Tecnología nuclear y cambio político en Rusia y Ucrania

Imagen del desastre nuclear de Chernóbil / UPF

Una investigación analiza la relación entre tecnología nuclear y cambio político en la Rusia y la Ucrania post-soviéticas. Rusia y Ucrania son dos antiguas repúblicas soviéticas que heredaron la mayor parte de los reactores nucleares soviéticos tras el colapso de la URSS.

 

UPF / Tatiana Kasperski, investigadora Marie Curie y miembro del grupo de investigación Nexus (Nexos entre Ciencia, Cultura, Política, Religión y Sociedad) del Departamento de Humanidades de la UPF, ha finalizado recientemente un proyecto de investigación. A lo largo de los últimos dos años, ha analizado la gobernanza de la tecnología nuclear en contextos de cambio político, centrándose en el desarrollo de la energía atómica en la Rusia y la Ucrania post-soviéticas.

Rusia y Ucrania son dos antiguas repúblicas soviéticas que heredaron la mayor parte de los reactores nucleares soviéticos tras el colapso de la URSS

El proyecto, bajo el título “Technology and Political Change: Nuclear Power in the Post-Soviet Union” (TechPolChange) ha sido financiado con una ayuda Marie Slodowska Curie de la Comisión Europea, en el marco del programa Horizonte 2020. Ha sido supervisado por el profesor del Departamento de Humanidades Albert Presas i Puig, a la vez coordinador del proyecto europeo History of Nuclear Energy and Society  (HoNESt), recientemente finalizado, y en el que Tatiana Kasperski también ha participado.

Rusia y Ucrania son dos antiguas repúblicas soviéticas que heredaron la mayor parte de los reactores nucleares soviéticos tras el colapso de la URSS. Desde el hundimiento de la Unión Soviética, ambos países sufrieron grandes transformaciones y crisis políticas, que desembocaron con la anexión de Crimea a Rusia y el apoyo de Rusia a la guerra separatista en la parte este de Ucrania.

Tras el hundimiento de la Unión Soviética se produjo la anexión de Crimea a Rusia y el apoyo de Rusia a la guerra separatista en la parte este de Ucrania

“El accidente de Chernóbil de 1986 y las incertidumbres políticas y económicas de los años noventa afectaron al sector nuclear con una crisis profunda. A principios del siglo XXI, sin embargo, la industria nuclear ha recuperado el apoyo de los gobiernos de Moscú y Kiev, que se han comprometido a un ‘renacimiento del átomo civil'”, afirma Tatiana Kasperski.

Según la investigadora, “con TechPolChange he investigado qué significa realmente este renovado apoyo a la energía nuclear: si suponía el regreso de los enfoques y de las instituciones soviéticas para gobernar el poder atómico, o bien suponía una ‘transición’ hacia una gobernanza nuclear más democrática en la Rusia y la Ucrania post-soviéticas”.

 

¿Cuáles son los ámbitos dentro del sector nuclear que se vieron más afectados por el cambio político?

A partir de entrevistas con diferentes actores implicados en la política nuclear y el análisis de documentos y publicaciones elaboradas por las instituciones estatales, la industria nuclear y las ONG, TechPolChange identificó las áreas en las que el cambio político afectó más al ámbito nuclear: reformas institucionales, compromiso público y comunicación pública, imaginarios nucleares nacionales y apertura internacional.

Según Tatiana Kasperski, desde el punto de vista de la reforma institucional, durante casi tres décadas se ha continuado el proceso de creación, reestructuración y renovación de las diferentes burocracias responsables de la promoción y la regulación de la energía nuclear. Pero, paradójicamente, estos cambios indican la persistencia de los legados institucionales soviéticos, tanto en Rusia (con menos regulación pública y menos control de las instituciones nucleares a finales de la década de 2000) como en Ucrania (con dificultades para desarrollar un marco institucional y legal coherente para el desarrollo nuclear y para gestionar su dependencia energética y tecnológica de Rusia).

 

Participación pública y comunicación con los ciudadanos

La participación pública ha añadido otro componente crucial en la gobernanza nuclear. La liberalización política a partir de finales de los años ochenta aumentó las oportunidades de movilización social y la creación de ONG preocupadas por el medio ambiente.

La liberalización política a partir de finales de los años ochenta aumentó las oportunidades de movilización social y la creación de ONG preocupadas por el medioambiente

Otra innovación fue la introducción de procedimientos participativos públicos, para la construcción de nuevos reactores nucleares,el almacenamiento de residuos, el desmantelamiento de centrales nucleares o la renovación del permiso de explotación.

Por otra parte, en la Rusia post-soviética y Ucrania, según Tatiana Kasperski, la confianza de los ciudadanos en las ONG es baja y hay varios obstáculos que impiden a los ciudadanos influir de manera eficiente en la elaboración de políticas mediante procedimientos de participación. Sin embargo, “estos cambios relacionados con el papel más importante del público pueden ser un elemento que hagan variar el juego en un futuro: permiten la acumulación de conocimientos de activistas independientes y una información más amplia sobre los problemas de la industria, y generan a la vez presiones para que la industria muestre un poco más de responsabilidad”, afirma la investigadora.

Según se desprende de su investigación, la influencia potencialmente crítica del público también cambió la manera en que los ingenieros y científicos de la industria nuclear se comunicaron con los ciudadanos, ya que crearon centros de información locales y, más generalmente, nuevos instrumentos y nuevas formas de comunicación. “La comunicación se hizo más local, más activa, más orientada al consumidor, y tenía el objetivo de apartarse de una idea de la energía nuclear ligada al accidente de Chernobyl”, afirma.

El discurso patriótico y nacionalista también se ha desarrollado paralelamente como parte de la promoción de la energía nuclear

 

Estrategias de promoción nuclear y de internacionalización

Las estrategias actuales de promoción de la energía nuclear son diferentes a las representaciones soviéticas de la utopía de la energía nuclear y su importancia para la Patria. Pero Tatiana Kasperski destaca que el discurso patriótico y nacionalista también se ha desarrollado paralelamente como parte de la promoción de la energía nuclear: “Después de la disolución de la Unión Soviética, Rusia y Ucrania iniciaron políticas de construcción nacional e intentaron definir el desarrollo de la energía nuclear como algo esencial para garantizar la independencia y la grandeza de las respectivas naciones”, asegura.

La investigadora afirma que tal vez el aspecto más importante del cambio político que incide en la gobernanza de la energía nuclear concierne al contexto internacional: “Tras la caída de la URSS, las industrias nucleares en Rusia y Ucrania se han vuelto mucho más abiertas al escrutinio internacional y a la cooperación. Al mismo tiempo, los regímenes reguladores y de seguridad internacionales y occidentales han cambiado mucho en la era post-Chernobyl y post-soviética”, concluye.

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