Pascal

Blaise Pascal Versailles / Wikimedia - Palacio de Verasalles / Legs de Madame Prosper Faugère en 1900; número d'inventaire MV 5527, RF 1479.

Tal día como hoy… 19 de junio de 1623 nacía Pascal

 

El 19 de junio de 1623 nacía en Clermont-Ferrand (Francia) Blaise Pascal, físico, matemático, filósofo, teólogo y, pese a su corta vida -39 años- una de las mentes más brillantes del panorama intelectual europeo del siglo XVII. Y también un personaje controvertido y polémico, que añadió a su innegable talento científico y filosófico la intransigencia religiosa de su credo jansenista.

 

CV / Hijo de un matemático, jurista y funcionario de alto rango que ejerció de recaudador de impuestos reales, recibió una esmerada educación en Clermont, París y Ruan, según los destinos a que su padre era destinado. En 1642, con diecinueve años, construyó una máquina calculadora para facilitar las cuentas de su padre. Al principio solo hacía sumas, pero con el tiempo la mejoró consiguiendo que hiciera también restas. Patento el invento e intentó comercializarlo, pero fracasó debido a lo laborioso que resultaba su construcción a mano. Se sabe que llegó a construir unas cincuenta, de las que se conservan actualmente nueve. Manifestó un interés inicial por las matemáticas y la física, pero el racionalismo cartesiano chocaba con sus veleidades místicas, siempre tuvo presente aquella frase suya según la cual “el corazón conoce de razones que la razón desconoce”

En 1642, con diecinueve años, construyó una máquina calculadora para facilitar las cuentas de su padre

En 1646 toda la familia entró en contacto con las doctrinas del obispo holandés Jansenio, adscribiéndose el joven Pascal a la fe jansenista, una suerte de secta católica que, a partir de la doctrina de la gracia de San Agustín, conectaba con la ideas calvinistas de la predestinación y la negación del libre albedrío. Sufría de parálisis temporales en las piernas, que interpretó como un signo divino y se acogió al ascetismo y a una intolerancia religiosa que se manifestó muy pronto, cuando en 1647 denunció a un joven seminarista por «racionalista».

En matemáticas desarrolló los primeros fundamentos de teoría de la probabilidad, según la tradición, a partir de la consulta de un tahúr –el caballero de la Mèré- que le consultó por las combinaciones a su juicio anómalas que solían aparecer en un juego de dados; de sus investigaciones surgió el «Triángulo de Pascal» y los coeficientes binomiales. Investigó también en física sobre fluidos, formulando el conocido como Principio de Pascal -la presión ejercida sobre un fluido se propagará sobre toda la substancia de manera uniforme-, de aplicación en todo tipo de prensas hidráulicas. Sus creencias religiosas no fueron un obstáculo a sus investigaciones científicas, que consideraba de rango inferior al de la fe; l’esprit de géometrie frente a l’esprit de finesse. En 1647 repitió con éxito el experimento de Torricelli para demostrar la existencia del vacío. Mantuvo correspondencia con muchos de los eruditos de la época, como Descartes y Fermat, entre otros. Participó activamente en la polémica entre los jesuitas y los jansenistas.

En matemáticas desarrolló los primeros fundamentos de teoría de la probabilidad

En 1651, tras la muerte de su padre, se incorporó al convento jansenista de Port Royal, en París. La filosofía de Pascal se caracteriza por su insatisfacción con el encumbramiento de la razón y las matemáticas postulado por el racionalismo cartesiano. Por un lado, Pascal era consciente de la condición finita del conocimiento humano y de su inagotable tarea. Comparó el conocimiento con una esfera cuya masa es lo conocido, y cuya superficie es, en sus puntos de contacto exteriores, la frontera con lo desconocido. Contra más sepamos, ciertamente, la esfera será mayor, pero esto implica también que su superficie, lo desconocido, también aumentará. En definitiva, como más sabemos, más cosas caemos en la cuenta que ignoramos.

Su obra más importante son sus ‘Pensamientos’ –Pensées-, que fue escribiendo a lo largo de su vida y que quería convertir en una Apologética que con pudo acabar

En el plano religioso y existencial, Pascal destaca por su voluntad de creer, dándole a la fe un estatus superior al de la razón, pero su formación intelectual y científica le impedía sostener determinadas tesis, como la inmortalidad del alma, por más que el conocimiento estuviera subordinado a la fe. Pascal ideó entonces, de acuerdo con su teoría probabilística, la idea de la apuesta. No podemos demostrar racionalmente que el alma es inmortal, pero es una apuesta razonable suponer que lo es. Porque si luego resulta que después de la muerte no hay nada, tampoco pasa nada, mientras que si hay una vida eterna, vale la pena sacrificar una breve existencia a cambio de una eternidad. La «apuesta» está descompensada porque vale mucho más lo que se puede ganar que lo que se puede perder…

Su obra más importante son sus ‘Pensamientos’ –Pensées-, que fue escribiendo a lo largo de su vida y que quería convertir en una Apologética que con pudo acabar. Su ‘Traité des sinus des quart de cercle’ fue decisivo para el desarrollo posterior por Leibniz del cálculo infinitesimal. Dijo Leibniz de esta obra que vio en ella “una luz que no había visto el propio autor”.

Su precaria salud soportó muy mal sus hábitos ascetas. Blaise Pascal murió el 19 de agosto de 1632 a la edad de 39 años.

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