El equipo de CRISP anunció que volverá al mismo emplazamiento de sondeo para obtener muestras directas del borde de la placa y la zona de falla antes y después de que se produzca actividad sísmica en la región.

Iniciadores de terremotos en el Pacífico, a estudio

.

Un equipo internacional de científicos ha sacado a relucir los mecanismos que se esconden tras los enormes terremotos de gran capacidad de destrucción como el ocurrido en Tohoku, Japón, en marzo. Dirigidos por la Universidad de Florencia (Italia), los investigadores recopilaron muestras de roca y sedimentos de las profundidades del Océano Pacífico.

El equipo obtuvo un testigo de casi 1 500 metros de profundidad a poca distancia de Costa Rica, en Centroamérica. Las muestras, obtenidas con el buque científico de perforación JOIDES Resolution durante la expedición CRISP («Proyecto sismogénesis Costa Rica»), enmarcada en el último IODP («Programa integrado de perforación oceánica»), proporcionaron información clave sobre la actividad tectónica generada durante los dos últimos años a lo largo del borde de la placas tectónicas.

Los científicos informaron que utilizarán las muestras para conocer más a fondo los procesos que rigen aquellos componentes iniciadores de terremotos de gran envergadura en zonas de subducción, en las que una plataforma se desliza bajo otra.

«Sabemos que existen distintos factores que contribuyen a la actividad sísmica», aclaró la profesora Paola Vannucchi de la Universidad de Florencia y codirectora de la expedición junto al Dr. Kohtaro Ujiie de la Universidad de Tsukuba (Japón).

«Por ejemplo tipo de roca y composición, diferencias de temperatura y la forma en la que el agua se mueve bajo la corteza terrestre, pero lo que aún no se conoce con precisión es la forma en la que estos factores interactúan entre sí y si alguno guarda mayor importancia que otro en lo que a la magnitud de los terremotos se refiere. Esta expedición aportó muestras cruciales para dar respuesta a algunas de estas cuestiones fundamentales.»

Más de tres cuartas partes de los terremotos de magnitud 8,0 o más se producen en zonas de subducción. El Océano Pacífico es un foco de concentración de este tipo de bordes que expertos en la materia denominan márgenes convergentes.

En concreto se pueden encontrar a lo largo de la costa este pacífica, desde el estado de Alaska (Estados Unidos) en el norte hasta la Patagonia (entre Argentina y Chile) en el sur, así como en Tonga, Marianas, Nueva Zelanda, Japón y las Aleutianas. Los investigadores manifiestan un interés especial en esta zona debido a los mecanismos iniciadores de terremotos de gran magnitud.

.

Zona de contacto

Durante un mes, los científicos y la tripulación a bordo del navío realizaron perforaciones en cuatro ubicaciones de las que recuperaron muestras de arenas y arcillas y rocas basálticas. Científicos de CRISP indicaron en un informe preliminar publicado en junio que habían encontrado indicios de una subsidencia intensa del margen de Costa Rica en combinación con un gran volumen de sedimentos procedentes del continente y que se han acumulado en la zona durante los últimos dos millones de años.

«Las muestras de sedimentos proporcionan información nueva sobre parámetros distintos que podrían regular la situación de la mecánica de la zona de contacto entre plataformas a grandes profundidades», indicó el Dr. Ujiie. «Conocer el comportamiento de las placas en la falla que indica su borde es crítico para interpretar el comportamiento y la frecuencia de los terremotos de la región.»

La profesora Vannucchi, por su parte, expuso lo siguiente: «Ahora sabemos que fluidos de zonas más profundas del sistema que compone la zona de subducción se han filtrado hacia arriba a través de las capas de sedimento.

Si se estudia la composición y el volumen de estos fluidos y su movimiento a través de los sedimentos se podrá conocer mejor la relación entre la actividad de transferencia química, térmica y de masas en el fondo marino y la región generadora de terremotos, o sismogénica, del borde la las placas. Puede que guarden relación.»

Otros miembros del equipo analizan en la actualidad los testigos obtenidos durante la expedición. Los resultados preliminares se difundirán en agosto en la Universidad de Texas A&M (Estados Unidos).

Puerto Príncipe tras el terremoto de Haití de 2010.

El equipo de CRISP anunció que volverá al mismo emplazamiento de sondeo para obtener muestras directas del borde de la placa y la zona de falla antes y después de que se produzca actividad sísmica en la región. Los cambios descubiertos por los investigadores podrían aportar nuevos datos sobre cómo se origina un terremoto.

Esta expedición es excepcional debido a que los trabajos realizados se dedicaron a estudiar las propiedades de los márgenes convergentes de erosión en los que los procesos de subducción «desgastan» las placas montantes.

Los investigadores indicaron que estas fronteras entre placas se caracterizan por fosas con una cubierta de sedimentos delgada de menos de 400 metros, una convergencia rápida entre las placas y una sismicidad abundante.

Share