Profesionales de diferentes servicios que participan en el Programa de prehabilitación y recuperación intensificada en Cirugía del Hospital del Mar

Un programa preoperatorio innovador reduce las complicaciones y mejora la recuperación de los enfermos oncológicos

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Un innovador programa multidisciplinario implementado en el Hospital del Mar optimiza la capacidad funcional de los pacientes de alto riesgo que han de someterse a una cirugía para que puedan afrontar la intervención quirúrgica en las mejores condiciones físicas y emocionales. De este modo, los pacientes mejoran su evolución, su recuperación en el postoperatorio inmediato, se reduce el riesgo de complicaciones y se acorta el tiempo de estancia hospitalaria. Mañana, viernes 10 de febrero, tendrá lugar el XXIV Simposio de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor, dirigido por el Dr. Fernando Escolano, anestesiólogo del Hospital del Mar, en que se abordarán todas las diferentes fases de este programa.

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Fuente: Hospital del Mar

Una capacidad funcional baja antes de la intervención quirúrgica es un factor de riesgo independiente de las patologías asociadas del paciente y de la estancia hospitalaria. Incluso en ausencia de complicaciones, el período perioperatorio puede estar asociado a un rápido deterioro de la capacidad funcional del paciente (reducciones entre el 20-40% en algunas series).

Una capacidad funcional baja antes de la intervención quirúrgica es un factor de riesgo independiente de las patologías asociadas del paciente

El programa se define como prehabilitación y recuperación intensificada en cirugía, y en una primera prueba piloto se ha centrado en pacientes con cáncer de vejiga. Previamente ya existía en la cirugía de colon y se está extendiendo rápidamente a otras cirugías de alta complejidad. El programa dispone además de un circuito multidisciplinario en el que están implicados diversos profesionales que trabajan en equipo –anestesistas, urólogos, cirujanos, endocrinólogos, rehabilitadores, neumólogos, equipos de enfermería y de fisioterapeutas, psiquiatras– con el cual, además de identificar las necesidades de mejora del estado físico, nutricional y emocional, también se detectan las posibles patologías añadidas y se individualiza el tratamiento más efectivo para cada uno de los pacientes, y se ultima un plan de “entrenamiento” antes de entrar en quirófano.

Hasta el momento se ha dado refuerzo de capacidad física, nutricional y emocional en el 100% de los pacientes identificados e incorporados al programa, individualizado a cada caso según sus necesidades. El programa está aún en una fase piloto y habrá que analizar adecuadamente los datos de todos los casos para poder ofrecer datos concluyentes, pero los datos preliminares parecen indicar que la estancia hospitalaria se ha reducido, y asimismo las complicaciones más graves, que han pasado de un 23% a un 16% en aquellos pacientes que se incluyen en el programa. Sin embargo, todavía es necesario poder incluir muchos más pacientes con el fin de que los resultados sean significativos y concluyentes.

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Un seguimiento muy cercano para una recuperación intensificada

Este programa requiere una implicación total del paciente. “Durante estas semanas, se somete a los pacientes a un programa de entrenamiento físico y se les dan todas las pautas y/o suplementos para que mejoren su estado nutricional para minimizar el riesgo de desnutrición posterior, recuperar parámetros analíticos como la anemia, por ejemplo, asegurar que algunos problemas como la diabetes o la hipertensión están bajo control, tener un buen control de las patologías preexistentes, adquirir una mejora de hábitos, dar al paciente recomendaciones sobre tóxicos –tabaco, alcohol–”, explica la Dra. Marta Corcoy, anestesióloga del Hospital del Mar y una de las coordinadoras del programa.

Durante semanas, se somete a los pacientes a un programa de entrenamiento físico y se les dan todas las pautas y/o suplementos para que mejoren su estado

Para que el programa funcione con eficacia, es necesario que todos los profesionales implicados estén incorporados al circuito y el paciente sea una parte activa de este proceso. “Inicialmente nuestra experiencia está muy centrada mayoritariamente en el paciente con cáncer de vejiga, que es a la vez un paciente complejo y de alto riesgo en muchas ocasiones. En el paciente oncológico, por ejemplo, disponemos de poco tiempo para poder actuar, ya que no podemos retardar la intervención; por este motivo tenemos que aprovechar este tiempo para lograr optimizar al paciente, y su implicación es necesaria para que el programa se cumpla”, continúa la Dra. Marta Corcoy.

“Durante el postoperatorio inmediato también se trabaja en equipo y se toman medidas como la movilización y la ingesta precoz, la fisioterapia respiratoria y el buen control del dolor, optimizando al máximo la recuperación postoperatoria para que el paciente pueda recuperarse de manera rápida y volver a la normalidad lo más pronto posible”, expone el Dr. Marc Sadurní, anestesiólogo del Hospital del Mar, y también uno de los coordinadores del programa.

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Un cambio de paradigma para los pacientes

La participación del paciente es clave en este programa. Tendrá una participación activa y crítica en el programa. El enfermo pasa de la idea conocida de que le dicen que se le tiene que intervenir, se hace unas pruebas y se le interviene, a ser el protagonista de su propio proceso. “Y para alcanzar este cambio de concepto, es necesario que el paciente entienda muy bien los beneficios de ello. Inicialmente cuesta que los pacientes entiendan que tienen que comenzar a llevar a cabo una serie de ejercicios, dietas, visitas muy frecuentes… en definitiva, ser parte activa del programa; pero después se sienten muy acompañados y terminan el proceso con un grado de satisfacción elevadísimo”, cuenta la Dra. Gloria Nohales, uróloga del Hospital del Mar y una de las especialistas implicadas en este programa.

El enfermo pasa de la idea conocida de que le dicen que se le tiene que intervenir a ser el protagonista de su propio proceso

Durante el simposio, los profesionales implicados en este programa compartirán su experiencia de optimización preoperatoria del paciente con otros especialistas. Esta primera parte del simposio expone cómo debe ser la toma de decisiones quirúrgicas multidisciplinarias del paciente de alto riesgo, se abordarán todas las estrategias de prehabilitación y se explicará cómo funciona una unidad de estas características. Otro bloque del programa detallará cómo es el manejo intraoperatorio y postoperatorio de estos pacientes para prevenir las complicaciones posteriores y optimizar los resultados. Y un último bloque expondrá todas las experiencias en estos programas de recuperación intensificada: desde el papel de la enfermería en estos programas, hasta el intercambio de experiencias en la cirugía de vejiga urinaria o en la cirugía colorrectal, dos de las patologías en que el Hospital del Mar tiene más experiencia, junto con la prótesis de cadera, y próximamente, con la ginecología oncológica.

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