Se sobrestima el voto de derecha y se subestima el de izquierda

Excluir de las encuestas preelectorales a quienes solo tienen móvil influye en los resultados

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Un estudio de la Universidad Pública de Navarra ha demostrado que excluir de las encuestas preelectorales telefónicas a la población que solo dispone de teléfono móvil  y no tiene fijo (entre un 20% y un 30% del total) produce sesgos significativos en la estimación de la intención de voto. Según el trabajo, al hacer esto se sobrestima el voto de los partidos situados a la derecha, mientras que se subestima el de la izquierda.

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UPNA /SINC – Excluir de las encuestas preelectorales telefónicas a las personas que solo disponen de teléfono móvil produce sesgos significativos en la estimación de la intención de voto: se sobrestima el voto de los partidos situados en la derecha de la escala ideológica y se subestima el de los que se sitúan a la izquierda.

Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por Sara Pasadas del Amo, investigadora de la Universidad Pública de Navarra, en el  que ha analizado el efecto de la falta de cobertura de esta población sobre el nivel de precisión de las encuestas preelectorales telefónicas.

La autora destaca que los resultados “demuestran también que la falta de cobertura está muy estructurada en torno a importantes variables de diferenciación social, por lo que es de esperar que este problema también produzca sesgos en la medición de otros temas de interés para la investigación social y política en España”.

La totalidad de las encuestas preelectorales en las autonómicas andaluzas de 2012 fallaron en sus predicciones

El trabajo, dirigido por profesor Vidal Díaz de Rada Igúzquiza, del departamento de Sociología, parte del caso de estudio que proporcionaron las elecciones autonómicas andaluzas de 2012, en las que la totalidad de las encuestas preelectorales fallaron en sus predicciones.

“Estas encuestas otorgaban una distancia del PP respecto al PSOE que oscilaba entre los nueve y quince puntos y que finalmente quedó reducida a poco más de un punto”. Además, con el fin de reforzar la fiabilidad y validez de la investigación, la autora replicó parte del análisis para el voto andaluz en las elecciones generales de 2011 y para el voto nacional en las elecciones europeas de 2014.

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Amenaza para la credibilidad

Según Pasadas del Amo, la falta de precisión de las encuestas electorales “es un asunto complejo que sólo puede ser explicado a partir de una conjunción de factores diversos, que han sido ampliamente tratados desde el ámbito de la ciencia política y la metodología de encuestas”.

Los motivos de esa falta de precisión se pueden agrupar en dos categorías: factores relacionados con el comportamiento de las personas entrevistadas y de los electores, una parte de los cuáles declaran una cosa en las encuestas y hacen otra distinta el día de los comicios; y los factores relacionados con el diseño técnico-metodológico de las encuestas.

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Entre el 20% y el 30% solo tiene móvil

El estudio centra su atención sobre el problema que supone, para la estimación de los resultados electorales, que las encuestas telefónicas se realicen sólo en teléfonos fijos, “excluyendo por tanto a entre el 20% y el 30% de la población española que dispone exclusivamente de teléfono móvil”.  Éste es uno de los principales motivos por los que cada vez son menos las personas que tienen alguna probabilidad de ser contactadas para participar en una encuesta.

Al primar en las encuestas a las personas que tienen línea fija, sobre las que solo tienen móvil se sobrestima el voto de derecha

En el caso de la entrevista telefónica, el modo de administración empleado en la práctica totalidad de las encuestas preelectorales realizadas en España, se estima que cerca de la mitad de la población no tiene ninguna probabilidad de formar parte de sus muestras, bien porque no disponen de teléfono fijo en el hogar bien porque su número no aparece en los directorios telefónicos que muchas de estas encuestas emplean como marco muestral.

“A este segmento de la población no localizable por teléfono, ya de por sí elevado, habría que sumarle la población que rechaza participar en una encuesta de este tipo y la que, accediendo a responder, se inhibe en las preguntas de intención de voto”, añade la investigadora.

Más allá de las consecuencias metodológicas en cuanto a la calidad de los resultados, la autora considera que la falta de cobertura “puede llegar a suponer una importante amenaza para la credibilidad de la encuesta como técnica de investigación y, por extensión, para la confianza del público en las entidades que las llevan a cabo, en el sentido de que supone obviar las opiniones de un importante sector de la población”.

Los resultados subrayan la importancia de incorporar, siempre que sea posible, las líneas móviles en las encuestas telefónicas que se realizan en España y de optar, en cualquier caso, por aquellos diseños técnico-metodológicos que priman la calidad de los datos sobre otros aspectos como el coste o la rapidez en la obtención de resultados”.

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Referencia bibliogtráfica:

Díaz de Rada, V y Pasadas del Amo, S. “Two better than one: The use of a mixed-mode data collection to improve the electoral forecast. Survey Practice” AAPOR (2014)