Neandertales y sapiens, ¿una misma especie?

A lo sumo podríamos decir que la variedad neandertal fue asimilada por la sapiens y desapareció / Pixabay

Sapiens y neandertales convivieron en Europa de 2.600 a 5.500 años. El tema es que siempre se los ha visto muy diferentes y quizás la cosa deba analizarse de otro modo.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista  @DAVIDRABADA

Durante los años setenta algunos paleontólogos describían a los neandertales como una variedad de nuestra propia especie, como Homo sapiens neanderthalensis. Claro está que sin ADN neandertal todo era una teoría sin fundamentos genéticos. Era más, aquellos atisbos hacia el pasado humano estaban plagados de prejuicios y deseos que algunos científicos de entonces perseguían.

Hoy en día la genética está penetrando en el registro fósil y sus consecuencias obligan a revisar conceptos que parecían inamovibles. Uno, y muy importante en evolución, es el de especie. Aquí los hallazgos de ADN fósil neandertal en muchos yacimientos europeos y asiáticos animan a revisar este concepto.

Un artículo en la revista Nature de enero de 2014 ya dinamitó el árbol evolutivo humano al hallar ADN neandertal en sapiens actuales

Un artículo en la revista Nature de enero de 2014 ya dinamitó el árbol evolutivo humano al hallar ADN neandertal en sapiens actuales. Luego en el Nature de junio de 2015 se identificó ADN neandertal en sapiens de hace unos 40.000 años. El hallazgo fue obtenido de una mandíbula hallada en Rumanía.

Investigaciones anteriores de ADN fósil ya indicaban que los neandertales llegaron a Asia unos miles de años antes de su extinción, y que se cruzaron con sapiens mucho antes. Pero esto no fue todo, en agosto de 2018 la misma revista Nature publicó otro trabajo con más ADN de un nuevo humano fósil, los denisovanos. Este ADN, 10.000 años más antiguo que el anterior, pertenecía a unos fragmentos óseos de una cueva de Siberia. El ADN hallado era mezcla de dos especies, los neandertales y otra sólo inferida por datos genéticos fósiles, los tales denisovanos. Cabe preguntarse ante estos hallazgos, ¿qué relación existe entre sapiens, neandertales y denisovanos?, ¿es válida esta última especie con los pocos fósiles hallados?, y por último, ¿son estos tres grupos humanos especies independientes?

Fuente: Wikimedia – Autor: Gustavo Girardelli

El concepto de especie no es la panacea de la biología, más bien su quebradero de cabeza (leer: 1. Prejuicios e intereses en la evolución humana). Una definición muy extendida nos dice que es una asociación de organismos con genes compatibles para producir una descendencia fértil. Pero, ¿y los organismos que no se reproducen sexualmente? ¿Y los híbridos como mulas y ligres? ¿Y los fósiles que no podemos cruzarlos?

Es obvio que la definición de especie no casa al cien por cien con la realidad y que la naturaleza es más compleja de lo que suponíamos. En 2007, y durante una conversación con el Dr. Jorge Wagensberg, me dijo irónicamente que una especie es una individualidad viva de individuos vivos empeñados en continuar vivos, algo poético pero que, como muy bien sabía Wagensberg, no resolvía la diatriba entre fósiles y organismos vivos.

Una solución a todo lo anterior fue crear dos conceptos de especie, el biológico y el paleontológico. El primero responde a una unidad evolutiva que agrupamos más por su compatibilidad genética que por sus rasgos físicos, y el segundo, una unidad evolutiva que agrupamos más por sus rasgos físicos que por su genética conocida. Todo lo anterior sucede así porqué no disponíamos de genes en los fósiles. Pero con la irrupción del ADN en algunos fósiles estos conceptos volvieron a tambalearse y cabía su revisión para dilucidar la realidad entre denisovanos, sapiens y neandertales.

La pregunta clave es qué nivel de semejanza admitimos para cada especie al situar el límite entre éstas

La pregunta clave es qué nivel de semejanza admitimos para cada especie al situar el límite entre éstas. Y claro está la frontera de cada especie se nos pixela cuando aumentamos el zoom sobre la línea. Es decir, la variabilidad dentro de un grupo es a menudo tan amplia que algunos individuos se confunden en el margen con dos o más especies. Por ejemplo, sapiens es tan diverso que halla caracteres, e incluso genes, de los neandertales. O los perros son tan diversos que en algunas variedades se parecen a sus padres primigenios, los lobos. En fin que hemos sido nosotros quienes queremos clasificar la naturaleza en grupos precisos pero en la realidad no existe una línea de máxima precisión que los separe.

 

La naturaleza versus nuestra comprensión

El químico Xavier Duran decía en su libro “El Cerebro Poliédrico” que quizás descubrimos las leyes de la naturaleza para que encajen en nuestra percepción. Y ciertamente la naturaleza es muy diversa por lo que ésta no resulta clasificable al cien por cien. Somos los humanos quienes pensamos modelos que se ajusten a la realidad para hacerla más comprensible.

Somos los humanos quienes pensamos modelos que se ajusten a la realidad para hacerla más comprensible

El concepto de especie resulta un claro ejemplo, como también el de vida ¿y los virus?, el de organismo ¿y las esponjas?, el de onda ¿y el de partícula?, el de materia ¿y el de energía? Y el de tantos otros conceptos.

El problema es que un modelo no es la realidad, más bien nuestra manera de intentar comprender el entorno. Ahora, y a partir de esta idea, hallaremos la respuesta a las relaciones evolutivas entre denisovanos, neandertales y sapiens. La comprensión global de un asunto científico alcanza su plenitud cuando uno sabe expresarlo con un lenguaje llano. Este hecho indica ideas claras.

