Primera guerra carlista

Retrato del infante de España Carlos María Isidro de Borbón (1788-1855)

Tal día como hoy… 6 de octubre de 1833, Carlos María Isidro de Borbón era proclamado rey de España y se iniciaba la primera guerra carlista

 

El 6 de octubre de 1833, Carlos María Isidro de Borbón, hermano del difunto rey Fernando VII, era proclamado in absentia rey de España, con el nombre de Carlos V, por el general Ladrón de Cegama, en Tricio (La Rioja). El supuesto rey estaba a la sazón en Lisboa, huido de España. Se considera que esta proclamación marca el inicio de la primera de las tres guerras carlistas que asolaron el siglo XIX español.

 

CV / Fernando VII había muerto una semana antes sin descendiente varón. La heredera de la corona española era entonces su hija Isabel II, de tres años de edad, quedando su madre Mª Cristina como reina regente. La ley sálica impedía el acceso de las mujeres al trono, pero Fernando VII había promulgado en 1830 la Pragmática Sanción que derogaba esta ley–se había aprobado en 1789, bajo el reinado de Carlos IV, pero no estaba aún promulgada-.

Al morir Fernando VII, su hermano Carlos se postuló como el rey legítimo. A sus seguidores se les llamó «carlistas»

El que hubiera sido su heredero, su hermano Carlos, viendo frustradas sus aspiraciones de ser rey, empezó a conspirar con el apoyo de la Iglesia y contra el liberalismo. Al morir Fernando VII se postuló como el rey legítimo. A sus seguidores se les llamó «carlistas» `por el nombre del rey al que seguían; al bando contrario «cristinos» -por la regente Mª Cristina- o «isabelinos», por su hija Isabel II.

Las guerras carlistas surgieron pues a raíz de un pleito dinástico, pero fueron mucho más que esto. En una España empobrecida y atrasada con respecto a Europa, significaron la tradición contra la modernidad, el campo contra la ciudad, el antiguo régimen contra el liberalismo, el atavismo contra el progreso… En el bando carlista militaron sectores de la Iglesia, de terratenientes, los militares más reaccionarios y, en general, el pueblo llano  y los campesinos de las zonas rurales. Los carlistas se hicieron especialmente fuertes en las zonas rurales del País Vasco, Navarra, Cataluña y el Maestrazgo –entre Aragón, Valencia y Cataluña-, mientras que los isabelinos obtuvieron sus apoyos de los sectores más urbanos y liberales.

Las guerras carlistas fueron un contratiempo muy serio a la modernización española, tanto en el aspecto ideológico como en el económico

De las tres guerras, la más importante fue la primera, que se libró entre 1833 y 1840, llamada también la guerra de los siete años. En ella participaron los dos mejores generales tuvo bando carlista, Zumalacárregui en  el País Vasco, y Cabrera en el Maestrazgo. En el bando isabelino, obtuvieron los ascensos que luego les hicieron famosos y les llevaron al poder, Espartero, O’Donell, Narváez, Serrano, Prim…

Las guerras carlistas fueron un contratiempo muy serio a la modernización española, tanto en el aspecto ideológico como en el económico. A los costes en vidas humanas y económicos, hay que añadirle la inseguridad de las vías de comunicación. En cualquier caso, en ningún momento, en ninguna de las tres guerras, tuvieron los carlistas posibilidad alguna de ganar la guerra.

La ideología carlista, absolutista y clerical, se transmitió por varias vías y en distintas variantes a ideologías posteriores, influenciando a neonacionalismo español posterior a 1898, por un lado, y a los nacionalismos vasco y catalán, por el otro.

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