¿Nivel socioeconómico familiar culpable del fracaso escolar?

Imagen de Steve Buissinne en Pixabay

En clase he visto de todo y para todo, pero fuera de ella el horizonte de sandeces se extiende hasta el infinito. Una de ellas reside en un mantra que se repite una y otra vez entre expertos y políticos. Algunas pedagogías teóricas defienden que el nivel socioeconómico de las familias es el culpable fundamental del fracaso académico, es decir, que los padres pobres tienen hijos zoquetes.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista @DAVIDRABADA

La teoría anterior es una forma muy común de escapismo entre algunos expertos. Si tal creencia fuera cierta las familias humildes no deberían procurar tiempo de control, apoyo y calidad para sus lechones ya que se hallarían predestinadas por su situación. Y es más, si el nivel sociocultural de los progenitores fuera el factor determinante del rendimiento académico, todos los hijos de una familia obtendrían resultados parecidos, algo que no resulta así.

Muchas familias pobres, humildes y analfabetas han tenido siempre muy claro que sus zagales se labrarán un buen porvenir si luchan y se esfuerzan en los estudios

Muchas familias pobres, humildes y analfabetas han tenido siempre muy claro que sus zagales se labrarán un buen porvenir si luchan y se esfuerzan en los estudios, de hecho muchos científicos provienen de padres sin instrucción. Yo mismo nací en el seno de una familia humilde y sin formación académica, no obstante llevé bien mis estudios, pasé por universidad y me doctoré en ciencias. Y todo ello no fue por unos padres de alto nivel socioeconómico, mi padre fue pastor y mi madre campesina. En todo caso fue por todo lo contrario. Mis estimados padres no tuvieron opción a estudios superiores, por eso me concienciaron del valor de lo que ellos no tuvieron, formación. Gracias de todo corazón.

Añadamos a lo anterior que si el nivel sociocultural de los padres fuera un factor determinante en el éxito académico, según defienden algunas pedagogías teóricas, ello no explicaría que en los resultados PISA, y bajo unos mismos padres, las hijas aventajan de media a los hijos varones; o que los inmigrantes orientales superan a los alumnos de la Unión Europea; o que en Baviera, región sin un nivel sociocultural como el de la media alemana, consigue los mejores resultados de su país. En fin, no existe directamente un determinismo socioeconómico en el revés académico.

Independientemente de pobres o ricos, cuando los padres procuran constancia, lucha y afecto, los estudiantes suelen llevar bien sus resultados académicos

Lo que sí ocurre es que en el seno de familias pobres resulta más difícil atender a sus hijos en rutinas, esfuerzo y cariño. Las horas de trabajo de ambos progenitores obligan a menudo a esa carencia. Y más concretamente no es el nivel sociocultural de la familia, sino el dominio lingüístico que los chavales no adquieren tanto en el seno de familias en donde no se valora la dedicación y la lectura, algo que coincide en parte con los hogares menos favorecidos. Es por ello que debe ser la educación escolar la que imprima un buen dominio lingüístico conjuntamente con una política educativa que potencie la mejora familiar. Allá donde la familia no llegue, que la ayude u obligue la administración.

En fin, que no existe relación directa causal entre nivel sociocultural familiar y fracaso escolar. Es más, independientemente de pobres o ricos, cuando los padres procuran constancia, lucha y afecto, los estudiantes suelen llevar bien sus resultados académicos. Para ello las familias deben procurar un hogar silencioso, ordenado, limpio, tranquilo y con una nevera llena que garantice una merienda a media tarde. Cabe añadir a lo anterior una cena y un sueño regulares más unos padres, que sin gritos, interactúen con sus hijos con frases que denoten interés y promuevan la conversación familiar. En eso ricos y pobres pueden o no hacerlo. Muchas familias pijas han vivido en donde se pasa de los hijos y estos fracasan. Y sólo había que dedicar un tiempo a decir frases como las que siguen.

¿cómo te ha ido el día en el colegio?

¿qué tal con los compañeros de clase?

¿qué deberes tienes?

¿has merendado esta tarde?

¿has resuelto aquel conflicto?

¿has terminado de estudiar lo de hoy?

Cuestiones que un alumno percibe como un afecto por parte de sus padres, ricos o pobres. Aún así, algunos pedagogos teóricos hablan de la inmigración como causa fundamental del hundimiento escolar, algo falaz ya que hay centros en donde inmigrantes y no inmigrantes han mejorado sus resultados mientras que en otros, y con aborígenes incluidos, han empeorado. Otra vez no existe una causalidad directa entre inmigración y fracaso escolar ya que todo se mezcla con todo. La causa no son las etnias, la causa es el desinterés de la política educativa. Es más, ser indígena del lugar no conlleva garantía alguna de ser mejor que los recién llegados.

El hecho es que en matemáticas, los alumnos chinos suelen superar con creces a los occidentales tanto en Europa como en Estados Unidos, véanse los informes PISA al respecto. Con todo, muchos expertos de la trasnochada pedagogía teórica niegan los resultados PISA al ver atacadas y hundidas sus teorías falaces. La estrategia es simple, si a uno no le gustan unos hechos, va y los niega, pero no por ello desaparecen, y menos en las aulas que muchos pisamos.

El hecho es que en matemáticas, los alumnos chinos suelen superar con creces a los occidentales tanto en Europa como en Estados Unidos

Algo parecido ocurre con los creacionistas, ahora llamados a si mismos del diseño inteligente. Éstos, y ante la evolución biológica, niegan los hechos que la respaldan, es decir, niegan los fósiles y la genética. De igual manera los informes PISA han sido negados por multitud de pedagogos. Uno de muy emblemático, y que no sabe deletrear ni escribir bien, Yaacov Hecht, lo afirmaba así en La Contra de La Vanguardia el 3 de febrero de 2014. Y este, como muchos pedagogos teóricos, asesora a gobiernos en educación. Ya veo que quizás equivoqué la carrera, claro que el que vale, vale, y el que no pa maestro.

Pero ante todo el alud de acusaciones sobre los inmigrantes pobres como causa del fracaso escolar existe un estudio científico que pocos difunden. Quizás sea porque ésta, la ciencia, resulta compleja y enemiga de los simplistas. Muchos de ellos no saben, o no se atreven, a comprender los artículos científicos de las publicaciones especializadas. Y cabe indicar aquí que tales revistas no son el Muy Interesante ni el Quo, sino artículos revisados, corregidos y finalmente aceptados por expertos científicos en actas técnicas y muy serias. En trabajos de esta índole se ha visto que el fiasco académico no se fundamenta en la negligencia de familias pobres sino en dos razones muy elitistas, el conocimiento clínico y el dinero de sobras. En el próximo apartado hablaremos del fracaso escolar capitalista.

Este artículo forma parte de una serie titulada “Fracaso escolar o fracaso político“, a cargo de nuestro colaborador, David Rabadà.

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