Terapia génica para la enfermedad de Fabry

La enfermedad de Fabry es una alteración metabólica, multisistémica y grave, de carácter hereditario / En la imagen, Alicia Rodríguez Gascón

Tratamiento alternativo para enfermedades raras

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Alicia Rodríguez Gascón, del Laboratorio de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, ha conseguido una de las ayudas que la Fundación Salud 2000 otorga a investigadores que puedan llevar a cabo el estudio propuesto en España. Las Ayudas Merck Serono de Investigación están destinadas a financiar proyectos de investigación inéditos. Se otorgan un total de 8, una por cada área de investigación contemplada en la convocatoria, y la obtenida por la investigadora de la UPV/EHU se enmarca en el apartado de ‘Investigación Clínica en Enfermedades Raras’.

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UPV/EHU – ‘Terapia génica no viral para el tratamiento de la enfermedad de Fabry’, este es el nombre del proyecto presentado por Alicia Rodríguez Gascón a la XXV edición de las Ayudas Merck Serono de Investigación y por el que ha logrado una de las ayudas dentro del apartado de enfermedades raras. “El objetivo de este proyecto es la evaluación de la eficacia de un vector no viral a base de nanopartículas lipídicas para el tratamiento de la enfermedad de Fabry (EF) mediante terapia génica –explica la investigadora-. Con la realización de este proyecto, pretendemos demostrar que nuestras formulaciones, basadas en nanopartículas lipídicas, son capaces de transfectar in vivo y producir alfa-galctosidasa A, en un modelo animal de la enfermedad. Esto permitirá considerar a nuestro sistema como una prometedora alternativa para el tratamiento de la enfermedad de Fabry mediante terapia génica”.

Evaluará la eficacia de un vector no viral a base de nanopartículas lipídicas para el tratamiento de la enfermedad mediante terapia génica

La EF es una alteración metabólica, multisistémica y grave, de carácter hereditario. Se trata de una enfermedad monogénica, ligada al cromosoma X, que se produce por diversas mutaciones en el gen de la α-galactosidasa A (α-Gal A). Afecta de forma predominante a órganos como la piel, el sistema nervioso, el riñón y el corazón, y puede manifestarse de forma diversa: neuropatía dolorosa, lesiones cutáneas (angioqueratomas), opacidad corneal, afectación renal, afectación cardíaca (hipertrofia del ventrículo izquierdo), manifestaciones neurológicas (accidente isquémico transitorio, crisis comiciales, lesiones isquémicas), manifestaciones gastrointestinales (dolor abdominal de tipo cólico y postpandrial, diarrea autolimitada).

La incidencia de la EF no es bien conocida y oscila entre 1:117.000 y 1:476.00. En España, según datos de 2009, se habían registrado 189 casos, y se estima en 1 por cada 246.000 habitantes. Es posible que la prevalencia sea más elevada, dado que la manifestación clínica puede ser leve, subrepticia o simuladora de otros trastornos. Además, el diagnóstico inicial es erróneo entre en un 20% y un 40% de los casos, presentando una demora diagnóstica como media de 10-12 años. Por otro lado, el concepto clásico y erróneo de que las mujeres son sólo portadoras todavía persiste.

[blocktext align=”left”]El concepto clásico y erróneo de que las mujeres son sólo portadoras todavía persiste

La terapia enzimática sustitutiva (TES) es actualmente el único tratamiento de la enfermedad de Fabry. Los medicamentos deben administrarse por vía parenteral cada dos semanas, y producen mejora de la patología renal y cardíaca, además de reducir el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes, pero la eficacia de la TES depende claramente de que se instaure en fases iniciales de la enfermedad. Otro inconveniente es que desencadena la formación de anticuerpos.

También hay que tener en cuenta el elevado coste del tratamiento; se estima que ese coste anual por paciente es de aproximadamente 210.000 euros. “Debido a las limitaciones de la terapia actual de la EF, existe una clara necesidad de buscar nuevas estrategias para mejorar la calidad de vida de los pacientes. La terapia génica es una opción que ha incrementado el interés en los últimos años y son varias las razones que justifican que esta enfermedad sea una buena candidata para ser tratada mediante terapia génica: se debe a la alteración de un único gen; no es necesario conseguir niveles altos de expresión de la enzima para obtener eficacia clínica; se puede conseguir efecto terapéutico a largo plazo; y tiene menor coste que la terapia enzimática sustitutiva TES”, afirma Alicia Rodríguez Gascón.

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Terapia génica basada en nanopartículas lipídicas

La terapia génica consiste en un conjunto de técnicas mediante las cuales se pretende vehiculizar fragmentos de ADN o ARN al interior de células diana

La terapia génica consiste en un conjunto de técnicas mediante las cuales se pretende vehiculizar fragmentos de ADN o ARN al interior de células diana con el fin de modular la expresión de determinadas proteínas que se encuentran alteradas, revirtiendo así el trastorno biológico que ello produce.

“Nuestro grupo de investigación lleva varios años trabajando en el desarrollo de vectores no virales para terapia génica basados en nanopartículas lipídicas. Hemos demostrado la capacidad de este sistema para transfectar tanto in vitro como in vivo. Asimismo, hemos comprobado que la capacidad de transfección depende significativamente del tipo de célula y de la composición de las nanopartículas”, indica la investigadora de la UPV/EHU. Además, ya han demostrado la eficacia de estos vectores en un modelo animal de otra enfermedad rara monogénica, la retinoschisis juvenil ligada al cromosoma X.

Así, el proyecto que ha obtenido esta Ayuda Merck Serono de Investigación es una continuación del trabajo realizado anteriormente, y el objetivo se centra ahora en la evaluación del vector no viral basado en nanopartículas lipídicas en un modelo de enfermedad de Fabry.

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