Serra admitió que los arquitectos deben asumir sus culpas en el proceso de crecimiento urbanístico desaforado de los últimos treinta años. “No podemos culpar sistemáticamente a los políticos de la fealdad de las ciudades”, añadió.

Los arquitectos Junquera y Serra recomiendan aprovechar la crisis para pensar mejor las ciudades

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Los arquitectos Jerónimo Junquera y Enric Serra han recomendado hoy en Santander aprovechar la situación de crisis económica mundial para “pensar mejor las ciudades” y han considerado que a pesar de que se frene el proceso de crecimiento urbano “eso no tiene por qué ser malo”.

Así se expresaron durante una rueda de prensa con motivo del Seminario ‘Lo próximo. Lo necesario. Un reto permanente: lugares contemporáneos de convivencia’ que dirigen esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y que se enmarca en la XI Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo.

Durante su intervención, Junquera opinó que las ciudades deben ser como el cuarto de estar de nuestras casas y apostó por la recuperación de los espacios públicos como lugares prioritarios para los ciudadanos. “Tenemos que recuperar las plazas, porque el tiempo que pasamos en la calle mejora nuestra calidad de vida”, defendió.

En esta línea, el arquitecto señaló que la ciudad ideal tendría que estar formada por un conjunto de lugares con los que los ciudadanos se identifiquen. “Ahora no pasa. Los espacios están mal formulados y se han convertido en una colección de residuos”.

Por su parte, Serra admitió que los arquitectos deben asumir sus culpas en el proceso de crecimiento urbanístico desaforado de los últimos treinta años. “No podemos culpar sistemáticamente a los políticos de la fealdad de las ciudades”, añadió. El problema, en su opinión, es que se ha primado el crecimiento rápido y generador de plusvalías.

Serra puso como ejemplos negativos a ciudades como Madrid o Valencia y explicó que la clave está en tener presente que “medir bien el gasto no significa que lo tengamos que hacer mal. Tanto en la arquitectura como en el urbanismo, nuestra obligación es esforzarnos más”, agregó.

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El futuro de Santander

Sobre las potencialidades de Santander, ambos arquitectos coincidieron en señalar que el futuro de la ciudad pasa por la puesta en valor de la bahía y el mar Cantábrico. “Las ciudades de tamaño intermedio son de buen vivir. Creo que en el caso que nos ocupa, se ha estropeado poco”, afirmó Serra.

Junquera, que ha trabajado en varias ocasiones en la capital de Cantabria, recalcó que es importante actuar sobre dos espacios clave como son el frente marítimo y la herida ferroviaria. “Los desencuentros políticos lo han evitado, pero parece que ahora va por el buen camino”, destacó.

Por último, Serra y Junquera manifestaron su gran respeto hacia el trabajo del arquitecto italiano Renzo Piano en el proyecto del Centro Botín de Arte y Cultura que se construirá en la zona portuaria de Santander con la financiación de la Fundación Marcelino Botín.

En su opinión, el único objetivo de esta instalación pasa por mejorar la relación de los santanderinos con el mar. Hay que tener cuidado con los pintoresquismos y evitar que el edifico se convierta en protagonista por encima del entorno, concluyeron.