El equipo identificó una relación entre el envejecimiento y un fuerte aumento de la obesidad en sus análisis transversales en la población entre 30 y 65 años.

Un estudio comunitario evalúa los índices de prevalencia de la obesidad

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La comunidad médica advierte que la obesidad aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas como la diabetes, las cardiopatías y ciertos tipos de cáncer.

Además, debido a que la incidencia de la obesidad está aumentando tanto en Europa como en el resto del mundo, es importante poder realizar estimaciones precisas de la prevalencia que tendrá esta afección en un futuro.

Dichas cifras pueden obtenerse mediante la recopilación y el análisis de datos extraídos de estudios longitudinales. El problema reside en que no se ha publicado una cantidad de datos longitudinales suficiente en comparación con los datos transversales que hay disponibles.

Una nueva investigación, publicada en PLoS ONE atiende esta situación mediante el proyecto DIOGENES («Dieta, obesidad y genes»), financiado con más de 14 millones de euros mediante el área temática «Calidad y seguridad de los alimentos» del Sexto Programa Marco (6PM) de la Unión Europea.

Un equipo de investigadores dirigidos por el Instituto de Nutrición Humana de Potsdam (Alemania) incluyó en su estudio a individuos de cinco países participantes en el estudio EPIC («Estudio prospectivo europeo sobre cáncer, enfermedades crónicas, nutrición y estilo de vida»), a saber, Dinamarca, Alemania, Italia, Países Bajos y Reino Unido.

«El estudio EPIC ha recibido apoyo de cada uno de los comités de ética de los centros científicos participantes», indicaron los autores del estudio. De 1992 a 1998, los investigadores seleccionaron a más de 146 500 participantes y desde 1998 hasta 2005 realizaron un seguimiento a un 69,8 % de los participantes en la muestra.

«Excluimos a sujetos para los que faltaban datos sobre la dieta o de seguimiento, mujeres embarazadas al comienzo del estudio o durante la fase de seguimiento, sujetos en el 1 % superior e inferior de la ingesta de energía y gasto energético, y a aquellos con rasgos antropométricos inverosímiles», explicaron.

«Incluso se excluyó a sujetos de los que se desconocían las fechas de inclusión en la muestra. En total quedaron para el análisis final un total de 97 942 personas (41 456 hombres y 56 486 mujeres).»

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La cohorte Diogenes

Durante el periodo de seguimiento el equipo descubrió que la prevalencia de la obesidad aumentó de un 13 % a un 17 %. Identificaron una relación entre el envejecimiento y un fuerte aumento de la obesidad en sus análisis transversales en la población entre 30 y 65 años. Pero también descubrieron que las curvas eran distintas en los datos de base y en los de seguimiento, sobre todo en el caso de aquellos con una edad comprendida entre 65 y 75 años.

«Aunque los datos iniciales apuntaban a una prevalencia menor en el grupo de edad comprendido entre los 65 y los 75 años en comparación con otros grupos más jóvenes, la gran prevalencia de la obesidad en los datos de seguimiento persistía incluso en este grupo de edad», explicaron los autores.

Las sillas extra anchas, están disponibles actualmente en algunos centros para la atención de pacientes obesos.

«La relación positiva entre edad y prevalencia de obesidad también se observó en la mayoría de los centros por separado, aunque la magnitud con la que aumentaba variaba de uno a otro. El aumento de la prevalencia de la obesidad en función de la edad se hizo especialmente patente en las regiones de Amsterdam-Maastricht, Florencia y Potsdam en ambos sexos así como en Doetinchem y en los centros daneses entre las mujeres.»

Según los investigadores, del análisis de una proyección lineal sobre el aumento de la obesidad durante el periodo de seguimiento hasta el año 2015 cabría esperar una prevalencia de la obesidad del 30 % en los individuos de entre 40 y 65 años en los datos de base de esta cohorte, similar a la incidencia actual en Estados Unidos.

«El modelo de decaimiento también predijo una prevalencia de la obesidad considerable, pero con una intensidad mucho menor si se compara con los resultados del modelo lineal. Su estimación media prevé un 20 % de obesos entre las personas con entre 40 y 65 años al entrar en la cohorte Diogenes», aclararon.

Indican que en términos generales, el método no lineal de predicción es más realista, «mientras que es más probable que la proyección lineal dé como resultado una sobreestimación de la prevalencia futura de la obesidad». Entienden que las enfermedades relacionadas con la edad ejercerán un efecto igualador en el aumento de peso en el futuro y por tanto las tendencias hacia la obesidad podrían reducirse.