Reutilización del vidrio

Se espera que dichos criterios ayuden a reducir el volumen de residuos no reciclados que se genera cada año.

El año nuevo trae consigo una segunda vida útil para las botellas de vidrio

.

Probablemente fueron muchos los que celebraron la Noche Vieja con una o dos botellas de vino, de cava  o de cerveza que, al igual que otros envases de vidrio y gracias a la normativa que entró en vigor en dicha fecha, tendrán una segunda vida útil.

Los ciudadanos europeos se las ingenian para hallar nuevas formas de reducir el volumen de residuos que generan así como dar con formas de reutilizarlos, reciclarlos y sustituirlos.

El Centro Común de Investigación (JRC) ha establecido una serie de especificaciones para que el vidrio recuperado (vidrio esmerilado) pueda utilizarse directamente para fabricar nuevos artículos mediante su refundición en instalaciones de producción de vidrio.

El concepto de fin de la condición de residuo se creó con el objeto de estimular los mercados europeos de reciclado aportando garantías legales, eliminando trabas administrativas innecesarias y proporcionando materias primas secundarias seguras y limpias a partir de los procesos a los que se someten los residuos.

El JRC ha definido una serie de criterios técnicos que permiten determinar cuándo un material recuperado a partir de residuos deja de considerarse como tal para convertirse en materia prima y establecen los límites de concentración de contaminantes como metales, sustancias orgánicas y piedras presentes en el vidrio recuperado para que este pueda considerarse materia prima secundaria.

Se espera que dichos criterios ayuden a reducir el volumen de residuos no reciclados que se genera cada año. Según las estadísticas de Eurostat, cada año se desechan en la Unión Europea tres mil millones de toneladas de residuos. Las Directivas comunitarias exigen a los Estados miembros que creen un marco jurídico en materia de recogida, reutilización, reciclado y eliminación de dichos flujos de residuos. Varios países de la UE reciclan ya más del 50 % residuos embalados.

La política comunitaria en lo que respecta a residuos ha evolucionado en los últimos treinta años gracias a una serie de leyes y planes de acción en materia medioambiental, tales como la Directiva marco sobre residuos (2008), que confiere a la Comisión Europea competencias para establecer criterios de fin de la condición de residuo para ciertos materiales recuperados a partir de residuos. No obstante, la ausencia de criterios claros hasta ese momento impulsó a los Estados miembros de la UE a desarrollar marcos jurídicos distintos y no siempre compatibles para regular los materiales recuperados.

Esta situación debería corregirse gracias a la metodología propuesta por el JRC para desarrollar criterios comunitarios unificados de fin de la condición de residuo y a la evaluación inicial de la validez de dichos criterios para un gran número de flujos de materiales importantes para los mercados de reciclado de la UE, tales como los residuos de aluminio, hierro y acero, cobre, papel, vidrio y materias biodegradables.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí