Potente producto natural para manchas piel

La bella gardenia de las islas del Pacífico contiene un potente compuesto químico que podría ser base de fármacos para condiciones dermatológicas.

El árbol endémico de unas remotas islas del Pacífico podría albergar un futuro tratamiento para melasma y otras condiciones dermatológicas, sin las complicaciones de las opciones actuales.

 

Agencia CYTA-Instituto Leloir/DICYT

Compuestos aislados de una bella gardenia endémica de Nueva Caledonia, una colonia francesa del Pacífico, podrían ser la base de un medicamento para tratar trastornos de la piel sin los efectos adversos de las alternativas actuales. Así lo sugiere una investigación liderada por científicas de Córdoba.

Sus compuestos aislados podrían ser la base de un medicamento para tratar trastornos de la piel sin los efectos adversos de las alternativas actuales

Las enfermedades que causan hiperpigmentación u oscurecimiento de un área de la piel por aumento de la melanina, un pigmento producido por células especializadas llamadas melanocitos, no solo representan un problema estético y psicológico para la persona afectada, sino también un problema sanitario de alcance mundial. Algunos de esos desórdenes son las efélides o “pecas”, el melasma (manchitas que comúnmente aparecen en el rostro de la mujer durante el embarazo), nevus y lentigo (zonas de alta pigmentación en rostro y manos de, generalmente, adultos mayores).

En sus experimentos, los científicos del IMBIV comprobaron que FPM1 es dos veces más activa que el ácido kójico, que es el inhibidor de referencia y blanqueador comercial empleado en la actualidad. “Este compuesto de uso comercial tiene la contraindicación de que es un despigmentante genotóxico (dañino para el ADN), hepatocarcinogénico (capaz de provocar cáncer de hígado) y produce dermatitis alérgicas”, explicó María Daniela Santi, becaria postdoctoral del CONICET en la UNC y primera autora del estudio.

Otra droga despigmentante de uso habitual es la hidroquinona, que aumenta el riesgo de dermatitis y que, con el uso crónico, puede genera una coloración gris azulada, decoloración permanente o zonas claras de la piel.

Los autores del estudio lograron describir el modo de interacción del producto natural activo y la enzima que produce la pigmentación

Mediante el empleo de herramientas bioinformáticas que permiten visualizar imágenes de moléculas en 3D y otros recursos, los autores del estudio lograron describir el modo de interacción del producto natural activo y la enzima que produce la pigmentación. “Se prevé continuar con sus estudios para así determinar si este compuesto presenta efectos adversos en modelos de piel humana in vitro”, destacó Ortega.

Del estudio también participaron Marcelo Puiatti y Noelia Gorod, del Instituto de Investigaciones en Físico Química de Córdoba (INFIQC-CONICET) y de la UNC, y Chouaha Bouzidi, Sylvie Michel y Raphael Grougnet, de la Universidad Paris Descartes, en Francia.

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