Imagen: Telégrafo eléctrico de Cooke y Wheatstone / Créditos: Wikimedia

Tal día como hoy… 6 de febrero de 1833, Samuel Morse presentaba el telégrafo

El 6 de febrero de 1833, Samuel Morse presentaba públicamente en los Estados Unidos el telégrafo, un sistema de transmisión mediante pulsos eléctricos, que utilizaba un código cifrado de su invención. El invento del telégrafo es sin duda un hito en la historia de las comunicaciones; las transformaciones que introdujo superan, aún hoy, a las de internet, por el gran salto cualitativo que supuso su implantación.

.

Junto a su vocación de inventor, Samuel Morse desarrolló una gran actividad pictórica, principalmente como retratista

Junto a su vocación de inventor, Samuel Morse (en la imagen) desarrolló una gran actividad pictórica, principalmente como retratista / Wikimedia

CV / Los primeros experimentos de transmisión de señales eléctricas databan del siglo XVIII, con las botellas de Leyden, y el primer telégrafo electrostático se había propuesto en 1753, siendo abandonado por su impracticabilidad. El descubrimiento de las pilas voltaicas por parte del italiano Alejandro Volta en el año 1800, que proporcionaban suministro continuo, abría un nuevo campo que llevaría hasta los telégrafos eléctricos.

Samuel F.B. Morse había nacido en Boston (Massachusetts, EEUU), el 27 de abril del año 1791. Era hijo de un pastor protestante del cual heredó una fobia al catolicismo verdaderamente obsesiva y que mantuvo durante toda su vida, aunque algo atemperada en sus últimos años. Estudió en la Universidad de Yale, donde empezó a interesarse por la electricidad, aunque acabó licenciándose en veterinaria, profesión que nunca ejerció. Junto a su vocación de inventor, desarrolló una gran actividad pictórica, principalmente como retratista.

Abandonó la pintura para dedicarse en exclusiva a su idea de desarrollar un sistema de comunicación a distancia mediante cables conectados a un electromagneto. Tras la primera demostración pública de su invento, consiguió los apoyos necesarios para establecer la primera línea telegráfica entre Baltimore y Washington, a lo largo de una distancia de 37 millas terrestres. Sufrió entonces la propia medicina que había aplicado contra los católicos, pero para su sorpresa, de parte de sectores protestantes, que consideraban el telégrafo algo así como un invento del diablo. También tuvo que pleitear por los derechos de propiedad intelectual de su invento, que le fueron reconocidos en 1855. Convertido en millonario, dedicó el resto de su vida a realizar obras filantrópicas, mientras el telégrafo se extendía por todo el mundo. Murió en Nueva York el 2 de abril de 1872, a los 80 años, a consecuencia de una neumonía.

Desde la perspectiva de hoy en día, en plena era digital y de internet, el telégrafo puede parecernos una antigualla digna de museo, y en ellos se encuentran, efectivamente, los primeros telégrafos. La transmisión de señales eléctricas a través de líneas alámbricas puede parecernos hoy algo pedestre en comparación con las nuevas tecnologías, pero ello no es óbice como para que su impacto y sus efectos en las comunicaciones significaran la inauguración de una nueva era en las comunicaciones.

Primer telégrafo receptor automático de señales (1837). Cliff from I now live in Arlington, VA (Outside Washington DC), USA - Automatic Telegraph Reciever

Primer telégrafo receptor automático de señales (1837). / Crédito: Cliff from I now live in Arlington, VA (Outside Washington DC), USA – Automatic Telegraph Reciever

.

El tiempo de comunicación entre Europa y América se redujo con el invento de los diez días que tardaba un barco entre Inglaterra y Nueva York, a unos pocos minutos

Si obviamos el tam-tam o las señales de humo, la transmisión de cualquier comunicación tardaba, hasta la implantación del telégrafo, lo que el mensajero físico en desplazarse del origen al destino, ya fuera el medio un barco, una paloma mensajera, el caballo y el jinete de la Poney Express, la diligencia o el ferrocarril. Las redes de torres de transmisión que emitían mensajes mediante un código cifrado de señales luminosas fue sin duda un avance que comportaba una gran ganancia de tiempo, pero el telégrafo presentaba unas ventajas que desbancaron en poco a este sistema, además de unas potencialidades evidentes. Por un lado, cada torre tenía que estar de una forma u otra a la vista de la anterior y de la siguiente, con sus correspondientes operarios. Al telégrafo le bastaba con el tendido alámbrico y, además, aunque en cada terminal se requería ciertamente de la presencia y la acción humana, no había límites de distancia y funcionaba en cierto modo en red. Al poco tiempo de transmitirse una noticia, estaba difundida por todo el país.  Y esto era algo inédito en la historia de la humanidad.

El primer cable telegráfico transatlántico empezó a funcionar en 1858. Para que nos hagamos una idea, el tiempo de comunicación entre Europa y América se redujo con ello de los diez días que tardaba un barco entre Inglaterra y Nueva York, a unos pocos minutos.

.

También un 6 de febrero… se cumplen estas otras efemérides

.