Sacks también dejó varios libros casi terminados y un vasto archivo de correspondencia, manuscritos y revistas / Créditos: Wikipedia

“Vivir su propia vida, morir su propia muerte”

.

Ayer falleció uno de los nombres que valdrá la pena recordar, no solo para la ciencia. El neurólogo y escritor británico, Oliver Sacks, autor de “Despertares” pasó sus últimos días haciendo lo que amaba, tocando el piano, escribiendo a los amigos, nadando, disfrutando de salmón ahumado y completando varios artículos. Los dos últimos se publicarán esta semana, uno en el New York Review of Books y otro, en el New Yorker.

.

CV / Oliver Sacks, nació en Londres, Reino Unido, donde obtuvo su título médico en el Queen’s College de la Universidad de Oxford. En 1960 se trasladó a Estados Unidos para trabajar en el Hospital Monte Sión, en San Francisco. En 1965, se convirtió en profesor de Neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. Comenzó como neurólogo consultor en el hospital Beth Abraham de Nueva York en 1966. De la estancia allí creció su interés por la recuperación de algunos pacientes que se encontraban sin movilidad, en una especie de estado vegetativo, víctimas de la “enfermedad del sueño”.

Su obra más destacada posiblemente sea Despertares, escrita en 1973

Definido por el New York Times como el “poeta laureado de la Medicina” Sacks fue reconocido como comendador de la Orden del Imperio Británico en 2008 en los festejos de cumpleaños de la reina Isabel de Inglaterra. Autor de numerosos libros como “El hombre que confundió a su esposa con un sombrero”, “La isla de los ciegos al color” o “Un antropólogo en Marte”, el título más reciente es su autobiografía, “En movimiento”, publicado el pasado 28 de abril,  donde muestra que la misma energía que impulsa a las pasiones físicas impulsa también a las pasiones cerebrales.

Sin embargo, su obra más destacada posiblemente sea Despertares, escrita en 1973, relato autobiográfico sobre un grupo de pacientes catatónicos que recuperaron su consciencia tras recibir un fármaco entonces experimental, L-dopa, administrado por Sacks. Esos mismos pacientes inspirarían  también la obra de Harold Pinter, A Kind of Alaska, publicada en 1982“Despertares” (Awakenings) fue adaptada al cine en 1990 de la mano de la directora Penny Marshall. Protagonizada por Robin Williams y Robert De Niro, fue nominada a tres óscars, entre ellos a mejor película.

.

Un ser sensible y pensante

Oliver Sacks murió la madrugada de ayer en su casa de Greenwich Village, rodeado de sus amigos cercanos y familiares. Tenía 82 años. Sabía desde el pasado enero que padecía un cáncer con metástasis en el hígado. En febrero comunicaba que tenía un melanoma en el ojo.

“Cuando las personas mueren, no pueden ser reemplazadas. Dejan un agujero que no se puede llenar por cuanto es el destino -genético y humano- de cada ser humano el ser único, encontrar su propio camino, vivir su propia vida, morir su propia muerte”, escribió.

Sacks pasó sus últimos días haciendo lo que amaba, “tocar el piano, escribir a los amigos, nadar, disfrutar de salmón ahumado, y completar varios artículos. Sus últimos pensamientos fueron de gratitud por una vida bien vivida y el privilegio de trabajar con sus pacientes en varios hospitales y residencias, incluyendo las Hermanitas de los Pobres en el Bronx y en Queens, Nueva York”, reza un artículo de agradecimiento en su blog.

El 14 de agosto, publicó un artículo, “Sábado”, en el New York Times

El 14 de agosto, publicó un artículo, “Sábado“, en el New York Times. Dos artículos más se publicarán esta semana, uno en el New York Review of Books y otro en el New Yorker.

Sacks también dejó varios libros casi terminados y un vasto archivo de correspondencia, manuscritos y revistas. Antes de su muerte creó la Fundación Oliver Sacks, una organización no lucrativa dedicada a mejorar la comprensión del cerebro humano y la mente a través del poder de la no ficción y de casos de historias narrativas.

Los objetivos de la fundación incluyen la edición de escritos publicados y no publicados del Dr. Sacks a disposición de la mayor audiencia posible. Materiales relacionados con su vida y obra digitalizados y puestos a disposición para su uso académico. Asimismo la Fundación trabaja para reducir el estigma de las enfermedades mentales y neurológicas, dando apoyo a un enfoque humano de la neurología y la psiquiatría.

“Por encima de todo, he sido un ser sensible, pensante, en este bonito planeta y eso es en sí mismo un enorme privilegio y aventura”, escribió Sacks en su carta de despedida.

.