Triángulo de las Bermudas

Mapa del triángulo de las Bermudas / Wikimedia - Autor: Danilo94

Tal día como hoy… 5 de diciembre de 1945 desaparecía el «vuelo 19»

 

El 5 de diciembre de 1945, un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de los Estados Unidos, que se encontraba realizando un vuelo de entrenamiento rutinario en el Atlántico, desaparecía sin dejar rastro. Fue el caso del «vuelo 19» y dio pábulo a la leyenda del Triángulo de las Bermudas.

 

CV / Este hecho dio pie a varios artículos, en uno de los cuales el periodista Edward van Winkle Jones –miembro de la Associated Press– afirmó en 1950 que en la misma zona donde desapareció el vuelo 19 que habían producido otras desapariciones de barcos, botes y acciones, que califico de «misteriosas». Llamó a esta zona «el Triángulo del Diablo». Ya en 1964, la revista sensacionalista Argosy denominó a la zona con el nombre de «Triángulo de las Bermudas».

El caso del vuelo 19 es probablemente el más famoso de la numerosa colección de desapariciones a cargo del famoso triángulo

Finalmente, en 1974, el Triángulo de las Bermudas saltaba definitivamente a la fama mundial con el libro de Charles Berlitz ‘The Bermuda Triangle’, del que se vendieron más de veinte millones de ejemplares, y dio pie a todo tipo de especulaciones por parte de los aficionados a lo esotérico.

Geográficamente hablando, el Triángulo de las Bermudas es una zona del océano Atlántico comprendida entre  las islas Bermudas, Puerto Rico y Miami, que forma un triángulo casi equilátero de 1,1 millones de km2. Es una zona con frecuentes temporales, recorrida por la corriente del Golfo. Se han registrado olas de 18 metros de altura, y se ha especulado con que, ocasionalmente, podría haberlas de mayores. Ello no obstante, ha sido desde siempre una ruta de navegación muy frecuentada.

Según el libro de Berlitz, los aviones y sus pilotos desaparecieron después de informar por radio de visiones extrañas

El caso del vuelo 19 es probablemente el más famoso de la numerosa colección de desapariciones a cargo del famoso triángulo. Los cinco bombarderos partieron de la base naval de Fort Lauderdale (Florida) con la intención de realizar un vuelo de entrenamiento rutinario. Según el libro de Berlitz, los aviones y sus pilotos desaparecieron después de informar por radio de visiones extrañas. Siguiendo con el relato fantástico, hacía un día soleado y con muy buena mar. Pese a ello, las posteriores misiones de rescate fueron incapaces de dar con el menor resto de los aparatos y de sus tripulantes, que se dieron por desaparecidos. Ello a pesar de que, según  Berlitz, los restos de los aparatos debían haber permanecido flotando durante un periodo de tiempo suficientemente prolongado…

Berlitz registró también muchas otras desapariciones misteriosas en la misma zona, empezando por el Mary Celeste, en 1872; un velero abandonado hallado a la deriva, con las velas desplegadas, provisiones y todos los efectos personales de los tripulantes, y con la última nota en el cuaderno de bitácora de diez días antes, sin que nunca se supiera nada más de la tripulación. Cargueros, yates, a aviones… centenares de ellos desaparecidos sin dejar rastro. Las especulaciones sobre la naturaleza de las desapariciones llevaron a todo tipo de hipótesis esotéricas y seudocientíficas con pretensiones de científicas: un agujero en el tiempo que accede a otra dimensión, fenómenos paramagnéticos, los extraterrestres…

Las especulaciones sobre la naturaleza de las desapariciones llevaron a todo tipo de hipótesis esotéricas y seudocientíficas con pretensiones de científicas

En realidad, la verdad es que no hay para tanto. Para empezar, muchos de los datos aportados por Berlitz y sus fantasiosos precursores y seguidores, son simplemente falsas, tanto en el sentido de que algunas de estas desapariciones o fenómenos extraños no se produjeron en el Triángulo. En otros casos no hay ningún dato ni registro de los supuestos yates desaparecidos, y todo hace suponer que nunca existieron… En otros casos, se nos dice que ocurrieron en días soleados y de plácida mar, cuando en había intensas tormentas o tifones…

Una posible explicación de cierta base científica adujo que en la zona del Triángulo hay grandes yacimientos de hidratos de metano, cuyas eventuales erupciones podrían producir áreas de agua espumosa que, al disminuir su densidad, privarían de sustentación a los barcos y se hundirían rápidamente. Se ha apuntado también que estas erupciones de metano podrían alterar las brújulas, los altímetros y otros indicadores y medidores…

Pero, definitivamente, no parece que, con las estadísticas por delante, el Triángulo de las Bermudas sea una zona más o menos peligrosa que muchas otras

Pero, definitivamente, no parece que, con las estadísticas por delante, el Triángulo de las Bermudas sea una zona más o menos peligrosa que muchas otras. Eso piensan también las multinacionales aseguradoras marítimas. La Lloyd’s, por ejemplo, no cobra ninguna tasa complementaria a los barcos cuya ruta pasa por el Triángulo. Y algo deben saber de esto… Por su parte, el WWF –World Wide Fund for Nature– llevó a cabo en el 2013 un estudio de las zonas más peligrosas para la navegación en el mundo; el Triángulo de las Bermudas no estaba ni entre los 10 primeros…

Eso sí, del vuelo 19 nunca más se supo.

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