Un buen momento para leer a Galdós

Galdós pintado a sus 51 años de edad por el pintor postimpresionista español Joaquín Sorolla / Wikimedia

‘Galdós no tiene nada que envidiar a los grandes novelistas extranjeros del siglo XIX’

 

Con motivo del centenario de la muerte de Benito Pérez Galdós en 2020, Pedro Carrero Eras, profesor honorífico investigador de Literatura Española de la UAH, imparte el curso monográfico Textos antológicos de Benito Pérez Galdós y Emilia Pardo Bazán en la Universidad de Mayores de la UAH.

Benito Pérez Galdós

UAH / Además, el pasado 18 de febrero, dictó, en la Sala del Patio de la Casa de la Villa en Madrid, la ponencia ‘Un microcosmos: el Madrid galdosiano de Fortunata y Jacinta’, dentro del ciclo de conferencias programado por el Instituto de Estudios Madrileños en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid.

En primer lugar, no podemos dejar de preguntarle sobre lo que implica esta celebración del centenario del fallecimiento Galdós. ¿Qué importancia tiene esta conmemoración literaria? 

La obra de Galdós resiste al tiempo, porque se le ha leído y se le sigue leyendo. Pertenece de alguna manera a lo que yo llamo escritores patrimoniales

La obra de Galdós resiste al tiempo, porque se le ha leído y se le sigue leyendo. Pertenece de alguna manera a lo que yo llamo escritores patrimoniales. No olvidemos que Galdós es probablemente el novelista más importante del siglo XIX en España.

Una pregunta sobre el fallecimiento de Galdós. Se dice mucho que Galdós vivió sus últimos años ciego, enfermo y pobre. ¿Qué hay de verdad en sus últimos años y su fallecimiento? 

En cuanto a su estado físico, no es extraño que perdiera la vista, porque escribió mucho; su obra es ingente. Aparte de eso tenía otras dolencias, por ejemplo, arteriosclerosis. Falleció en la casa de un sobrino suyo en la calle de Hilarión Eslava en Madrid. No estuvo nunca desatendido por la familia. En cuanto a su estado económico, dilapidó buena parte del dinero que le proporcionó la venta de sus obras, que nunca llegó a gestionar bien.

Galdós es uno de nuestros clásicos por excelencia. ¿Diría que, como clásico, su obra es capaz de atraer el interés del lector actual?

Galdós une la brillantez artística con su deseo reformista, y con una gran habilidad narrativa, de disposición de la trama y de caracterización de los personajes. Por ello, creo que todavía puede interesar al lector culto actual.

Pedro Carrero Eras, profesor honorífico investigador de Literatura Española de la UAH,

¿Qué lectura moderna se puede hacer de la obra galdosiana? 

Si la literatura nos permite ahondar en la psicología humana, en este sentido la obra de Galdós está muy en primera fila. Nos ofrece un estudio en profundidad de la condición humana. Hay en su obra muchos personajes, de diversos rasgos y condición y, desde luego, trazados con fuertes caracteres. No son creaciones anodinas. Siempre tienen una afición, una manía, una rareza, una obsesión o una pasión que los caracteriza. Hay también chiflados, con momentos de lucidez y con momentos psicóticos.

Nos ofrece un estudio en profundidad de la condición humana. Hay en su obra muchos personajes, de diversos rasgos y condición

Siempre se ha dicho que Galdós es heredero de la novelística de Cervantes. ¿En qué sentido? ¿Podría explicarlo? 

Esto es muy importante. El realismo cervantino, y el conflicto entre el ideal y la realidad es una de las fuentes de las que se alimenta Galdós, con una característica añadida, como es el humorismo, a través del empleo de la ironía. Y algunos personajes, salvando las distancias, pueden considerarse como herencia de tipos cervantinos.

En el centenario se ha destacado la importancia de Madrid como espacio en toda la obra del escritor. ¿Por qué es tan importante esta ciudad en la obra galdosiana? 

Galdós consideraba que era necesaria en España una novela contemporánea (al estilo de Dickens en Londres o de Balzac en París) que retratase la realidad cotidiana de la clase media, como catalizadora de otros niveles sociales. Por ello, escoge a Madrid como escenario urbano. Ese es su microcosmos novelesco. Además, el que aparezcan personajes que en unas novelas son secundarios y en otras protagonistas (a la manera de Balzac) da a sus novelas una fuerte sensación de vida.

Veamos algunas de las obras más conocidas de Galdós. ¿Cuáles son los aciertos de Fortunata y Jacinta, que está considerada la obra cumbre de Galdós? 

Fundamentalmente, por el retrato psicológico de los personajes, tanto de los protagonistas como de los secundarios, a través de un recorrido profundo por numerosos ambientes de Madrid: la vida doméstica, la vida pública, los cafés, las tertulias, los teatros, los mercados, las tiendas, los negocios, las instituciones, la política…

¿Qué tienen los Episodios Nacionales para que sigan atrayendo a lectores? Por ejemplo, Almudena Grandes está elaborando su serie narrativa sobre la guerra civil inspirándose en los episodios de Galdós. 

El acierto de Galdós es haber hecho una novela histórica contemporánea, es decir, del siglo XIX, un siglo que no se puede conocer bien sin leer los Episodios

El acierto de Galdós es haber hecho una novela histórica contemporánea, es decir, del siglo XIX, un siglo que no se puede conocer bien sin leer los Episodios. Galdós se documentó para realizar esta magna empresa. Conjugó muy bien la ficción con la fidelidad histórica, los personajes ficticios y los personajes reales. Además, nosotros venimos también de ese siglo XIX, que tan acertadamente describió.

¿Cree que se ha superado en la actualidad la imagen negativa de don Benito el garbancero con la revisitación de la obra de Galdós y el homenaje de escritores actuales y lectores? 

‘Garbancero’, en una de sus acepciones, significa ‘persona o cosa ordinaria y vulgar’, aunque creo que el uso que hace un personaje de Valle-Inclán de ese adjetivo en Luces de bohemia tiene que ver con el ingrediente más representativo del cocido madrileño, el garbanzo. Era una manera de referirse a él peyorativamente.

Para finalizar, ¿por qué diría que le gusta Galdós? 

He leído las obras más importantes de los grandes novelistas del siglo XIX, los rusos (Tolstói, Dostoyevski…), Dickens en Inglaterra o los franceses (Balzac, Flaubert, Zola…). Todos escriben páginas que son excelentes y otras que no lo son tanto. Puedo decir que nuestro don Benito, también con sus desigualdades, no tiene demasiado que envidiarles.

Después de escuchar a Pedro Carrero Eras hablar de Galdós, sin duda lo más acertado es releer alguna de las obras de nuestro gran escritor. Así, que finalizamos esta entrevista, y nos ponemos a ello: ‘Las noticias más remotas que tengo de la persona que lleva este nombre me las ha…’

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