Relaciones entre el Sol y el clima

Hace 2 800 años, aproximadamente cuando Homero escribió los poemas épicos de la Ilíada y la Odisea, uno de estos periodos, la Mínima Homérica, provocó en Europa occidental un cambio climático apreciable en menos de una década.

Un mínimo solar inició un acontecimiento climático al comienzo de la Edad del Hierro prerromana

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Un equipo de científicos europeos ha descubierto que las condiciones climáticas pueden verse afectadas por un gran mínimo de actividad solar.

Científicos del Centro Alemán de Investigación sobre Geociencias (GFZ) en colaboración con colegas de Suecia y Países Bajos han aportado indicios que muestran que existe una relación directa entre la actividad del Sol y el clima a escala temporal centenaria.

Han averiguado que hace 2 800 años Europa sufrió un enfriamiento abrupto acompañado de un aumento de la humedad y sobre todo del viento que coincidió con una reducción prolongada de la actividad solar. En la revista Nature Geoscience se ha publicado un artículo al respecto.

Su estudio se basó en el análisis de los sedimentos del lago Meerfelder Maar, un maar situado en Eifel (Alemania). Esto sirvió, gracias al empleo de los métodos más modernos a su disposición, para determinar las variaciones anuales de los parámetros climáticos y la actividad solar.

Un maar es un cráter volcánico creado por contacto entre aguas subterráneas y lava ardiente o magma. Normalmente están cubiertos de agua y forman una laguna cratérica de poca profundidad. La región de Eifel, zona donde se describió por vez primera un maar, se caracteriza por haber experimentado en el pasado una intensa actividad volcánica.

El estudio referido desveló que un gran mínimo de actividad solar es capaz de modificar las condiciones climáticas de Europa occidental mediante cambios en los patrones de circulación atmosférica. Un gran mínimo es un periodo de actividad solar baja. Hace 2 800 años, aproximadamente cuando Homero escribió los poemas épicos de la Ilíada y la Odisea, uno de estos periodos, la Mínima Homérica, provocó en Europa occidental un cambio climático apreciable en menos de una década.

El maar estudiado proporcionó unos sedimentos laminados estacionales excepcionales que permitieron datar con precisión incluso cambios climáticos de poca duración. Los resultados muestran que durante un periodo de doscientos años aumentó la intensidad de los vientos primaverales con un predominio de clima frío y húmedo. Gracias además al empleo de simulaciones, el equipo sugirió la existencia de un mecanismo que puede explicar la relación entre la debilidad de la radiación solar y el cambio climático.

« El cambio en la dirección y la intensidad de los sistemas de vientos troposféricos podría estar relacionado con procesos estratosféricos que a su vez se ven afectados por la radiación ultravioleta», explicó Achim Brauer del GFZ, promotor del estudio. «Esta compleja cadena de procesos actúa, por lo tanto, como un mecanismo de retroalimentación positiva que podría explicar por qué variaciones tan pequeñas en la actividad solar han causado cambios climáticos regionales.»

Achim Brauer señaló que los resultados no pueden convertirse directamente en proyecciones de futuro debido a que el clima actual se ve afectado, además, por factores antropogénicos. No obstante, proporcionan un indicio claro de un aspecto aún poco conocido del sistema climático.

Así, es necesario realizar nuevos estudios sobre las consecuencias climáticas de los cambios en diferentes longitudes de onda del espectro solar. Según el autor, sólo cuando se conozcan al detalle las relaciones entre el Sol y el clima se podrá evaluar con precisión el posible impacto del siguiente gran mínimo solar en una situación de cambio climático antropogénico.

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