Tu rostro dice más que mil palabras: el lenguaje facial

Lenguaje facial / DICYT

La expresión facial es el lenguaje universal de los mamíferos, en los que diferentes especies podemos entendernos y comunicarnos. La mayoría de las especies de mamíferos son sociales, lo que implica tener interacciones entre los individuos. En las especies sociales, la comunicación entre los individuos es muy importante y debe de poder expresar emociones, sentimientos, situaciones de dominancia o sumisión e incluso dar instrucciones.

 

Alina Gabriela Monroy-Gamboa y Sergio Ticul Álvarez-Castañeda/CIBNOR/DICYT

Las interacciones deben de ser a través de algún tipo de comunicación y una de las más importantes son las visuales, para lo cual, el rostro es el primer punto focal. Los músculos faciales se encuentran en ese punto focal, permiten tener una gran cantidad de movimientos, que se traducen en expresiones faciales contribuyendo a una mejor transmisión de mensajes al interlocutor. La complejidad del mensaje está en función de la cantidad de músculos que realicen variaciones del rostro y que puedan expresar mensajes más complicados; pero también se involucran estructuras microanatómicas que les dan propiedades mecánicas a estos músculos.

La comunicación facial no solamente puede ser interpretada por individuos de la misma especie, sino que se puede entender entre diferentes especies

La comunicación facial no solamente puede ser interpretada por individuos de la misma especie, sino que se puede entender entre diferentes especies. Los primates pueden comunicarse por medio de una gran variedad de expresiones faciales; los demás animales las combinan con lenguaje corporal y se convierte en un idioma universal. Así los humanos podemos entender las expresiones de diferentes animales como perros y gatos, sin que ellos nos puedan hablar, pero si lo manifiestan con un conjunto de movimientos musculares.

En las especies sociales, la comunicación entre los individuos es muy importante y debe de poder expresar emociones, sentimientos, situaciones de dominancia o sumisión e incluso dar instrucciones. Esta comunicación debe de tener la capacidad de ser grupal, una expresión en el rostro pueda ser entendida por todos los receptores de la misma manera. Es la forma como todos en el grupo o manada reciben el mismo mensaje. La comunicación con los músculos faciales a través de la gesticulación, es un proceso que ha ido evolucionando con las especies a lo largo de muchos años y que podemos interpretar y expresar.

Los chimpancés gesticulan basados en el contexto de lo que sucede en su entorno, de manera versátil y voluntaria, se cree que las expresiones y el lenguaje humano pudo evolucionar de gesticulaciones similares. El lenguaje verbal es una actividad extremadamente reciente, que puede modificarse y evolucionar muy rápido. Es por ello que en una misma sociedad pueden existir lenguajes dentro de los mismos subgrupos. En contraparte la expresión facial, en el caso de los humanos es universal, un individuo puede entender a otros independientemente del origen, grupo al que pertenezca o idioma que hable.

Todos los mamíferos tienen músculos faciales, pero en diferente cantidad, esto determina el grado de movimiento del rostro y la cantidad de expresiones que pueden tener

Todos los mamíferos tienen músculos faciales, pero en diferente cantidad, esto determina el grado de movimiento del rostro y la cantidad de expresiones que pueden tener. Los monotremas (ornitorrinco y equidna) considerados los mamíferos actuales más primitivos solamente tienen 10 músculos, los roedores 20, las musarañas y los colugos 30 y los humanos y gorilas son los que tienen la mayor cantidad con más de 40. El humano al no tener pelo en el rostro las expresiones faciales pueden ser más visibles e interpretarse con mayor facilidad, es decir, es muy fácil leer el estado de ánimo de otro humano única y exclusivamente por mirar su rostro y podemos saber si está alegre, contento, enojado, serio, preocupado, triste, entre otras.

Se podría pensar que los músculos faciales sirven solamente para expresarse durante la gesticulación; pero no es así, también se usan para alimentarse a través de quimiorrecepción (obtener información del ambiente), movimiento de bigotes, escuchar, vocalizar y en el habla para el caso de los humanos.

Los músculos faciales se concentran en dos sitios principales en el rostro, que además son los visiblemente más focales, alrededor de la boca y de los ojos. Prácticamente cada una de estas zonas pueden por si sola expresar un mensaje. Y en muchas ocasiones una lo expresa y la otra lo reitera, con lo que el mensaje es efectivamente trasmitido. En ocasiones uno lo expresa y la otra no lo reitera, entonces es cuando el receptor se desconcierta al no entender el mensaje o dudar entre dos posibles mensajes. En el caso de los humanos, se complica más, ya que al tener un lenguaje verbal tan amplio éste puede eclipsar al facial o en algunas ocasiones contraponerse.

Los músculos faciales se concentran en dos sitios principales en el rostro, que además son los visiblemente más focales, alrededor de la boca y de los ojos

En el caso de la boca, los labios son muy importantes gracias a su flexibilidad, pueden expresar diversas sensaciones como ansiedad, frustración o estrés. Los infantes de primates los usan mucho. Los chimpancés hacen una mueca que es una señal amenazante que hace un individuo cuando está nervioso y puede ayudar a diseminar una situación explosiva, esta mueca puede ser el origen de la sonrisa humana. El babuino oliva bosteza en señal de tensión, pero es agresivo cuando se acompaña de un sonido similar a un chasquido. Los lobos pueden mostrar los caninos en señal de agresión o sumisión, pero la interpretación dependerá del lenguaje corporal que acompaña a esta expresión facial.

Asociado con la boca hay músculos en la nariz que en el caso de los machos de foca capuchina al llegar a su adultez desarrollan un alargamiento de la cavidad nasal y queda colgando frente al labio superior, el recubrimiento de la fosa nasal puede ser inflado hacia afuera, dando la apariencia de un globo rojo, el cual significa agresión hacia otros machos de su especie.

Aunque de nuestra boca salgan algunas palabras, los músculos de nuestro rostro podrían estar transmitiendo lo que nuestro cerebro piensa

Otro elemento, que también está controlado por músculos y que es parte fundamental del lenguaje facial son los ojos. Mucha de la expresión facial se asocia a los músculos de las cejas y parpados, en muchos monos mirar fijamente a otro individuo o poner los ojos en blanco es señal de agresión. Los músculos alrededor de los ojos también regulan la presión muscular de las glándulas lagrimales, lo que controla la cantidad de lágrimas en el ojo, llorar en el humano puede significar tristeza o felicidad. El tamaño de la pupila, que también puede ser muy expresiva y se regula por los músculos del iris, que pueden cerrarla o abrirla en función de la cantidad de luz para mejor la visión, pero esto también es factor importante en ciertas expresiones.

Por lo que debemos recordar que, aunque de nuestra boca salgan algunas palabras, los músculos de nuestro rostro podrían estar transmitiendo lo que nuestro cerebro piensa.

 

Autores:
El doctor en Ciencias Sergio Ticul Álvarez Castañeda es investigador titular E, adscrito al Programa de Planeación Ambiental y Conservación en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR). La doctora Alina Gabriela Monroy-Gamboa es posdoctorante en el mismo Programa del CIBNOR (correo: beu_ribetzin@hotmail.com)

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