Reinhard Heydrich

Reinhard Heydrich en 1940 / Wikimedia - Bundesarchiv, Bild 146-1969-054-16 / Hoffmann, Heinrich / CC-BY-SA

Tal día como hoy… 4 de junio de 1942 fallecía en Praga Reinhard Heydrich

 

El 4 de junio de 1942 fallecía en Praga, como consecuencia del atentado llevado a cabo por la resistencia checoslovaca, Reinhard Heydrich (1904-1942). Fue el arquitecto del holocausto y uno de los personajes más siniestros de la patulea nazi. Entre su múltiples apodos: el carnicero de Praga, la bestia rubia… El propio Hitler lo definió como “un hombre con el corazón de hierro”.

 

CV / Para personajes como el bajito Hitler, el tullido Goebbels o el atrabiliario Himmler,  fanáticos impulsores de una super raza germánica de cuyas oníricas propiedades carecían por completo, Heydrich era algo así como el hijo que hubieran deseado tener: rubio, ojos azules, alto, bien parecido -aunque en opinión de los eugenestas nazis, de rostro algo vulgar-… cualidades a las que añadía la más absoluta falta de cualquier principio moral, una astucia demoníaca y una inteligencia mediocre. Sin duda el currículum idóneo para hacer carrera en las cloacas de un estado que ya era de por sí una inmensa alcantarilla de detritus morales: el estado nazi.

Sin haber participado en la I Guerra Mundial por razones de edad, participó en los Freikorps, ingresando luego (1922) la marina de guerra, de la cual fue expulsado en 1931

Sin haber participado en la I Guerra Mundial por razones de edad, participó en los Freikorps, ingresando luego (1922) la marina de guerra, de la cual fue expulsado en 1931 por «conducta impropia de un oficial y caballero». Tal conducta impropia consistió en casarse con una activista y cortesana nazi, Lina von Osten, a la que conoció en un cabaret, rompiendo el compromiso de matrimonio con la hija de un superior suyo. Los contactos de Lina le facilitaron el acceso a Himmler, que lo convirtió en su colaborador, destinándolo a los servicios secretos en la Gestapo y las SS. Incluso llegó a circular la frase de las cuatro «haches» para referirse a él y a su protector: «HHhH», en el alemán original «Himmler Hirn heiβt Heydrich»; traducido: El cerebro de Himmler se llama Heydrich.

La lista de «proezas» urdidas por Heydrich es nauseabundamente extensa. Con la complicidad activa de su mujer, se hizo con el control de la información sobre el famoso «Salon Kitty», el prostíbulo de lujo que frecuentaban los jerarcas nazis, convirtiéndose en un personaje tan informado como temido. Fue uno de los organizadores de «la noche de los cuchillos largos» (1934), el ajuste de cuentas interno que liquidó a los líderes nazis de las SA. En 1938 diseñó la «noche de los cristales rotos», que significó la definitiva y abierta proscripción de los judíos en Alemania como una raza a exterminar. Incluso ideó un peregrino plan de deportación de los judíos alemanes a Madagascar, proyecto que «desestimó» por carecer Alemania de marina suficiente. El cinismo también era uno de sus atributos.

En el campo del contraespionaje internacional su gran éxito fue el complot urdido contra el ejército soviético

En el campo del contraespionaje internacional su gran éxito fue el complot urdido contra el ejército soviético. En 1936 Heydrich supo que el mariscal soviético Mikháil Tukhachevsky estaba conspirando para derribar a Stalin, y procedió a falsificar cartas y documentos que facilitó al NKVD soviético. Stalin, otro psicópata, desencadenó la gran purga en el ejército, liquidando físicamente al 60% de la oficialidad. En una estructura básicamente jerárquica como un ejército, esto equivale a dejarlo inoperativo. La debilidad inicial y las grandes derrotas soviéticas en 1941 no son ajenas a esta purga.

Heydrich fue también el organizador de la «operación Himmler», el ataque con bandera falsa a una emisora alemana fronteriza con Polonia como pretexto para la posterior invasión que inició la II Guerra Mundial. Durante la guerra, organizó los Einsatzgruppen, «grupos operativos» dedicados a exterminar judíos durante el avance por la Unión Soviética, y lideró la conferencia de Wansee en enero de 1942, que optó por «la solución final»: los campos de exterminio. Nombrado Reichsprotektor de Bohemia y Moravia, se hizo famoso por la confesión que les hizo a sus ayudantes y colaboradores: “Vamos a germanizar a las alimañas checas”. Sembró el terror.

En diciembre de 1941, los servicios de inteligencia británicos decidieron eliminar a Heydrich, enviando a dos agentes de la resistencia checoslovaca

En diciembre de 1941, los servicios de inteligencia británicos decidieron eliminar a Heydrich, enviando a dos agentes de la resistencia checoslovaca, Jan Kubiš y Josep Gabčik, para liderar la operación. La planificación fue minuciosa, y en parte favorecida por la despreocupación de Heydrich por su seguridad, desplazándose siempre de forma rutinaria y en un coche descubierto. La emboscada fue el 27 de mayo en una curva donde el coche tenía que reducir la velocidad, pero el subfusil se bloqueó. Heydrich pudo haber ordenado acelerar y tal vez hubiera escapado, pero ordenó al conductor detenerse y se incorporó para enfrentarse a sus atacantes. Lanzaron entonces una bomba antitanque modificada que explotó en la parte trasera del coche y Heydrich resultó herido, en principio no de gravedad.  Murió de septicemia en 4 de junio.

Las represalias alemanas fueron atroces. Es altamente recomendable la novela ‘HHhH’ (Laurent Binet 2010), que describe los hechos y las circunstancias del atentado que libró al mundo de un sujeto tan execrable.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí