Se estima que entre un 15 y un 20% de los trasplantes renales son rechazados por el paciente. / Fotolia

Una prueba no invasiva identifica pacientes con riesgo de rechazo de trasplante de riñón

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Científicos de EE UU, México y España han diseñado un test de expresión génica capaz de identificar pacientes con riesgo de rechazo agudo de trasplante de riñón a partir de una muestra de sangre periférica. El trabajo ha sido publicado en la revista PLOS Medicine.

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SINC/ Se estima que entre un 15 y un 20% de los trasplantes renales son rechazados por el paciente pese a la habitual terapia inmunosupresora, que trata de inhibir esta respuesta en los pacientes. Por ello, obtener indicadores que permitan conocer con anterioridad al transplante, si se puede producir el rechazo por parte del paciente, es de suma importancia.

Un amplio equipo de investigadores de EE UU, México y España ha diseñado una prueba de expresión génica que permite, con una muestra de sangre periférica, identificar pacientes con riesgo de rechazo agudo de trasplante de riñón. La investigación se publica hoy en la revista PLOS Medicine.

El rechazo del órgano transplantado viene generalmente precedido por un aumento de la creatinina en el suero del paciente

Según detalla el equipo científico encabezado por Silke Roedder, Tara Sigdel y Nathan Salomonis, el rechazo del órgano transplantado viene generalmente precedido por un aumento de la creatinina (un compuesto orgánico que sirve como marcador de la función renal) en el suero del paciente. Después, para confirmar si el rechazo está teniendo lugar, se realiza una biopsia renal.

“Sin embargo, el nivel elevado de creatinina no es un marcador lo suficientemente sensible y específico como para identificar el rechazo temprano y evitar algunas biopsias renales innecesarias, se necesita otro método no invasivo para identificar el rechazo agudo”, aseguran.

Para desarrollarlo, los investigadores utilizaron muestras de sangre tomadas de pacientes con trasplante de riñón y midieron 43 genes cuyos niveles de expresión pueden variar durante el rechazo renal agudo. Utilizando una técnica denominada reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en tiempo real y un primer conjunto de 143 muestras de sangre, determinaron que 17 de esos genes podrían discriminar entre pacientes con y sin rechazo agudo que había sido previamente detectado por biopsia de riñón.

Posteriormente, el equipo científico validó el conjunto de 17 genes utilizando más muestras. En total, se analizaron 558 muestras de sangre tomadas de 436 pacientes con trasplante renal pertenecientes a ocho centros de EE UU, México y España, entre el 5 febrero de 2005 y 15 de diciembre 2012.

“El conjunto de genes fue capaz de predecir el rechazo agudo hasta tres meses antes de la detección mediante biopsia”, apuntan los investigadores, quienes añaden que con 100 de estas muestras de sangre “se ha desarrollado un algoritmo que permite clasificar a los pacientes en función del riesgo alto o bajo de rechazo agudo”.

El conjunto de genes fue capaz de predecir el rechazo agudo hasta tres meses antes de la detección mediante biopsia

Mara Medeiros, investigadora del Hospital infantil de México Federico Gómez, agrega que “la prueba de sangre, además de que resulta más sencilla, permitirá identificar a los pacientes con rechazo de forma oportuna y adecuar el tratamiento para evitar el daño inmunológico al injerto”. La científico subraya que el test “sirve tanto para pacientes pediátricos como para adultos, de diferentes lugares y con diferentes esquemas de tratamiento, y eso simplificará mucho las cosas”.

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Una prueba complementaria

Los autores concluyen que la prueba diseñada es “simple, robusta y clínicamente aplicable”. No obstante, recuerdan que necesita ser probada en más pacientes antes de ser utilizada en la práctica habitual. Por otro lado, existen dos tipos de rechazo inmune, uno mediado por células y otro por anticuerpos, y por el momento el test no es capaz de discriminar entre uno y otro.

Así, los investigadores están realizando nuevos estudios para profundizar en la validez de la prueba y establecer la forma en que puede utilizarse en serie para complementar las actuales guías de práctica clínica y estratificar el riesgo del paciente, la carga la medicación y el requisito para una biopsia.

En la investigación han participado científicos de la Universidad de California, el Hospital Infantil de Cincinnati, el Centro Médico California Pacífico, la Universidad de Pittsburgh, la Universidad Emory y la Universidad de Standford (Estados Unidos), el Hospital Universitario de Bellvitge (España) y el Hospital infantil de México Federico Gómez.