El proyecto va más allá de la obtención y transmisión de datos y trabaja para aumentar la concienciación de los pasajeros

Compartir coche y aumentar la calidad de las carreteras para lograr un tráfico más ecológico

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Los pavimentos irregulares provocan frenadas y variaciones en la velocidad y por tanto aumentan las emisiones, mientras que una ocupación baja de los vehículos supone duplicidades en los viajes. Un proyecto europeo combina datos de redes sociales dedicadas al uso compartido de automóviles con los sensores de los teléfonos inteligentes para descubrir el estado de las carreteras y lograr que este medio de transporte sea más respetuoso con el medio ambiente.

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© Ni_racha, Shutterstock

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Cordis / Si se tiene en cuenta que 73,7 % del transporte de pasajeros en Europa se realiza en coches y que cada uno de ellos tiene una tasa de ocupación menor a dos pasajeros por vehículo, no cabe duda de que sería conveniente dar con formas de fomentar un uso compartido de este tipo de transporte. Existen herramientas en línea que fomentan esta práctica, pero esta es solo una cara de la moneda en lo que concierne a reducir las emisiones contaminantes. Otro factor que influye en la contaminación es la calidad deficiente de algunos pavimentos.

Los retrasos en el mantenimiento de la calzada reducen la seguridad vial y aumentan los costes relacionados con la intervención del conductor, el mantenimiento de los vehículos y las emisiones. El profesor Alessandro Bogliolo de la Universidad de Urbino (Italia), coordinador del proyecto financiado con fondos europeos CROWDS4ROADS, explicó que un pavimento menos rugoso genera menos emisiones.

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Mejor juntos

CROWDS4ROADS reúne a una comunidad en línea y un sistema de detección colectiva (crowd-sensing) para ampliar al máximo las ventajas de ambos. BlaBlaCar es una de las principales comunidades del mundo de las dedicadas a compartir viajes en coche y tiene más de diez millones de miembros en catorce países, mientras que SmartRoadSense es un sistema de detección colectiva que aprovecha los acelerómetros de los teléfonos de quienes viajan en un coche para calcular la rugosidad de una carretera.

El proyecto va más allá de la obtención y transmisión de datos y trabaja para aumentar la concienciación de los pasajeros al hacerlos partícipes del proceso de obtención de datos. El equipo al cargo confía en que al involucrar a conductores y pasajeros en la vigilancia de las carreteras e invitarles a compartir coche, se pueda influir en mayor medida en las estrategias de mantenimiento. Además, al aumentar la tasa de ocupación de vehículos, realizar una vigilancia mejor de las carreteras e involucrar a los usuarios finales en el mantenimiento de las carreteras y la sostenibilidad del transporte, se generarán beneficios para el medio ambiente.

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Cómo funcionan las herramientas

En un artículo publicado por el proyecto CROWDS4ROADS y titulado «A Study on the Influence of Speed on Road Roughness Sensing: The SmartRoadSense Case» se explica que los métodos destinados a controlar el estado de las carreteras precisan de equipos caros y complejos. Escáneres láser o acelerómetros específicos dotados de sistemas de obtención de datos son algunas de las herramientas que son demasiado caras como para instalarlas (y calibrarlas) en cada coche. En cambio, son muchos los que llevan encima teléfonos mediante los que es posible obtener y compartir datos útiles sin incurrir en costes adicionales.

Cuando el usuario se descarga la aplicación, SmartRoadSense aprovecha la tecnología sofisticada que incluye nuestro teléfono

Cuando el usuario se descarga la aplicación, SmartRoadSense aprovecha la tecnología sofisticada que incluye nuestro teléfono. Así, los datos del acelerómetro sirven para detectar frenadas y baches mediante técnicas de aprendizaje automático, mientras que los datos de los giroscopios se utilizan para detectar anomalías en el pavimento. El índice de rugosidad y los datos de GPS del teléfono se envían periódicamente a un servidor central en el que se procesan, se relacionan a carreteras concretas y se añaden a los datos medidos por otros teléfonos. Las autoridades podrían utilizar estos datos para detectar qué carreteras es necesario reparar, lo cual aumenta la eficiencia energética de los coches que las recorren.

BlaBlaCar permite viajar por poco dinero en coches compartidos. Mediante un sistema de puntuación y perfiles de usuarios verificados, la red ofrece una alternativa a conducir solo trayectos largos.

El proyecto CROWDS4ROADS trabajó en Italia, Rumanía, Reino Unido y Grecia y ejecutó un experimento piloto a escala local en Ancona y otros a mayor escala en Las Marcas e Italia en general, y ya hay en marcha experimentos piloto idénticos en Italia, Rumanía y Reino Unido. También publicó un corpus abierto con más de dos millones de registros que se actualiza automáticamente cada seis horas con datos de detección colectiva.

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Fuente: 

Basado en información del proyecto y en artículos aparecidos en medios de comunicación

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