La investigación aparece publicada en Aquaculture / Imagen: Cangrejo parásito en un mejillón. Foto: CSIC

Un cangrejo parásito pone en peligro el cultivo del mejillón

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Una especie de cangrejo de origen africano que actúa como parásito en mejillones salvajes produce una pérdida media del 15 por ciento en su índice de condición, que es una relación entre el peso de la carne y el tamaño de la concha del mejillón. Hasta el momento el cangrejo de origen africano sólo se ha encontrado en mejillones salvajes.

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El proyecto también estudia el efecto de este cangrejo africano sobre otra especie comercial, el berberecho, al que afecta en menor grado

CSIC / Un equipo de investigadores del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Puerto Real, Cádiz, advierte que la presencia de una especie de cangrejo de origen africano (Afropinnotheres monodi) que actúa como parásito en mejillones (Mytilus galloprovincialis) salvajes produce una pérdida media del 15 por ciento en su índice de condición, que es una relación entre el peso de la carne y el tamaño de la concha del mejillón. La investigación aparece publicada en Aquaculture.

En opinión de Pilar Drake, investigadora del ICMAN, “hasta ahora este cangrejo de origen africano solo lo hemos encontrado en mejillones salvajes que viven en la zona intermareal, por lo que de momento solo se trata de un riesgo potencial para las instalaciones de cultivo de mejillón”. El estudio se ha realizado en el contexto del proyecto AFROBIV financiado por el Plan Nacional de I+D+i y FEDER, y en el que también participan investigadores del IFAPA “Agua de Pino” y de la Universidad de Málaga.

Este proyecto también estudia el efecto de este cangrejo africano sobre otra especie comercial, el berberecho (Cerastoderma edule), al que afecta en menor grado. Sin embargo, como señala Marta Pérez Miguel, investigadora en formación que trabaja en esta especie, “los bancos de berberechos infectados por este cangrejo juegan un importante papel, ya que albergan las fases iniciales de su ciclo de vida y ayudan a extender la infestación a nuevas poblaciones de mejillones”.

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Distribución de la especie en la Península Ibérica
Otro de los efectos negativos de la presencia de este cangrejo en los mejillones y berberechos es el rechazo que puede generar en los consumidores

Otro objetivo del proyecto AFROBIV es conocer la distribución de la especie en la Península Ibérica, “hasta el momento es muy abundante en el Golfo de Cádiz, donde puede llegar a infestar hasta a un 70% de los mejillones. En el Atlántico se extiende por el sur de Portugal hasta Setúbal. Mientras que en el Mediterráneo solo se conocen unas pequeñas poblaciones en la provincia de Málaga”, como indica Jose A. Cuesta, investigador del ICMAN participante en el proyecto, que también comenta: “el principal objetivo del proyecto es hacer un estudio preventivo. Por un lado, conocer los efectos directos del cangrejo sobre los bivalvos de interés comercial; y por otro, las características ecológicas y requerimientos de esta especie parásita, lo que nos permite anticipar sus posibilidades de expansión en la Península y los daños que podría causar. Creemos que podría afectar a la producción de mejillones si alcanzase zonas como las rías gallegas o el delta del Ebro”.

Además de los efectos directos sobre los bivalvos, otro de los efectos negativos de la presencia de este cangrejo en los mejillones y berberechos es el rechazo que puede generar en los consumidores. Por ello, otro de los objetivos del proyecto AFROBIV es dar a conocer la existencia de estos cangrejos parásitos de bivalvos y mostrar que no representan un problema para la salud de quien consume estos moluscos.

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