“Salirse de la raya tiene premio”

La matemática estadounidense Karen Uhlenbeck, en 1982 / Wikimedia - George M. Bergman

La matemática estadounidense Karen Uhlenbeck ha sido galardonada hoy como nuevo Premio Abel por la Academia de Ciencias y Letras de Noruega. El premio reconoce anualmente desde 2002 las contribuciones de extraordinaria profundidad e influencia en las ciencias matemáticas y está dotado con 6 millones de NOK (alrededor de 600mil euros).

 

“Por fin un Premio Abel para una mujer después de 16 años y 19 hombres” declara Eva Miranda, profesora catedrática distinguida ICREA Acadèmia de la UPC y del Consejo de Gobierno de la BGSMath. “Es una excelente noticia: el tiempo nos da la razón, hay una larga lista de mujeres entre las cuales elegir, el problema es que para ganar algún premio si eres mujer tienes que ser más que extraordinaria”, asevera Miranda.

La aportación de Uhlenbeck a las matemáticas es imponente y toca tres ámbitos disciplinares que confluyen y se entrelazan entre sí

De hecho, la aportación de Uhlenbeck a las matemáticas es imponente y toca tres ámbitos disciplinares que confluyen y se entrelazan entre sí. El primero es el análisis geométrico. “Su conocimiento de las ecuaciones diferenciales y de técnicas geométricas le permitió entender de forma intuitiva un fenómeno llamado bubbling”, explica Miranda. Como el nombre sugiere, el bubbling tiene que ver con las pompas de jabón, ya que está relacionado con el estudio de superficies minimales, como las construidas por las pompas de jabón, en particular de las esferas dentro de otros espacios. De hecho, este ámbito de las matemáticas toca directamente dos áreas matemáticas, el análisis de las ecuaciones en derivadas parciales y la geometría, que en Barcelona y en la BGSMath son especialmente fuertes.

La segunda pata del enciclopédico ámbito de estudio de la nueva Premio Abel es el estudio de sistemas integrables, un campo relacionado con la solución de ecuaciones diferenciales en problemas físicos, como los problemas de trayectorias de los satélites o hasta problemas mucho más teóricos en la frontera entre matemática y física, como la llamada mirror symmetry. Uno de los temas de estudio del grupo de Miranda en la UPC y de otros en la misma universidad (y también miembros de la BGSMath) es precisamente el estudio de las trayectorias de satélites y planetas.

“Su conocimiento de las ecuaciones diferenciales y de técnicas geométricas le permitió entender de forma intuitiva un fenómeno llamado bubbling”, explica Miranda

Finalmente, el tercer pilar del conocimiento de Uhlenbeck es el de la física matemática, y en especial la llamada teoría de Yang-Mills. Este problema está muy directamente relacionado con la teoría de la relatividad general de Einstein y con el problema de cómo tomar medidas por parte de dos observadores diferentes en un campo gravitacional (la gravedad es una de las 4 fuerzas fundamentales). El físico Herman Weyl intentó extender el problema a un campo electromagnético (segunda fuerza fundamental) y Yang y Mills extendieron el problema a la fuerza nuclear fuerte (tercera fuerza fundamental). Estos esfuerzos matemáticos llevaron a la llamada unificación del electromagnetismo con la fuerza nuclear débil (cuarta fuerza fundamental) mediante la llamada “teoría de gauge”. Uhlenberg aplicó la teoría de gauge a las variedades de dimensión 4 (objetos que de cerca aparecen como un plano euclídeo normal y de lejos no tanto). Junto con C.H. Taubes, Uhlenberg analizó las ecuaciones de Yang-Mills en 4 dimensiones y sentó las bases para una disciplina por la cual en 1986 el matemático Simon Donaldson ganó una Medalla Fields (el premio más prestigioso de las matemáticas y que se otorga cada 4 años a matemáticos brillantes de menos de 40 años).

“La vida de Uhlenbeck nos demuestra lo que pasa demasiado a menudo con las mujeres: nuestro trabajo queda escondido, se necesita más tiempo para reconocerlo y finalmente, siempre somos “las mujeres de”, como le pasó a la galardonada de hoy”, añade Miranda, “quien tuvo que ser ninguneada en muchas universidades donde trabajaba, y quien tuvo que seguir a su marido, también catedrático, del cual finalmente se divorció”.

Uhlenbeck tuvo que ser ninguneada en muchas universidades donde trabajaba, y quien tuvo que seguir a su marido, también catedrático, del cual finalmente se divorció

A Miranda esta matemática le parece un modelo a seguir, más allá del hecho de ser una mujer matemática de éxito. “Uhlenbeck tiene dos cualidades muy importantes para cualquier matemático: la primera, la capacidad de abarcar muchos ámbitos matemáticos y la virtud de tener una visión amplia; la segunda, la capacidad de salirse del camino marcado para preguntarse qué ocurre si no se aplica una condición que hasta su director de tesis empleaba para solucionar un problema. Fue así que descubrió que la solución a un problema concreto se podía encontrar igualmente, excepto en un número finito de puntos, que era donde se daba ese efecto visual de ‘burbujeo’ al que dio el nombre de bubbling. Salirse de la raya requiere muchísimo más esfuerzo, pero tiene premio”, concluye Miranda.

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