El concepto de «servicialización» se considera una de las respuestas posibles al interrogante de la sostenibilidad

SPREE presenta descubrimientos que respaldan el salto hacia «sistemas de servicialización»

.

En el congreso de clausura del proyecto SPREE, a principios de junio, el equipo presentó sus conclusiones sobre cómo podemos respaldar el surgimiento de «sistemas de servicialización» para facilitar la transición de la venta de productos a la prestación de servicios.

.

Seguramente no habrán oído nunca el término «servicialización», pero es posible que ya formen parte de este movimiento. ¿Alguna vez han usado un sistema de intercambio o alquiler de coches o bicicletas? Si la respuesta es sí, ya han cumplido un papel, por ínfimo que sea, en la servicialización de estos sistemas. El término «servicialización» describe el paso de consumir productos a consumir servicios, y el equipo de SPREE (Servicizing Policy for Resource Efficient Economy) lleva trabajando estos últimos tres años para analizar cómo podemos contribuir a la aparición de «sistemas de servicialización» que faciliten esta transición.

El término «servicialización» describe el paso de consumir productos a consumir servicios

El concepto de «servicialización» se considera una de las respuestas posibles al interrogante de la sostenibilidad: ¿como podemos reducir el impacto medioambiental y el uso de recursos sin dejar de lado la actividad y la prosperidad económica? Uno de los objetivos principales de la servicialización es conseguir un desacoplamiento que nos permita seguir creciendo económicamente con un impacto social y medioambiental menor.

En la conferencia de clausura de SPREE, celebrada en Bruselas a principios de mes, el doctor Vered Blass de la Universidad de Tel Aviv disertó acerca de las motivaciones que sustentaban este proyecto: «A principios de la década de 2000 se habló mucho de los sistemas de productos y servicios y sus posibles ventajas, pero nunca se llegaron a implantar a gran escala. Los negocios y los consumidores llevarán la voz cantante en esta transición. Por nuestra parte, nosotros queríamos descubrir cuáles eran los obstáculos». Tomando tres sectores —agroalimentación, movilidad y agua—, el equipo de SPREE puso a prueba si la servicialización puede acercarnos al desacoplamiento, así como qué medidas políticas harían falta para conseguirlo.

Para elaborar estos paquetes de medidas, los equipos de investigación de Lituania, Reino Unido, Suecia, España, Países Bajos e Israel se pusieron en contacto con consumidores (conductores urbanos y usuarios de la red hídrica doméstica) y usuarios de empresas (agricultores) para realizarles una encuesta. Por ejemplo, en el sector del agua, los investigadores tomaron el pulso a la voluntad de los consumidores hacia el reciclaje de aguas grises y la captación de agua de lluvia en distintos entornos de España, Reino Unido e Israel.

Los resultados apuntan a contextos medioambientales y normativos diferentes

Los resultados apuntan a contextos medioambientales y normativos diferentes: en el sur del Reino Unido, donde la escasez de agua nunca ha sido un tema candente, solamente entre un 10 % y un 13 % de los encuestados dijeron que probablemente o con toda seguridad se plantearían la instalación de uno de los sistemas, mientras que en Israel, donde existe una gran concienciación con la escasez de agua, el 65 % de los encuestados respondieron que probablemente o con toda seguridad considerarían el sistema de reciclaje de aguas grises.

Las encuestas como esta en distintos hogares se complementaron con investigaciones cualitativas como entrevistas a especialistas, grupos temáticos, seminarios interactivos y reuniones con responsables políticos. A continuación, se recurrió a un modelo basado en intermediarios para valorar el desacoplamiento y después se recabaron todos los datos para elaborar paquetes de medidas políticas para los sectores del agua, la movilidad y la agroalimentación. En el congreso, Eugenijus Butkus, coordinador del proyecto SPREE del Consejo de Investigación de Lituania, hizo hincapié en la importancia que reviste personalizar estas medidas políticas a las condiciones locales. Las medidas políticas concretas también deberán evolucionar de lo «básico» a lo «viable» pasando por lo «efectivo» en consulta con especialistas y responsables políticos.

Para clausurar el congreso, el señor Butkus puso de manifiesto algunas de las lecciones aprendidas en el proyecto: «La servicialización cuenta con potencial suficiente para ayudar a conseguir el desacoplamiento y contribuir a que la economía sea circular (aunque cada caso es un mundo y no se puede diseminar de forma automática). Hemos probado que nuestro planteamiento funciona, pero hace falta trabajar más en investigación, aplicación y demostración».

Los paquetes de medidas políticas sobre servicialización ya están disponibles en la página web del proyecto.

.

Fuente:

Basado en la cobertura informativa del congreso de clausura de SPREE

.