Fulton fue el constructor del primer barco de vapor comercial

Tal día como hoy… 24 de febrero de 1815, fallecía Robert Fulton

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El 24 de febrero de 1815, fallecía en Nueva York el ingeniero e inventor Robert Fulton, constructor del primer barco de vapor comercial. Remontó el río Hudson desde Nueva York hasta Albany, haciendo una parada de 20 horas en Clermont, razón por la cual suele llamarse al barco con el nombre de esta población, aunque su nombre era “Vapor del río del Norte”, y también se le conoció como “El monstruo de Fulton”, por la impresión que causaron el humo, el ruido, las palas de las ruedas golpeando el agua…

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CV / La primera noticia de un barco movido por la energía del vapor la encontramos en un documento del año 1695 en el archivo de Simancas, refiriendo a un proyecto de casi un siglo y medio antes, en 1543, a cargo del ingeniero y marino español Blasco de Garay, que planteó propulsar la galera «Trinidad» -de 200 toneladas.- con seis ruedas de palas movidas por una máquina de vapor. El proyecto fue desestimado por la Corona y cayó en el olvido.

El monstruo de Fulton, el Clermont o el Barco de Vapor del Río Norte

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Desde la máquina de vapor de Watt, la posibilidad de la navegación a vapor era algo que estaba ya al alcance, y muchos pusieron manos a la obra. Aun sin ser propiamente su inventor, Fulton fue quien la hizo viable dándole el impulso definitivo. Muy pronto mostró gran interés por la mecánica y las aplicaciones de la máquina de vapor, que tal vez le vino de William Henry -un amigo de la familia que había intentado, sin éxito, instalar su propia máquina de vapor en una barcaza, con resultado de hundimiento-. A los 22 años se trasladó a Inglaterra, donde adquirió una cierta notoriedad por sus diseños, entre los cuales cabe citar un submarino con casco de bronce, el Nautilus, que se desplazaba a vela por la superficie y mediante una rueda accionada por pedales bajo el agua. Propuso la idea a los gobiernos británico y francés, que ambos desecharon.

Una vez con la patente, Fulton obtuvo el monopolio del tráfico entre Nueva York y New Jersey, hasta que lo perdió en un pleito judicial

En el año 1800 construyó en Francia un primer barco de vapor que se hundió en el Sena. Lo recuperó y reforzó el casco, consiguiendo el 9 de agosto de 1803 que navegara por París, ante la atónica mirada de la población, a una velocidad de 3 nudos a contracorriente. Se cuenta, aunque probablemente sea una cita apócrifa, que Napoleón afirmó que semejantes chimeneas nunca servirían como barcos de guerra. Tras esta demostración, se puso en contacto con Watt encargándole la construcción de una máquina adecuada a sus proyectos. La construyó Henry Murdoch en Inglaterra y la hizo transportar a Nueva York. Allí, en 1806, la instaló en el «Clermont», un barco fluvial de 40 metros de eslora con palas en la parte central.  A una velocidad de 4 nudos, redujo a 32 horas una travesía que a vela requería 4 días.

Una vez con la patente, Fulton obtuvo el monopolio del tráfico entre Nueva York y New Jersey, hasta que lo perdió en un pleito judicial. Incapaz de aguantar la competencia por los bajos precios que ofrecía Gibbons & Vanderblit, acabó en bancarrota.

Inicialmente, la navegación a vapor fue básicamente fluvial, siendo su gran ventaja la mayor facilidad en remontar contra la corriente, pero muy pronto se extendió a los mares adoptando la propulsión por hélice en lugar de la rueda con palas, que quedó relegada a los ríos por ser más idónea en cascos planos que navegaban en poca profundidad. A lo largo del siglo, mantuvo un duro pulso con la navegación a vela, a la cual acabó desplazando.

Fulton murió de pleuritis a los 49 años, en Nueva York. Está enterrado en el cementerio de la Trinity Church, en Manhattan.

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