Roncesvalles y la ‘Canción de Roldán’

Batalla de Roncesvalles en 778. Muerte de Roldán, en las Grandes Crónicas de Francia, ilustradas por Jean Fouquet, Tours, hacia 1455-1460, BNF. / Wikimedia

Tal día como hoy… 15 de agosto del año 778 tenía lugar la Batalla de Roncesvalles

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El 15 de agosto del año 778, mientras cruzaba los Pirineos por el paso de Roncesvalles de regreso a Francia, la retaguardia del ejército de Carlomagno era exterminada en una emboscada. Dicho episodio fue posteriormente evocado en el poema épico ‘La Chanson de Roland’La canción de Roldán-, carta fundacional del francés como lengua literaria y de los posteriores géneros medievales del cantar de gesta y las novelas caballerescas. Otra cosa es que la mayor inquietud del autor no fuera precisamente la transcripción de los hechos históricos que realmente sucedieron.

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CV / Se considera que su redacción en francés antiguo data del siglo XI, unos 250 años después de los hechos narrados, y se atribuye la autoría al monje normando Turoldo. Se conserva un manuscrito del siglo XII traducido al anglo-normando en la Biblioteca Bodleiana de Oxford.

Hasta donde sabemos, los hechos históricos que realmente sucedieron difieren en mucho del relato poético

En el texto -4002 versos decasílabos distribuidos en 291 estrofas-, la Batalla de Roncesvalles se enmarca en el contexto de la guerra contra los árabes del Califato de Córdoba. Cuando Carlomagno se retira a Francia es sorprendido por los musulmanes que le han perseguido desde Zaragoza en el difícil paso de Roncesvalles. Al mando de los francos se encuentra el paladín Roldán –también Rolando, Hruodland u Orlado-, sobrino de Carlomagno, par de Francia y depositario de todos los valores caballerescos medievales, con su espada Durandal y su Olifante. Hay también un caballero felón, Fenelón, que se ha vendido por rencor a los musulmanes.

Roldán y sus francos se baten heroicamente, pero la defensa es imposible. Tiene una opción, hacer sonar a Olifante y lanzar la señal de aviso al resto del ejército para que Carlomagno acuda en su ayuda. Pero Roldán sabe que es una trampa y, además, es impropio de un caballero pedir socorro, así que decide sacrificarse para salvar así al resto del ejército. Hasta aquí el poema. Hasta donde sabemos, los hechos históricos que realmente sucedieron difieren en mucho del relato poético. Para empezar, los atacantes no fueron ni siquiera musulmanes, sino las tribus vasconas de las vecindades pirenaicas. Y fue en venganza por un saqueo muy poco caballeresco.

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La Marca Hispánica

Hacia el 777, Carlomagno proyectó la conquista de Hispania, por entonces bajo el Califato de Córdoba musulmán. Todo indica que cerró un trato con el valí de Zaragoza, la ciudad andalusí más poderosa al norte, que se pasaría a los francos. Una vez Zaragoza estuviera bajo control, se iniciaría la reconquista cristiana de Hispania.

Carlomagno dividió su ejército en dos cuerpos. El primero, dirigido por él mismo, cruzaría los Pirineos por Roncesvalles o por Jaca, hasta Zaragoza. El segundo avanzaría por la costa mediterránea hasta Tortosa y seguiría luego progresando hacia Zaragoza.

La Marca Hispánica abarcó efímeramente los territorios al norte del Ebro de las actuales Navarra, Aragón y Cataluña

Se sabe que la segunda columna tomó Barcelona, pero se ignora si realmente consiguió a conquistar Tortosa. El problema fue que al llegar la hora dela verdad en, el valí decidió decir «Diego» donde había dicho «digo», y presentó resistencia. Carlomagno puso sitio a la ciudad, pero pronto desistió ante la imposibilidad material de rendirla y optó por regresar a Francia, y entonces ocurrió lo de Roncesvalles.

Había también otro problema. Aunque suene muy prosaico, lo cierto es que la tropa no iba a la guerra en busca de gloria inmortal, sino  por cuestiones mucho más perentorias, como el botín obtenido e saqueos y pillajes. Y esta vez volvían con las manos vacías. Ante tal contrariedad, durante el camino de regreso decidieron hacer parada y fonda en Pompaelo -actual Pamplona-, arrasándola por completo. Y claro, las tribus vasconas vecinas se lo tomaron muy a mal decidieron tomarse la revancha en Roncesvalles.

Tras el fracaso de su expedición, Carlomagno cambió de planes respecto a Hispania y proyectó ocupar solo un espacio defensivo con frontera en el Ebro, al frente del cual situaría a descendentes de visigodos exiliados. Su hijo Ludovico ocupó Barcelona  y nombró a su primer conde, un godo llamado Bera en el 801. Fue la Marca Hispánica, que abarcó efímeramente los territorios al norte del Ebro de las actuales Navarra, Aragón y Cataluña. Tras la muerte de Carlomagno en el 814, el imperio entró en barrena y la línea defensiva del Ebro fue abandonada por insostenible, quedando la Marca Hispánica bajo control franco reducida a una estrecha franja pirenaica con Barcelona como limes. Luego fueron surgiendo Navarra, Aragón, los condados catalanes…

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