Tomás Moro

Thomas More (1527), de Hans Holbein el Joven. Frick Collection (Nueva York) / Wikimedia

Tal día como hoy… 7 de febrero de 1478 nacía Tomás Moro

 

El 7 de febrero de 1478 nacía en Londres (Inglaterra) Thomas More, más conocido en España como Tomás Moro, por derivación de su nombre en latín: Thomas Morus, lengua en la cual escribió la mayor parte de su obra. Es el máximo representante del humanismo renacentista inglés y llegó a ser canciller del rey Enrique VIII, que posteriormente lo hizo ejecutar.

 

CV / Tomás Moro fue escritor, político y pensador, uno de los (re) introductores de una disciplina filosófica que llevaba relegada por la Teología desde los tiempos clásicos, la Filosofía política. Estudió en la Universidad de Oxford y lo tomó bajo su protección el arzobispo de Canterbury, la máxima autoridad eclesiástica que Inglaterra.

En 1501 ingresó en la Venerable Orden Tercera, la orden franciscana seglar, viviendo hasta 1504 como un laico en un convento cartujo, dedicándose a la traducción de epigramas griegos al latín, además de escribir comentarios a ‘Civitate Dei’ de San Agustín. A través de los humanistas ingleses entró en contacto con el Renacimiento italiano, traduciendo una biografía de Picco della Mirandola.

En 1506 fue nombrado miembro del Parlamento y comenzó su carrera política, introduciéndose en la corte y llegando a ser canciller del rey Enrique VIII

En 1506 fue nombrado miembro del Parlamento y comenzó su carrera política, introduciéndose en la corte y llegando a ser canciller del rey Enrique VIII. Cargo que a la postre le costó la vida. Aunque influenciado por los renacentistas italianos, el humanismo de Moro fue siempre de inspiración cristiana, y más espiritualista que el de Erasmo de Rotterdam. Parece ser que Moro fue un asceta, que llevaba siempre un cilicio en la pierna y que se autoflagelaba con cierta frecuencia, prácticas que conservó desde su estancia con los cartujanos.

Los problemas de conciencia de Moro comenzaron cuando el rey Enrique VIII decidió iniciar en 1527 los trámites con el papa para conseguir la nulidad de su matrimonio con Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, con la cual había contraído matrimonio en 1509.  El motivo aducido por Enrique VIII era la falta de descendencia masculina y que Catalina ya no podía tener más hijos. Había tenido siete embarazos, pero solo una criatura había sobrevivido –la futura María I Tudor-. Hasta entonces, Enrique VIII se había mostrado absolutamente opuesto al luteranismo que estaba arraigando en el centro de Europa, y el propio papa lo había considerado un paladín del catolicismo. Pero el problema era que Catalina, además de ser hija de los Reyes Católicos, era también tía del rey de España y emperador de Alemania Carlos V.

Enrique VIII de Inglaterra / Wikimedia

Y Carlos V no se tomó demasiado bien que el rey de Inglaterra se propusiera repudiar a su tía. La anulación de un matrimonio real por falta de un hijo varón que heredara la Corona si se demostraba que ya no podía concebir, o por cualquier otra razón, no era algo tan raro en la época. El rey la solicitaba, le hacía algún favor al papa, éste se la concedía y santas pascuas. Pero esta vez, la petición de Enrique VIII puso al papa en un brete por el miedo que le tenía a Carlos V, el monarca más poderoso de su tiempo, cuyos ejércitos habían saqueado Roma el mismo año 1527.

Así las cosas, el papa se negó a concederle la nulidad del matrimonio. Enrique VIII decidió entonces actual por la vía de los hechos consumados, rompió con Roma, creó la Iglesia anglicana, se autoproclamó el jefe religioso de la nueva confesión, declaró su divorcio de Catalina de Aragón y se casó con una de sus damas de compañía Ana Bolena, a la cual un tiempo después hizo ejecutar. Moro se opuso a toda esta maniobra y el rey, poco dado a la benevolencia en lo que consideraba cuestiones de estado –y lo eran-, le hizo encerrar y posteriormente ajusticiar en la Torre de Londres bajo la acusación de alta traición.

La principal obra de Tomás Moro es ‘Utopía’ (1516). En ella retoma, como muchos autores renacentistas, la forma del diálogo, prácticamente abandonada desde los tiempos de Platón

La principal obra de Tomás Moro es ‘Utopía’ (1516), siendo el nombre completo de la obra ‘Libellus vere aureus, nec minus salutaris quam festivus, de optimo reipublicae statu, deque nova insula Vtopiae’ –en español: ‘Librillo verdaderamente dorado, no menos beneficioso que entretenido, sobre el mejor estado de una república y sobre la nueva isla de Utopía’-. En ella retoma, como muchos autores renacentistas, la forma del diálogo, prácticamente abandonada desde los tiempos de Platón, en beneficio de la prosa enunciativa, aunque desde la visión renacentista del mundo, la adopción del diálogo tiene un sentido muy distinto al que pudo tener en la Grecia clásica. Ello no obstante, retoma la Filosofía política entendida como una reflexión crítica de la sociedad, la naturaleza del poder y las distintas formas de gobierno –lo harán también, entre otros, Erasmo y Maquiavelo-.

Tomás Moro fue ejecutado el 6 de julio de 1535. Fue canonizado por la Iglesia católica en 1935

Además, el título supuso la acuñación de un nuevo término, «utopía», el nombre de la mítica isla que uno de los dialogantes dice haber visitado y cuyo funcionamiento político nos describe. Con el tiempo, el término hará fortuna pasará a designar algo perfecto e inalcanzable. Los estudiosos del tema han establecido dos posibles orígenes, ambos del griego antiguo. El primero sería entenderla como el prefijo «ou», equivalente en nuestras lenguas al prefijo negativo «a», y el segundo «eu» -bueno-, en ambos casos, el prefijo se complementa con la palabra griega topos –lugar-, saliéndonos en un caso el no-lugar, es decir el lugar inexistente, y en el otro el buen lugar, el lugar ideal. En cualquier caso, la lejanía no es simplemente geográfica, sino que se sitúa desde el modelo platónico de la teoría de las ideas, según se entendía en aquella época a Platón.

Tomás Moro fue ejecutado el 6 de julio de 1535. Fue canonizado por la Iglesia católica en 1935. Curiosamente, la Iglesia anglicana le considera también un mártir, en este caso de la Reforma protestante.

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