Primero hay que ceñirse a los hechos, en segundo lugar ordenarlos bajo la lógica de causa y efecto, y finalmente proponer la interpretación más acorde con todo lo anterior. Así se rige en un amplio sentido el método científico. Y es que la ciencia requiere de una visión de 180 grados para ser objetivos. Si la tenemos de 30 grados pesan los prejuicios, si nos pasamos de 180 hacemos ciencia ficción.

La ciencia requiere de una visión de 180 grados para ser objetivos. Si la tenemos de 30 grados pesan los prejuicios, si nos pasamos de 180 hacemos ciencia ficción

Por lo tanto, si hemos hallado ADN neandertal en huesos de sapiens de hace unos 40.000 años es que su cruce resultó fértil durante generaciones. Ello nos casa por primera vez dos especies paleontológicas, neandertal y sapiens, bajo una sola de biológica. Es decir Homo sapiens debería contener dos variedades al haber sido compatibles genéticamente, la H.s.neanderthalensis y la H.s.sapiens, algo que nos indica que los neandertales no se extinguieron realmente sino que fueron asimilados. Su ADN en nosotros es prueba de ello.

A lo sumo podríamos decir que la variedad neandertal fue asimilada por la sapiens y desapareció. Hoy en día sabemos a ciencia cierta que variedades de cánidos medievales ya no existen y no por ello decimos que se hayan extinguido los perros. Simple y llanamente unas variedades fueron asimiladas por otras, y en este caso, bajo los caprichos humanos. Sapiens absorbió a neandertal en un proceso que duró miles de años y que más adelante detallararemos.

Sapiens absorbió a neandertal en un proceso que duró miles de años

Pero a estas dos variedes de Homo sapiens cabe añadir a los denisovanos. Éstos se cruzaron con neandertales llegados a Siberia dando descendencia fértil. Esto de nuevo nos casa, y también por primera vez, una especie paleontológica, neandertal, con otra de genética, denisovanos, u Homo sapiens denisovensis. Es decir que neandertal y denisovanos deberían considerarse variedades de una misma especie biológica. Pero si A=B y B=C, ¿debería C ser igual a A? Es decir, si genéticamente sapiens y neandertal pertenecieron a una misma especie, y neandertal y denisovanos también, es que sapiens y estos últimos son variedades de una misma especie biológica.

Reconstrucción de homo floresiensis hembra basada en LB-1 / Wikimedia – Cicero Moraes et alii

Así pues, y según los datos genéticos, deberíamos considerar a sapiens, neandertal y denisovanos variedades de una misma especie biológica, de Homo sapiens. En otro caso habría que cambiar el concepto de especie biológica, negar el ADN fósil hallado y definir todas estas especies sobre un nuevo marco ilógico y alejado de los hechos evolutivos. Pero con sensatez, y ahora que la genética lo ha desvelado en los fósiles, deberíamos admitir que sapiens, neandertal y denisovanos devienen variedades de una misma especie, de Homo sapiens.

Esta tesis discutida por congresos y universidades, ha topado con la resistencia de algunos expertos famosos. Los propios directores de Atapuerca defienden las tres especies por separado, e incluso han insinuado que los neandertales de la Sima de los Huesos son una cuarta a añadir. Por suerte en enero de 2019 nos llegó un hallazgo que dejaba denisovanos, neandertales y sapiens como variedades de una misma especie biológica.

En Nature Communications se anunciaba que en el genoma de personas asiáticas, y por lo tanto sapiens, se hallaban huellas del hibridismo entre neandertales y denisovanos. Además se presentó una mandíbula procendente de los altiplanos del Tibet perteneciente a un denisovano de más de 160.000 años de antiguedad. El hallazgo publicado en Nature en mayo de 2019 exponía que los denisovanos se escindieron de neandertal hace unos 450.000 años, fecha que coincide con la especiación de los sapiens arcaicos por diferentes continentes.

En Nature Communications se anunciaba que en el genoma de personas asiáticas, y por lo tanto sapiens, se hallaban huellas del hibridismo entre neandertales y desinovanos

Es más, los autores del artículo, y en base al ADN hallado en los restos tibetanos y el genoma asiático, concluían que denisovanos, neandertales y sapiens modernos se cruzaron en distintas ocasiones. Es decir, las tres variedades se cruzaron entre sí dando desdendencia fértil, y como muchos habíamos defendido hacía tiempo, deveniendo la misma especie biológica, Homo sapiens. Ello no quería decir que fueran todas ellas iguales ya que cada variedad conservaría sus rasgos físicos, psíquicos y hasta culturales. En fin, veremos qué más nos deparan los genes del pasado en nuestro futuro paleontológico.

A pesar todo lo anterior existieron prejucios intensos a favor de ver a la cultura neandertal igual a la sapiens. Era la vieja historia de cómo algunos expertos intentaban sapienizar a nuestros parientes los neandertales. Habrá que ver si tenían razón o si llevaban consigo intereses o prejuicios. Este será el tema del próximo apartado, de quién sapienizó a los neandertales.

Este artículo es la continuación de una serie titulada “Prejuicios y Evolución Humana“, a cargo de nuestro colaborador científico, David Rabadà.

Entrega anterior: La extinción de los neandertales, ¿reproducción o asesinato? (entrega 35)

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3 Comentarios

  1. Me parece fantástico el artículo, pero en su lugar intentaría solucionar un error que se produce de forma reiterada en el texto: Denomina como “desinovanos” a los denisovanos.
    En cuanto al comentario que realiza María, el concepto BIOLÓGICO de especie, es uno. Y sin ánimo de crear debate, considero que es una buena definición. Mal aplicada, pero buena definición. Es decir, debería de haber más subespecies de las que hay actualmente clasificadas como especies.

    Un saludo.

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