¿Un mundo feliz?

Los bebés prematuros son los que nacen vivos antes de que se cumplan las treinta y siete semanas de gestación / Pixabay

Un prototipo de útero artificial brinda esperanza para los bebés prematuros

 

Un equipo de científicos y expertos de la industria creará un dispositivo médico para apoyar el desarrollo seguro de recién nacidos extremadamente prematuros.

 

Cordis / Cuando los investigadores estadounidenses demostraron, en 2017, que un útero artificial podía mantener con vida a una oveja prematura, muchos decían que esto era un paso hacia el futuro descrito en la novela «Un mundo feliz» de Aldous Huxley. Sin embargo, los esfuerzos por desarrollar un sistema destinado a ayudar eventualmente a bebés humanos extremadamente prematuros no son simplemente un paso que recuerda a la ciencia ficción distópica.

El proyecto PLS tiene por objeto incrementar la tasa de supervivencia de los bebés prematuros extremos fuera del cuerpo

Si se logra, el útero artificial podría suponer un punto de inflexión y este tipo de investigación ha recibido un impulso gracias al lanzamiento reciente del proyecto financiado con fondos europeos PLS.

Dirigido por un grupo interdisciplinario de académicos e industriales, el proyecto PLS tiene por objeto incrementar la tasa de supervivencia de los bebés prematuros extremos fuera del cuerpo. Los bebés prematuros son los que nacen vivos antes de que se cumplan las treinta y siete semanas de gestación y los bebés prematuros extremos son bebés nacidos antes de que se cumplan las veintiocho semanas.

Según una hoja de datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que quince millones, o uno de cada diez bebés, nacen prematuramente cada año.

 

Posibilidades de sobrevivir

Un informe de la OMS señala que solo la mitad de los bebés nacidos en la semana veinticuatro (cuatro meses antes) sobreviven en países de altos ingresos. Y, los que lo hacen, a menudo sufren trastornos crónicos de por vida, como problemas neurológicos y metabólicos, complicaciones respiratorias y discapacidades visuales o auditivas. El equipo detrás del proyecto PLS espera cambiar esta situación.

Nuestro objetivo con el útero artificial es ayudar a los bebés prematuros extremos a superar el período crítico de la semana veinticuatro a la veintiocho

En una nota de prensa de la Universidad de Tecnología de Eindhoven (TU/e), coordinadora del proyecto, el profesor Guid Oei comenta: «Nuestro objetivo con el útero artificial es ayudar a los bebés prematuros extremos a superar el período crítico de la semana veinticuatro a la veintiocho». A lo que añade: «Cada día que un feto de veinticuatro semanas sigue desarrollándose en un útero artificial, aumenta las posibilidades de que sobreviva. Si podemos prolongar el desarrollo fetal de estos niños en el útero artificial hasta las veintiocho semanas, habremos reducido un 15 % el mayor riesgo de mortalidad prematura».

A diferencia de las incubadoras actuales, en el útero artificial el bebé estaría rodeado de fluidos y recibiría oxígeno y nutrientes a través de un cordón umbilical que utiliza una placenta artificial. Se emplearán distintas tecnologías para desarrollar el útero artificial, tal como señala el profesor Frans van de Vosse de la TU/e. En el mismo artículo, el profesor explica lo siguiente: «El sistema que hace que esto sea posible controla constantemente el estado del bebé. Como la frecuencia cardíaca y el suministro de oxígeno, pero también la actividad cerebral y muscular».

Se está desarrollando una muñeca de prácticas fetales que puede simular con precisión a los bebés prematuros extremos en una sala de cuidados intensivos

Un grupo que participa en el proyecto «está desarrollando una muñeca de prácticas fetales que puede simular con precisión a los bebés prematuros extremos en una sala de cuidados intensivos», según la nota de prensa. «Esto permite evaluar el útero artificial en una prueba realista antes de utilizarlo en clínicas».

El proyecto PLS (Perinatal Life Support System: Integration of Enabling Technologies for Clinical Translation) se inició en octubre de 2019. «Durante los próximos cinco años, llevaremos a cabo nuevas investigaciones y probaremos estas tecnologías en una colaboración europea y continuaremos desarrollándolas hasta que logremos el primer prototipo de útero artificial», detalla el Prof. Oei.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí