Orientaciones para afrontar acontecimientos inesperados

Identificaron intervenciones pertinentes para ambos sectores, así como aspectos específicos para el contexto de cada infraestructura crítica / Pixabay

Una nueva serie de orientaciones lleva la resiliencia a las crisis al siguiente nivel

 

Al hacer frente a las crisis, la gestión de riesgos y la gestión de la resiliencia son dos de las principales dificultades que afrontan las empresas y los gobiernos. Sin embargo, hasta ahora, estaban bastante solos: no disponían de orientaciones sobre resiliencia que les ayudaran a redefinir sus estrategias.

 

Cordis / Las catástrofes (naturales o antrópicas) pueden afectarnos a todos, desde particulares a organizaciones públicas y privadas, e incluso a los gobiernos. Esto requiere capacidad para recuperarse, que a menudo adoptará la forma de planes y procedimientos de gestión de crisis.

Las catástrofes (naturales o antrópicas) pueden afectarnos a todos, desde particulares a organizaciones públicas y privadas, e incluso a los gobiernos

Sin embargo, los miembros del consorcio DARWIN sostienen que la mayoría de las estrategias existentes podrían tener que mejorarse. Tal y como señala la Ivonne Herrera, coordinadora del proyecto en nombre de SINTEF, una de las mayores organizaciones de investigación independientes de Europa: «Las recientes catástrofes naturales y antrópicas han puesto de relieve las limitaciones de estos tipos de planes y procedimientos. En DARWIN, creemos que se necesita un enfoque más resiliente para prepararse y afrontar tanto acontecimientos previstos como inesperados».

El proyecto financiado con fondos europeos cree que más resiliencia significa esencialmente tomar el conjunto de conocimientos en constante crecimiento, unirlo a una serie de orientaciones de gestión de resiliencia y plasmarlo a través de una variedad de conocimientos o intervenciones procesables mediante el uso de iniciativas serias y herramientas de simulación.

El conjunto de orientaciones de DARWIN es el primero de su clase, según Herrera. En lugar de ser meramente prescriptivo, tiene en cuenta el hecho de que algunas organizaciones están aplicando los métodos de gestión de la resiliencia adecuados sin saberlo. Puede considerarse más bien como un punto de referencia que permite que las organizaciones adopten una postura crítica ante sus planes de gestión de crisis existentes y los enriquezcan con las orientaciones de DARWIN.

La herramienta propone intervenciones concretas que podrían aplicarse en organizaciones para mejorar capacidades de resiliencia concretas

Además, las orientaciones son dinámicas y fáciles de utilizar. Según explica Herrera: «Abarcan varios métodos de gestión de la resiliencia empleando un total de trece tarjetas de capacidad. La herramienta propone intervenciones concretas que podrían aplicarse en organizaciones para mejorar capacidades de resiliencia concretas». Cada tarjeta aborda un tema específico, que van desde la creación de redes hasta la comunicación con el público.

Una amplia comunidad de 170 expertos e investigadores en materia de gestión de crisis de veinticinco países crearon y evaluaron conjuntamente las orientaciones de DARWIN. Proporcionaron los comentarios y las evaluaciones de expertos durante cada paso del proceso, de forma que se garantizó que el uso de las orientaciones se mantendría durante los próximos años.

 

Aplicaciones en distintos ámbitos

Para investigar y probar la eficacia de su método, el equipo del proyecto decidió centrarse en la gestión de la sanidad y el tráfico. Identificaron intervenciones pertinentes para ambos sectores, así como aspectos específicos para el contexto de cada infraestructura crítica.

Para investigar y probar la eficacia de su método, el equipo del proyecto decidió centrarse en la gestión de la sanidad y el tráfico

«Nuestra investigación encontró formas de mejorar varias prácticas y métodos. Por ejemplo, inspirados en la disciplina de la ingeniería de la resiliencia, reflexionamos sobre “lo que funcionó” y no únicamente sobre lo que “no funcionó” a la hora de aprender de los acontecimientos. Las preguntas activadoras, métodos y herramientas que figuraban en las tarjetas de capacidad pueden utilizarse para estudiar las prácticas, estrategias, procedimientos y orientaciones actuales. Por ejemplo, basándose en nuestras orientaciones y las tarjetas de capacidad, un gestor del ámbito de la gestión del tráfico aéreo decidió revisar sus planes de preparación para situaciones de emergencia», detalla Herrera.

Muchos expertos que participaron, tales como gestores de crisis en infraestructuras críticas, ya han empezado a aplicar las orientaciones de DARWIN en sus respectivas asociaciones. El consorcio espera «mantener esta tendencia» y actualmente está buscando nuevas oportunidades de financiación a escala nacional y de la Unión Europea.

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