Napoleón III

Napoleón III / Wikimedia

Tal día como hoy… 4 de septiembre de 1870 Napoleón III era depuesto como emperador de Francia

 

El 4 de septiembre de 1870, tras haberse rendido con su ejército en Sedán ante los prusianos y ser hecho prisionero, Napoleón III era depuesto como emperador de Francia y la Asamblea Nacional proclamaba la III República. Fue el último monarca que reinó en Francia.

 

CV / Carlos Luis Napoleón Bonaparte había sido emperador de los franceses durante 18 años, desde 1852. Antes fue el primer y único presidente de la II República, entre 1848 y 1852. Como presidente, él mismo promovió el golpe de estado que abolió la república y proclamó el II Imperio, con él como emperador. Era hijo de Luis Bonaparte –hermano de Napoleón- y de Hortensia de Beauharnais –hija de la esposa de aquél, la emperatriz Josefina-. Tras el golpe de estado, se proclamó emperador con el nombre de Napoleón III, respetando la cronología imperial al situar como Napoleón II al hijo de Napoleón, que había muerto en 1832, a los 21 años y que nunca llegó a reinar.

Era hijo de Luis Bonaparte –hermano de Napoleón- y de Hortensia de Beauharnais –hija de la esposa de aquél, la emperatriz Josefina-

Durante su reinado, intentó asentar el papel de Francia como gran potencia tras la derrota de Napoleón, la restauración borbónica, la monarquía parlamentaria de Luis Felipe y la II República. Prosiguió con la política colonialista iniciada con Luis Felipe, consolidando el dominio sobre Argelia, expandiéndose en África e Indochina. También cosechó sonoros fracasos, como la expedición a México apoyando al emperador Maximiliano, al que él mismo había impuesto.

Políticamente, su trayectoria se caracterizó por el constante desplazamiento desde posiciones inicialmente liberales hacia el tradicionalismo y el conservadurismo. Combatió el dominio austríaco en el norte de Italia apoyando al reino del Piamonte, pero tras la unificación italiana envió un ejército a Roma para defender a los Estados Pontificios. No supo contrarrestar el ascenso de Prusia, dirigida por el canciller Bismark, a cuyo fortalecimiento coadyuvó involuntariamente debilitando a Austria-Hungría. Solo tras la guerra austro-prusiana y la expulsión de los austríacos de la Confederación Germánica, comprendió el peligro que para Francia representaba una Alemania unificada bajo el militarismo prusiano, pero ya era demasiado tarde.

Políticamente, su trayectoria se caracterizó por el constante desplazamiento desde posiciones inicialmente liberales hacia el tradicionalismo y el conservadurismo

La guerra con Prusia estalló por un incidente diplomático en el que estuvo involucrada España. La Revolución «Gloriosa» de 1868 había expulsado a los Borbones, y el gobierno provisional empezó a buscar candidatos a la corona española en varias dinastías reales europeas. El primer ministro español, el general Prim, propuso cono candidato al príncipe Leopoldo de Hohenzollern, miembro de la dinastía reinante en Prusia, y la candidatura fue apoyada por Bismark. Napoleón III envió un telegrama a Prusia escrito en términos diplomáticamente hablando muy hostiles, exigiendo la retirada de la candidatura. Leopoldo se retiró, pero Bismark supo aprovechar el incidente, redactando un comunicado en el cual, resumiendo aparentemente el contenido del texto, lo manipuló de manera que el embajador francés quedara humillado. Napoleón III declaró entonces la guerra a Prusia.

La guerra fue desastrosa para Francia. Tras varias derrotas, el propio Napoleón III se vio obligado a rendirse en Sedán ante los prusianos con todo su ejército y fue hecho prisionero. Ante tal humillación, la Asamblea Nacional, a propuesta del líder republicano Léon Gambetta, destituyó al emperador y proclamó la República.

Tras varias derrotas, el propio Napoleón III se vio obligado a rendirse en Sedán ante los prusianos con todo su ejército y fue hecho prisionero

El signo de la guerra no cambió para Francia con el cambio de régimen. Pocas semanas después, los prusianos llegaban a las puertas de París y pusieron asedio a la ciudad. La mayor parte del norte de Francia fue ocupada por los prusianos. En una auténtica humillación, el rey de Prusia Guillermo I, se proclamó emperador de Alemania en la Sala de los Espejos del ocupado Palacio de Versalles. Finalmente, envuelta a su vez en la revolución de la Comuna de París, la República francesa firmó la paz, cediendo los territorios de Alsacia y Lorena al recién proclamado Imperio alemán.

Napoleón III vivió el resto de la guerra en cautiverio. Fue liberado tras la guerra y se exilió a Inglaterra con su familia. Murió tres años después, en enero de 1873, a los 64 años de edad. Fue enterrado en la cripta imperial de la abadía de Saint Michael, en Inglaterra.

Desde entonces, Francia no ha vuelto a tener monarca.

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