Imagen: Wikipedia

Un proyecto de la UE fomenta la innovación en la gestión de crisis

.

La Unión Europea, como cualquier territorio del planeta, se encuentra expuesta a toda una gama de posibles crisis y catástrofes. Estas crisis podrían deberse a múltiples factores, desde el cambio climático y fallos en las infraestructuras hasta atentados terroristas y ciberataques. En los últimos años se han establecido distintos mecanismos de coordinación, como el Dispositivo de coordinación de la UE en caso de emergencias y crisis (DCC), con el fin de reforzar la capacidad de gestión de crisis de la Unión.No obstante, la UE es consciente de que existe margen para seguir mejorando en situaciones de crisis, sobre todo en lo que concierne a eficiencia y coherencia, rapidez de despliegue, coordinación operativa y política y visibilidad interna y externa. Por eso presta su apoyo al nuevo proyecto DRIVER («Driving Innovation in Crisis Management for European Resilience»), al que concedió una financiación por valor cercano a 33,4 millones de euros a través del 7PM.
Su objetivo último consiste en reforzar la resistencia de Europa ante situaciones de crisis y promover innovaciones sostenibles en el campo de la gestión de crisis

DRIVER, iniciado en mayo de este año, cuenta con la colaboración de treinta y siete organizaciones para desarrollar tecnologías que mejoren la gestión de crisis en Europa. Su punto de partida son los resultados de los proyectos científicos anteriores ACRIMAS y CRISYS, y su objetivo último consiste en reforzar la resistencia de Europa ante situaciones de crisis y promover innovaciones sostenibles en el campo de la gestión de crisis. DRIVER se incluye en la fase dos de ACRIMAS (Aftermath Crisis Management System of Systems Demonstration Programme).

.
Un «sistema de sistemas»
Para cumplir su objetivo primordial, el equipo del proyecto realizará tres actuaciones específicas: desarrollar un banco de pruebas paneuropeo de laboratorios de crisis e instalaciones de ejercicio conectados entre sí virtualmente; de manera consecuente, desarrollar una cartera de herramientas de gestión de crisis; y conformar una definición común de lo que es la gestión de crisis para el conjunto de Europa en el seno del colectivo formado por profesionales de gestión de crisis, autoridades políticas competentes, empresas suministradoras de tecnologías y ciudadanos.

Todos estos son trabajos que aún tiene por delante el proyecto DRIVER, descrito como el mayor proyecto de Europa, si no del mundo, dedicado a la investigación y la innovación en el campo de la gestión de crisis. El extenso equipo de este proyecto, que consta de representantes del sector de la seguridad y la defensa, de entidades científicas y académicas, pymes, usuarios finales y varias instituciones europeas, se reunió por primera vez en el encuentro de inauguración celebrado en mayo.

El programa de trabajo de esta iniciativa se ha diseñado a sabiendas de que las capacidades europeas de gestión de crisis constituyen ya un «sistema de sistemas» maduro y competente que abarca sistemas de ámbito local, regional y nacional capaces de colaborar en diversas configuraciones y con distintos grados de interoperabilidad. DRIVER no pretende cambiar drásticamente estas capacidades, sino mejorarlas.

En los próximos años, el consorcio pasará de las ambiciones a las acciones. Por medio del mencionado banco de pruebas paneuropeo de laboratorios de crisis e instalaciones de ejercicio conectados virtualmente, usuarios, proveedores, investigadores, autoridades políticas y ciudadanos trabajarán en conformar nuevos enfoques y soluciones para hacer frente a nuevos problemas en el campo de la gestión de crisis. Todo ello facilitará el desarrollo de las capacidades y ayudará a conformar la susodicha cartera de herramientas de gestión de crisis.

Bajo la dirección de Atos (España), una destacada empresa de servicios informáticos en Europa, el equipo del proyecto trabajará también para aglutinar al colectivo formado por profesionales de la gestión de crisis, las autoridades políticas, los proveedores de tecnologías y los ciudadanos de a pie que manejen una misma definición de la gestión de crisis en toda Europa.

 

Share