre las diferencias y contiendas que surgen entre los ciudadanos. Se sobreentiende que dichos tres poderes han de ser independientes entre ellos, dando lugar a lo que modernamente se conoce como la separación de poderes.

2.- El Estado está sometido y sujeto a sus propias leyes.

En el primero, la novedad estriba en la independencia de cada uno de estos poderes respecto a los otros dos. Más allá de esta (significativa) diferencia, se trata de una descripción de la estructura y naturaleza del estado. El segundo, en cambio, resulta más un propósito, en la medida que introduce la limitación de la actuación de los gobernantes en el marco de las propias leyes, pudiendo ser juzgados por su incumplimiento o transgresión, como cualquier particular, si fuera el caso. Destacaremos el segundo por lo que tuvo de innovador. Hasta entonces, el soberano promulgaba las leyes, pero estaba por encima de ellas. Y a la manera hobbesiana, en la medida que era el árbitro supremo, no estaba obligado por ellas.

Montesquieu murió a los 66 años de edad en París, el 10 de febrero de 1755. Su legado persiste hoy en día. Todas las democracias están estructuradas en torno a la idea del estado de derecho, y a la noción de ciudadano que le es inherente.

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