Operación Entebbe

Aeropuerto internacional de Entebbe, lugar en donde se llevó a cabo la operación. / Wikimedia -SSGT CHRIS U. PUTMAN

Tal día como hoy… 3 de julio de 1976 liberaban a los rehenes del vuelo de Air France 139

 

El 3 de julio de 1976, 29 miembros de las fuerzas especiales israelíes irrumpían en el aeropuerto de Entebbe, en Kampala (Uganda), liberaban a los rehenes del vuelo de Air France 139, secuestrados el 27 de junio anterior mientras cubría el trayecto entre Atenas y París. Fue uno de los más famosos y sonoros casos de secuestros aéreos por lo espectacular de la operación que lo concluyó.

 

CV / El avión fue secuestrado tras despegar de Atenas por terroristas miembros del Frente Popular de Liberación de Palestina y de las Células Revolucionarias alemanas. Fue desviado de su trayecto hacia Trípoli, en Libia, donde repostó combustible y despegó de nuevo hacia Kampala, en Uganda. En Uganda mandaba el atrabiliario y sanguinario dictador Idi Amín Dadá, un ex-boxeador y ex-sargento chusquero del ejército colonial que se había hecho con el poder mediante un golpe de estado en 1971, famoso tanto por sus excentricidades como por sus salvajadas sangrientas. El típico déspota africano poscolonial, de fraseología furibundamente antioccidental, pero puesto allí precisamente por la exmetrópolis para salvaguardar sus intereses. Y entre sus variopintos excesos verbales, destacaban su furibundo antisemitismo y sus simpatías por la causa palestina.

Una vez en el aeropuerto de Entebbe, los pasajeros y la tripulación fueron instalados en la sala de tránsitos, custodiados por los terroristas

Una vez en el aeropuerto de Entebbe, los pasajeros y la tripulación fueron instalados en la sala de tránsitos, custodiados por los terroristas, que eran inicialmente dos alemanes y dos palestinos, a los que se unieron en Uganda cuatro miembros más. También el ejército ugandés controlaba la zona, sin que quedara claro si estaba controlando a los terroristas o vigilando que ningún rehén se fugara. Los secuestradores exigieron la libertad de cuarenta terroristas palestinos encarcelados en Israel, y de otros 13 que lo estaban en Kenia, Suiza, Francia y Alemania Occidental. En caso de no ceder a sus pretensiones, amenazaron con empezar a asesinar regularmente a los rehenes a partir del 1 de julio. Se liberó a los pasajeros no judíos, que fueron inmediatamente evacuados, quedando en total ciento cinco rehenes. Idi Amín, que jugaba a equidistante anfitrión de secuestradores y secuestrados, anunció que los terroristas alargaban el plazo hasta el 4 de julio, de manera que él podía ir a la reunión de la OEA.

Mientras tanto, el Mossad y el Sayered Matkal preparaban lo que iba a ser la Operación Trueno. Se movilizaron unas 100 efectivos, 29 de los cuales serían los que llevaría a cabo el golpe, mientras los demás, en dos aviones Jumbo, esperarían con hospital móvil y logística diversa. La operación se llevó a cabo entre la noche del 3 y la madrugada del 4 de julio. Los comandos fueron transportados por vía aérea desde Israel hasta Uganda, a más de 3.500km de distancia. Tras aterrizar en Entebbe, surgió un Mercedes negro seguido de land rovers, para que pareciera el convoy de Amín que acababa de regresar.

Murieron en la operación los ocho secuestradores, tres rehenes y 45 soldados ugandeses

Todo estuvo a punto de irse al traste cuando dos centinelas ugandeses advirtieron que Amín había cambiado a un Mercedes blanco hacía apenas unos días y detuvieron el convoy. Los comandos los abatieron y todo se precipitó. Entraron en la sala de tránsitos, a tiros con los terroristas y el ejército ugandés. Murieron en la operación los ocho secuestradores, tres rehenes y 45 soldados ugandeses. Cuando todo el grupo con los rehenes se encaminaba hacia el avión, unos disparos desde la torre de control abatieron al comandante israelí de la operación: el teniente coronel Yonatan Netanyahu, hermano del actual primer ministro israelí. Mientras tanto, otro grupo destruía en tierra 11 cazas MIG17 para evitar posibles persecuciones. El avión despegó y se dirigió a Nairobi, donde estaba la base logística de la operación. Toda la operación, desde el aterrizaje en Entebbe hasta el despegue, duró 53 minutos.

Una cuarta rehén, Dora Bloch, que había sido trasladada a un hospital de Uganda por encontrarse enferma, fue la última víctima mortal: Idi Amín, furioso, ordenó en venganza asesinarla en el mismo hospital. Sus restos no fueron hallados hasta 1979, durante la guerra contra Tanzania, que acabó con la dictadura de tan siniestro personaje. También ordenó el asesinato indiscriminado de cientos de residentes keniatas, por el apoyo logístico de Kenia a la operación. La operación causó un fuerte impacto en todo el mundo por su extrema efectividad. En Israel se la conoce como la Operación Yonatan, en homenaje al único muerto israelí, el jefe del comando. Lo más parecido que se intentó posteriormente fue la Operación Garra de Águila, el fracasado intento por parte de los EEUU de liberar a los rehenes de la embajada de Teherán en 1979.

Idi Amin, tras ser derrocado en 1979, se exilió a Arabia Saudita, donde vivió a todo lujo hasta su muerte en 2003.

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