El equipo de investigadores está formado por politólogos, historiadores, sociólogos, historiadores del arte y antropólogos

La Universidad de Barcelona coordina un proyecto clave para definir la identidad cultural europea

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¿Cómo decide la Unión Europea (UE) hacia dónde se dirigirá la investigación del futuro? Definir las líneas científicas que marcarán las convocatorias europeas de financiación para los veintiocho países miembro y sus 508 millones de habitantes es uno de los grandes retos de la UE.

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Se trata de la primera iniciativa de este tipo dirigida a definir una agenda de investigación en el área del patrimonio y las identidades culturales

UB / CulturalBase. Plataforma social sobre patrimonio cultural e identidades europeas es un proyecto europeo coordinado por la Universidad de Barcelona (UB) que trata de facilitar este proceso a partir de una base científicamente sólida y con la participación de la mayor cantidad posible de partes interesadas. Se trata de la primera iniciativa de este tipo dirigida a definir una agenda de investigación en el área del patrimonio y las identidades culturales. En consorcio con la UB, participan en el proyecto la Universidad de Glasgow (Escocia), la Universidad Central Europea (Hungría), el Instituto Universitario Europeo (Italia), la Universidad de Sussex (Inglaterra), la Universidad de París 1 (Francia) y la empresa Interarts.

«Antes de definir qué tipo de convocatorias se financiarán en el futuro, la Comisión Europea (CE) tiene que establecer qué aspectos se quieren estudiar y desde qué perspectivas», explica Arturo Rodríguez Morató, profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Barcelona y coordinador del consorcio. Con este objetivo, la CE ha impulsado, por primera vez en el ámbito del patrimonio y las identidades, esta plataforma social. Se trata de una estrategia que se utiliza desde hace tiempo en el desarrollo de tecnologías y consiste en un proceso de reflexión colectiva, indagación y diálogo estructurado entre todas las partes interesadas en un área concreta. «Tiene mucho sentido que se invierta en un proceso de reflexión, en vez de que las líneas estratégicas las decida el burócrata de turno o que se utilicen mecanismos que no estén construidos para atender los intereses más generales», apunta el investigador.

El desafío de la identidad común y la integración
La idea de los investigadores era establecer qué se sabe, desde qué perspectivas y —lo más importante— qué queda por conocer

La atención a las identidades y el patrimonio cultural llega en un momento en que estas cuestiones también centran la actualidad política en Europa: «No hay duda de que hay una gran efervescencia de las problemáticas que tienen que ver con las identidades, la memoria común y la integración, especialmente con la tensión que están viviendo algunos países europeos con los refugiados. Es un problema que viene de más lejos; pero parece claro que en las instituciones europeas hay una necesidad de profundizar y definir una idea clara sobre cómo actuar», señala Rodríguez Morató.

El principal reto del proyecto es acotar este horizonte temático tan ambicioso en unas líneas estratégicas que condensen los aspectos más relevantes y urgentes que deben atenderse en el futuro cercano. Para ello, CulturalBase comenzó en mayo de 2015 una revisión de toda la literatura científica y las políticas que se han desarrollado hasta el momento en este campo. La idea de los investigadores era establecer qué se sabe, desde qué perspectivas y —lo más importante— qué queda por conocer. «También nos interesaba averiguar qué políticas se han desarrollado y si han aprovechado todo el conocimiento acumulado hasta el momento. A veces sucede que se implementan políticas con poca base científica o que existen trabajos de investigación que no encuentran una política que los desarrolle», recalca el investigador.

Una vez recopilada toda esta información, el proyecto estableció seis grupos de debate en los que se definieron doce grandes áreas temáticas estratégicas partiendo de la intersección del patrimonio y las identidades culturales con tres grandes ejes: memoria, inclusión y creatividad. De esta confluencia han surgido temáticas como la necesidad de crear una memoria común europea más allá de la naciones, la problemática de lidiar con los aspectos más oscuros de la historia europea, el rol de la religión y el secularismo en la identidad de los europeos, la creatividad desde perspectivas distintas a las meramente economicistas o también el reto del mercado digital único europeo.

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Doce retos futuros
La última fase de CulturalBase, será la definición de una agenda científica en el área del patrimonio y las identidades culturales

A partir de estas doce grandes áreas temáticas, el equipo de investigadores, formado por politólogos, historiadores, sociólogos, historiadores del arte y antropólogos, ha trabajado para definir doce documentos de visión: «Es un formato habitual en el ámbito tecnológico, donde se utiliza para hablar de retos tecnológicos futuros. Se trata de sintetizar la situación actual, la perspectiva futura, los retos y las problemáticas planteadas en cada una de las áreas temáticas», explica Rodríguez Morató. Estos documentos se han abierto también a la discusión pública a través de la página web del proyecto y se han contrastado con su consejo asesor, un grupo de expertos con un perfil más internacional que complementa la visión europea predominante en CulturalBase.

Todo este material se ha debatido en una conferencia que tuvo lugar el pasado mes de mayo en Barcelona, y en la que participaron alrededor de cien personas entre investigadores, representantes de las partes interesadas y miembros de otros proyectos europeos con finalidades semejantes. La implicación de diferentes grupos interesados ha sido una constante durante todo el proyecto: «Son un grupo central en este proceso de investigación, reflexión y diálogo. Está formado por los agentes culturales que trabajan desde diferentes enfoques en el territorio cultural: artistas, instituciones culturales, museos, representantes del patrimonio, asociaciones, empresas culturales, sociedades de derechos de autor…», detalla el investigador.

 

Agenda científica de investigación

La última fase de CulturalBase, que está previsto terminar en mayo de 2017, será la definición de una agenda científica en cada una de las áreas temáticas finalmente seleccionadas, con el objetivo de que pueda utilizarse en futuras convocatorias europeas de investigación. En paralelo, también se trabajará para elaborar una serie de recomendaciones políticas de actuación respecto a las citadas áreas. «Esperamos que todo este trabajo tenga un impacto real en la investigación europea futura en este campo; pero, en cualquier caso, lo que seguro que quedará es una metodología y una red de expertos, gentes diversas y agentes culturales que han participado en el proceso y destilado este conocimiento», concluye el investigador.

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