ICN2 e ICMAB contarían con un laboratorio de investigación en el complejo SnowWorld

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El Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2) y el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB-CSIC), ambos ubicados en el Campus de la UAB, han firmado un convenio de colaboración con la empresa SnowWorld para ubicar un laboratorio dentro de la pista de esquí artificial que la empresa propone desarrollar en la Zona Franca de Barcelona.

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SnowWorld quiere construir en la Zona Franca de Barcelona un complejo de deportes de invierno energéticamente sostenible. El proyecto de la empresa holandesa, que se financiaría con capital privado y está aún pendiente de aprobación por parte de las autoridades de la ciudad, coge una nueva dimensión científica con la firma de un convenio de colaboración con el Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia (ICN2), de la red CERCA de la Generalitat de Catalunya, y el Institut de Ciència de Materials de Barcelona (ICMAB-CSIC), los dos ubicados en el Campus Bellaterra de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y estrechamente vinculados al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Así pues, dos instituciones públicas científicas se beneficiarían de esta iniciativa.

El proceso de congelación de las gotas es posible a temperaturas más altas gracias a las partículas que están mezcladas con el agua

El proceso natural de formación de la lluvia y la nieve se inicia generalmente a partir de la congelación de las pequeñas gotas que constituyen las nubes. Estas gotas llegan a la superficie del planeta en forma de nieve o agua en función de la temperatura ambiente. Si las nubes estuviesen formadas exclusivamente de agua, harían falta temperaturas de unos -40ºC para congelar gotas de agua pura. Las nubes, a pesar de estar a temperaturas por debajo de cero por su localización en capas más altas de la atmosfera, están lejos de alcanzar estas temperaturas. El proceso de congelación de las gotas es posible a temperaturas más altas gracias a las partículas que están mezcladas con el agua, como arena del desierto, sal marina, polen o la contaminación.

La investigación encabezada por el Dr. Albert Verdaguer, investigador del CSIC a l’ICN2, afronta entre otros retos cómo controlar mejor la congelación del agua con aplicaciones como la fabricación de nieve. Es necesario entender bien la función de estas partículas y qué materiales son más efectivos para reproducir el proceso natural en las pistas de esquí. Esto es posible estudiando las partículas presentes en la atmósfera, hecho que ayudará a entender la distribución de lluvias y cómo la contaminación y el cambio climático afectan este proceso natural. A través de la nanotecnología y la ciencia de materiales se puede ir más allá diseñando nuevas nanoestructuras que hagan este proceso lo más eficiente posible.

La investigación afronta entre otros retos cómo controlar mejor la congelación del agua con aplicaciones como la fabricación de nieve 

Controlar estos mecanismos permitiría fabricar nieve a temperaturas más cercanas a 0 o C, con menos agua, menos energía y de manera más parecida al proceso natural y escogiendo el tipo de nieve que se genera para cada aplicación. Dicho esto, hace falta remarcar que la investigación va más allá de las aplicaciones que podría tener para el complejo SnowWorld. Podría ayudar a entender procesos relacionados con el cambio climático o tendría implicaciones importantes en la industria de la alimentación, por ejemplo, donde el hielo se utiliza continuamente para conservar productos. Por otro lado, podría servir para evitar que el agua se congelase, protegiendo la maquinaria a la intemperie, evitando la acumulación de hielo en aviones o facilitando la conservación de muestras biológicas.

La investigación que se desarrolla en el laboratorio se hace en cantidades pequeñas y en condiciones controladas. Disponer de un espacio de investigación integrado en la pista que SnowWorld propone construir en la ciudad de Barcelona permitiría acercar a la realidad los resultados obtenidos en el laboratorio. Una pista de esquí indoor garantizaría el acceso fácil durante todas las estaciones del año en unas condiciones de temperatura y ambiente que facilitarían la tarea de los investigadores.