Cuando una estrella ha finalizado su formación comienza a brillar y la radiación que procede del cúmulo de estrellas recién nacidas expulsa el gas que permitió su formación.

La influencia del entorno de una estrella en su formación

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Investigadores alemanes han empleado simulaciones vanguardistas para dar con indicios con los que corroborar que los procesos de formación de una estrella dependen del entorno en el que ésta se crea. Hasta ahora se podría haber asegurado que todas las estrellas se formaban de la misma manera en cualquier situación.

La concepción más aceptada pasa por su generación en el espacio interestelar a partir de nubes oscuras de gas y polvo, en cuyo caso sus propiedades dependerían de las condiciones de este entorno polvoriento, una afirmación sustentada por este nuevo estudio.

El equipo describe en un artículo publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society el modo en el que descubrieron que la distribución de masas entre las estrellas depende del entorno en el que se forman.

El Dr. Michael Marks de la Universidad de Bonn, autor principal del estudio, comentó: «Sorprendentemente, no hemos extraído este indicio de regiones jóvenes de formación estelar continua, sino de una clase de objetos muy antigua denominada cúmulos estelares globulares. La cantidad de estrellas menos masivas que el Sol observadas en cúmulos globulares no se corresponde con su estructura.»

Los cúmulos globulares son congregaciones masivas de miles de estrellas situadas alrededor de la Vía Láctea en los que la formación de estrellas se detuvo hace miles de millones de años. Gracias al empleo de simulaciones informáticas, el equipo descubrió que podrían comprender la conexión existente entre la formación de una estrella y el entorno de su nacimiento mediante el empleo de un proceso que sucede al principio de la vida de cualquier cúmulo: la expulsión de gas residual.

Cuando una estrella ha finalizado su formación comienza a brillar y la radiación que procede del cúmulo de estrellas recién nacidas expulsa el gas que permitió su formación. De este modo la región en la que nació la estrella queda destruida y deja tras de sí estrellas de distintas masas.

Pavel Kroupa, también de la Universidad de Bonn y coautor del estudio, explicó: «Este proceso provoca la expansión del conjunto de estrellas y la expulsión de algunas de las estrellas del cúmulo debido a la fuerza gravitatoria de la Vía Láctea primigenia. Cuanto mayor sea la velocidad a la que se elimina el gas, mayor será también la expansión y más estrellas saldrán del entorno. La huella de este proceso es aún detectable en la distribución de masas actual.»

Cúmulo globular. Imagen: Wikipedia

Esto implica que si se observa con atención las poblaciones estelares de los cúmulos globulares se puede reconstruir su contenido inicial de estrellas. Los resultados obtenidos por el equipo de astrónomos muestran que los cúmulos globulares debieron formarse con muchas más estrellas masivas de las que se encuentran en las regiones donde existe en la actualidad gran actividad de formación estelar.

El Dr. Michael Marks añadió: «Si no, la región de nacimiento estelar formada a partir de un cúmulo globular no se destruye con la suficiente rapidez y la expansión subsecuente es demasiado débil como para eliminar suficientes estrellas del cúmulo. Si esta afirmación fuera cierta, la distribución de estrellas de distintas masas que observamos en la actualidad sería muy distinta.»

Según los resultados del equipo, sólo existen diferencias en el contenido inicial de estrellas cuando las condiciones en las regiones de nacimiento de estrellas son extremas en comparación con las que se detectan en la actualidad. Estos entornos extremos no son visibles hoy, pero el equipo entiende que podrían haber sido frecuentes cuando nacieron los cúmulos globulares, hace unos 12 000 millones de años.

Pavel Kroupa comentó: «Gracias a este trabajo podríamos haber descubierto las tan esperadas diferencias sistemáticas en el proceso de formación estelar.»

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