Narciso Monturiol

Monturiol murió olvidado y en la miseria / Wikimedia

Tal día como hoy… 6 de septiembre de 1885 fallecía Narciso Monturiol

 

El 6 de septiembre de 1885 fallecía en Sant Martí de Provençals, antiguo municipio incorporado a Barcelona desde 1897, Narciso (Narcís) Monturiol Estarriol. Hombre de ciencia, intelectual, político e inventor del primer submarino de la historia propulsado por motor de combustión. Murió olvidado y en la miseria, acogido por un grupo de obreros cabetianos que habían fundado una colonia icariana. Aun siendo el submarino su creación más famosa, la lista de sus inventos es interminable.

 

CV / Había nacido en Figueras (Gerona) el 28 de septiembre de 1819, en una familia de artesanos. Estudió Derecho en la Universidad de Barcelona, licenciándose en 1845. Pese a ello, nunca ejerció de abogado. Se interesó muy pronto por las ideas del socialismo utópico difundidas por Étienne Cabet (1788-1856), con el que llegó a mantener correspondencia y se dedicó a difundir estos ideales desde la revista ‘La Fraternidad’, considerada la primera publicación comunista en España (1847-1848). El suyo es, de acuerdo con el ideal cabetiano, un comunismo democrático premarxista, que no postula la lucha de clases y considera que al comunismo se llegará por convencimiento.

El Ictineo I –de Ichtus (pez), y naus (barco): el «barco-pez»-, fue botado el 28 de junio de 1859 en el puerto de Barcelona

‘La Fraternidad’ fue clausurada por orden gubernamental en 1849 y Monturiol tuvo que exiliarse brevemente a Francia. A su vuelta empezó a interesarse por la ciencia y la ingeniería, investigaciones que compaginará con publicaciones editoriales, como el ‘Almanaque democrático’ (1864). Durante uno de sus exilios interiores se refugió en el Cabo Creus. Allí fue testigo de las duras condiciones de trabajo de los pescadores de coral y concibió la idea de construir un barco que pudiera navegar sumergido como los peces.

Fue el Ictineo I –de Ichtus (pez), y naus (barco): el «barco-pez»-, botado el 28 de junio de 1859 en el puerto de Barcelona. Navegó sumergido a 20 metros durante dos horas y veinte minutos. Medía 7m de eslora, 2,5m de maga y 3,5m de calado. Se movía por un propulsor plano de aleta accionado manualmente por los 4 tripulantes.

Réplica del Ictíneo I delante del Museo Marítimo de Barcelona / Wikimedia. Autor: I, Gepardenforellenfischer

El éxito del Ictineo I movió a Moturiol a abrir una subscripción popular por toda España para construir un segundo submarino mejorado, el Ictineo II. Fue botado en Barcelona el 2 de octubre de 1864. Para este segundo submarino, Monturiol había pensado en su posible utilización con fines militares: 14m de eslora, 2 de manga y 3 de callado, con un volumen de 29m3. Desplazaba 46 toneladas y alcanzaba una velocidad de 4,5 nudos. Podía sumergirse hasta 30m. Estaba construido en madera de olivo reforzada con roble, y cubierto con una capa de cobre de 2mm de espesor. Disponía de cuatro tanques de 8m3 que podían ser inundados a voluntad para la inmersión, y vaciados con aire comprimido para la emersión.

Ictineo II / Wikimedia. Autor: Flemming Mahler Larsen, http://netfactory.dk/

Pero lo más importante era que estaba propulsado por un motor anaeróbico de combustión a vapor, que funcionaba con un combustible compuesto por una mezcla de magnesio, peróxido de hidrógeno –H2O2, agua oxigenada-, zinc y cloruro de potasio, que producía oxígeno, lo que aumentaba además la autonomía en inmersión. Esto convertía al Ictineo II en el primer submarino de la historia propulsado por un motor mecánico. El 20 de mayo de 1865 fue botado en el puerto de Barcelona y se desplazó hacia Alicante.

El proyecto pareció interesar en un principio al gobierno de Isabel II, pero luego, sin que se sepa por qué razón y al igual que ocurrió con Isaac Peral veinticinco años después, fue desestimado y olvidado por completo. Monturiol acabó arruinado y decepcionado. El Ictineo II fue desguazado en 1868. Quedaron sus planos y el libro póstumo ‘El arte de navegar por debajo del agua’ (1891).

EL Ictineo II fue el primer submarino de la historia propulsado por un motor mecánico

Regresó a la política con la Revolución de 1868. Fue diputado por Manresa en las Cortes Constituyentes de la I República y, como director de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, aplicó un invento suyo para secar el papel engomado. Tras la caída de la I República todavía tuvo ánimos para fundar un nuevo diario, ‘El Anunciador Financiero’, en el cual se arruinó nuevamente.

Tras su muerte, fue enterrado en Barcelona, pero desde 1972, sus restos descansan en el cementerio de Figueras

Entre sus inventos se cuentan una máquina para hacer cigarrillos, un procedimiento de fabricación de jabón en frío, unas suelas de zapato sintéticas, una camisas para cilindros de motor, un aparato para obtener copias de un dibujo o escrito original, un proyecto de tranvía funicular para Tarragona, un proyecto de trasvase para llevar las aguas del Ter a Barcelona… Incluso descubrió un método de conservación de la carne, que un supuesto amigo suyo le hurtó y patentó en Londres, haciéndose millonario.

Tras su muerte, fue enterrado en Barcelona, pero desde 1972, sus restos descansan en el cementerio de Figueras, su ciudad natal.

El segundo submarino de la clase S-80 de la Armada Española llevará el nombre de ‘Narciso Monturiol’.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí