La detección inmediata de la caída mediante este dispositivo permitirá que desde el 061 se pueda enviar asistencia sanitaria inmediata / Pablo Sifre

Un dispositivo detecta las caídas de las personas mayores y activa el 061

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UPC / La Universidad Politécnica de Cataluña · BarcelonaTech (UPC) lidera el proyecto europeo Fall detector for elder (FATE), en el que también participan TicSalut, 061 CatSalut Respon, el Hospital Clínic y el EAP Sardenya. Se centra en el desarrollo de un dispositivo que ahora se está ensayando para aumentar la seguridad de las personas mayores no sólo en los hogares, sino allí donde se encuentren y en todo momento.

Se trata de un aparato pequeño, un sensor altamente sensible para detectar las caídas, que va incorporado en el interior de un cinturón y que el paciente lleva puesto durante todo el día. Este detector identifica las caídas del usuario y lo localiza allí donde se encuentre, tanto en el domicilio como en la calle.

El sistema consta también de un sensor en la cama que detecta las ausencias prolongadas durante la noche

El sistema consta también de un sensor en la cama que detecta las ausencias prolongadas durante la noche, generando una alarma si la persona no vuelve después de un tiempo estipulado. El objetivo es prevenir las consecuencias de las caídas de pacientes frágiles que no podrían avisar a nadie en caso de que se produjera un accidente de este tipo.

La tecnología del dispositivo FATE ha sido desarrollada por los investigadores del Centro de Estudios Tecnológicos para la Atención a la Dependencia y la Vida Autónoma (CETpD), ubicado en el Campus de la UPC en Vilanova i la Geltrú, encabezado por Joan Cabestany.

Cuando el dispositivo FATE detecta que el usuario sufre una caída, emite automáticamente un aviso a la Central de Coordinación del 061 CatSalut Respon. Desde este servicio, se localiza el afectado y se realiza una llamada para confirmar el accidente. El equipo de médicos y enfermeros del 061 CatSalut Respon valoran la situación, dan atención sanitaria telefónica y envían una ambulancia del SEM, en caso de que sea necesario.

Este protocolo de actuación aumenta la seguridad de los pacientes, principalmente de aquellas personas que viven solas, ya que les asegura la atención médica.

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Ensayo de FATE en pacientes

Los pacientes seleccionados por los investigadores de este proyecto para hacer la prueba piloto en Cataluña pertenecen al equipo de atención primaria del EAP Sardenya y el Hospital Clínic de Barcelona (Grupo RESPAL).

El estudio se divide en dos períodos de 6 meses cada uno. Durante el primer período, la mitad de los pacientes llevan el dispositivo y la otra mitad quedan como grupo control. En el segundo periodo, se intercambiarán los grupos de manera que los pacientes que no habrán llevado el dispositivo pasarán al grupo de estudio y viceversa.

Durante los meses de duración del estudio, se realiza un seguimiento de los pacientes con visitas mensuales y llamadas semanales para hacer una evaluación del estado del paciente y la detección de caídas, así como de las posibles incidencias del dispositivo.

Este es un proyecto europeo coordinado desde Cataluña por la UPC y en el que también están implicadas organizaciones de salud de Irlanda y de Italia. El proyecto de investigación delimita la participación de 50 pacientes en Irlanda, 80 en Italia y 75 en Cataluña. Estos participantes constituyen una muestra de población, identificada previamente con riesgo potencial de sufrir caídas fortuitas o desencadenadas por una enfermedad de base.

Las caídas en la gente mayor, que se estiman en un 30%, son un problema muy relevante entre esta población, por su frecuencia y sobre todo por las consecuencias derivadas como la incapacidad física. En especial, los efectos más graves se detectan en aquellos casos de pacientes que están solos y que, como consecuencia de una caída, permanecen un largo periodo de tiempo en el suelo hasta que reciben asistencia. Esta situación puede ser especialmente grave, llegando a provocar problemas irreversibles de salud.

La detección inmediata de la caída mediante este dispositivo permitirá que desde el 061 se pueda evitar esta situación enviando asistencia sanitaria inmediata. El proyecto se inició en 2012 y está previsto que tenga una duración de 39 meses. La fase de pruebas piloto reales comenzó a principios de 2014 y se prolongará hasta entrado el 2015.