Soyuz – Galileo IOV a la espera

Previo al lanzamiento se realizará un ensayo general, que incluye los preparativos para la carga de combustible en el lanzador, maniobra que comenzará cuatro horas y media antes del despegue.

Aplazado el lanzamiento de Soyuz – Galileo

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El lanzamiento de Soyuz con los primeros satélites de Galileo ha sido aplazado. La cuenta atrás queda detenida a la espera de una nueva fecha de lanzamiento, que será anunciada a lo largo del día de hoy.

Soyuz en la plataforma de lanzamiento. Créditos: ESA - S. Corvaja, 2011.

Este lanzamiento pasará a la historia por dos motivos: será el primer vuelo de Soyuz desde un puerto espacial que no sea los cosmódromos de Baikonur (Kazajstán) o Plesetsk (Rusia), y marcará el comienzo del despliegue de la constelación europea de navegación por satélite, Galileo.

Soyuz es un lanzador de clase intermedia. Sus prestaciones complementan las de los lanzadores europeos Ariane y Vega y sus operaciones permiten aumentar la competitividad y la flexibilidad de los servicios ofrecidos por Arianespace en el mercado de los lanzamientos comerciales.

El año que viene se lanzarán otros dos satélites Galileo. Esta primera constelación de cuatro satélites permitirá poner a prueba el diseño del sistema de navegación antes de proceder al lanzamiento de los 26 satélites restantes.

Este primer cuarteto, construido por un consorcio industrial liderado por EADS Astrium Alemania, constituye el núcleo operacional de la constelación europea de navegación por satélite.

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El reto de Galileo

“Reto” es una palabra que aparece con frecuencia al hablar con las personas que participan en la construcción de los satélites Galileo. Ahora, con el lanzamiento de los dos primeros satélites Galileo IOV, el proyecto está por fin alcanzando el ritmo esperado. Diseñar y construir cuatro satélites, cada uno de ellos con los relojes más precisos que hayan volado al espacio hasta la fecha. Ha sido un verdadero reto.

La Soyuz TMA-6 aproximándose a la Estación Espacial Internacional en 2005.

Se puede decir, que desde un punto de vista tecnológico estamos hablando de algo bastante revolucionario. Europa está a punto de lanzar satélites de navegación que están haciendo uso de una tecnología que no se está empleando ningún otro sistema en todo el mundo.

Los satélites IOV son esenciales para el sistema de satélites Galileo, están destinados a llevar a cabo la validación en órbita del sistema y han sido construidos por Astrium y ha involucrado a cientos de personas por toda Europa y el equipo industrial ha incluido a unas 43 compañías de 15 países europeos.

Cada uno de los satélites Galileo IOV tienen una masa de unos 700 kilogramos, una altura de unos 2,7 metros, y su anchura apenas rebasa un metro; al menos la mitad de tal volumen lo ocupa la carga útil.

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Una tecnología nueva

Una de las nuevas tecnologías desarrolladas para éstos satélites IOV es la antena de navegación con la que están equipados.

Se trata de una antena de banda L que transmite las señales de navegación a la Tierra, y que ha sido construida por EADS CASA Espacio.

En su diseño se empleó la tecnología microstrip o multicapa con radiadores impresos, desarrollada por la empresa y utilizada en numerosos programas como Envisat, Inmarsat, Spainsat, Seosar/Paz, etc., y adaptada para el caso Galileo.

Una de las ventajas de ésta tecnología, es el reducido peso de sus elementos con lo que se consigue una antena ultraligera y robusta. Además, opera en dos frecuencias para compensar el efecto de desfase que la ionosfera tiene en la señal.

EADS CASA Espacio también se ha hecho cargo del diseño del cableado completo de los satélites, colaborando en las actividades a nivel sistema para el cableado de los satélites con una persona destacada en Munich por 3 años.

Finalmente, la empresa suministró el sistema de sujeción y suelta que une los satélites a la estructura del lanzador, denominada dispensador, para lanzarlos de 2 en 2.

Los satélites van sujetos utilizando este sistema HRS (Hold Down and Release System) con uniones articuladas de elevada rigidez y alta capacidad portante. Poseen una elevada complejidad tecnológica y tolerancias muy exigentes.

La combinación de diversas soluciones de atenuación incluidas en el diseño hace que la emisión de choque, causada por la activación pirotécnica de la suelta, resulte considerablemente inferior a las de los sistemas comparables, lo que les dota de una gran ventaja competitiva, convirtiéndose en la referencia a usar en los futuros sistemas dispensadores.

En resumen, cada uno de los satélites IOV es una impresionante muestra tecnológica y, con el lanzamiento de los dos primeros satélites ya inminente, es éste un buen momento para reflexionar sobre lo que se ha conseguido.

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