Volkswagen Escarabajo

Volkswagen escarabajo Tipo 1 / Wikimedia - Autor: Lothar Spurzem

Tal día como hoy… 22 de junio de 1934 nacía el Volkswagen Escarabajo

 

El 22 de junio de 1934, el ingeniero automovilístico austríaco Ferdinand Porche firmaba con la Asociación Alemana de Industria Automovilística del III Reich el contrato para la fabricación de un coche «utilitario». Fue el Volkswagen Escarabajo, el coche más «popular» de la historia, con permiso del americano Ford T.

 

CV / Si hay algún modelo de automóvil que cualquiera, con independencia de la generación a la cual pertenezca, sabe distinguir, éste es sin duda alguna el Volkswagen «Escarabajo». Ha tenido multitud de nombres y apodos: Beetle -escarabajo en su traducción literal-, Sedán, Vocho, Fusca, Bug… Su aspecto es inconfundible, y su legendario rendimiento también.

En la película de Woody Allen ‘El Dormilón’ (1973), ambientada en un estrambótico futuro entre satírico y distópico, los protagonistas descubren en una cueva un extraño artefacto que no saben reconocer. Se trata de un «fósil» de Volkswagen Escarabajo que, curiosamente, resulta que tiene las llaves puestas en el contacto. Se supone que lleva siglos sin funcionar, pero al girar la llave, el vehículo se pone en marcha. Sin duda, el mejor homenaje que se le puede hacer a un coche.

Lo de «Escarabajo» tiene poco que ver con su nombre original alemán. Fue el New York Times quien lo bautizó así en 1938: Beetle

Lo de «Escarabajo» tiene poco que ver con su nombre original alemán. Fue el New York Times quien lo bautizó así en 1938: Beetle. En realidad, Volkswagen no era una marca, sino en sí mismo el nombre de un modelo fabricado por la industria automovilística unificada por Hitler a este efecto, que traducido significa «coche popular» o «coche del pueblo». Se pretendía imitar al Ford T, el primer vehículo fabricado en cadena en los EEUU desde décadas antes, para que las clases populares tuvieran acceso al nuevo invento.

Fue diseñado por Ferdinand Porche (1875-1951), un reputado ingeniero entre cuyos méritos figura haber sido el primero en diseñar vehículos de transmisión automática. Ciertamente, su apellido no va precisamente asociado a coches populares, sino más bien elitistas, pero a Hitler se le ocurrió la idea de fabricar un coche para el pueblo –Volkswagen-, y no era cosa de contradecirle.

La idea era la de un coche popular, pero la producción «civil» apenas llegó a unos centenares de vehículos que se agenció la élite nazi

La cosa llevó su tiempo. Los primeros prototipos aparecieron en 1935, los VW38, producidos por la factoría Daimler-Benz, de Stuttgart. Tenían ya la forma característica de los conocidos «Escarabajo», con tracción trasera y el motor en la parte posterior y enfriado por aire. La idea era la de un coche popular, pero la producción «civil» apenas llegó a unos centenares de vehículos que se agenció la élite nazi.

Poco después, con el estallido de la II Guerra Mundial en 1939, el modelo se militarizó para atender los requisitos bélicos, derivando en el Kübelwagen 82 –se produjeron unos 52.000-, un todo terreno que se utilizó en distintas versiones en el Afrika Korps, y el Schimmwagen 166, un vehículo anfibio que se utilizó en las campañas de Rusia –se produjeron unos 12.000-. También se produjeron 662 Kommandeurwagen –cuyo nombre indica a quienes iba destinado- a partir del chasis 4WD del Kübelwagen, siendo éste el modelo sobre el cual luego, en la posguerra, surgió el popular «escarabajo».

Propaganda KdF alrededor de 1940 / Wikimedia – Archivos Federales Alemanes

Una vez se acometió la producción industrial masiva después de la guerra y con el Plan Marshall, el aspecto exterior del «Escarabajo» fue prácticamente el mismo durante decenios, siendo acaso ésta una de las razones por las cuales se convirtió en un clásico, aunque se realizaron sucesivas modificaciones en el motor, adaptándolo a los nuevos avances.

Una vez se acometió la producción industrial masiva después de la guerra, el aspecto exterior del «Escarabajo» fue prácticamente el mismo durante decenios

Básicamente, el «Escarabajo» era un vehículo de tracción trasera con un motor Boxer de cuatro cilindros refrigerado por aire, dos puertas (delanteras) y portaequipajes en el capó delantero. Como curiosidad, disponía de un curioso sistema para proyectar el agua del limpiaparabrisas. Para evitar los gastos añadidos que suponía la instalación de una bomba eléctrica adicional que lanzara el agua, se ideó un sistema mediante el cual la presión para bombear el agua procedía de la rueda de repuesto, situada en el maletero delantero, que para surtir efecto tenía que estar sobrepresionada. Hoy en día suena raro, pero así era…

Es decir, todos los ingredientes necesarios para convertirse en el paradigma del coche «utilitario» de la posguerra por excelencia. Su ejemplo fue posteriormente copiado en otros países, como sería del caso de Citröen 2CV en Francia, el FIAT Cinquecento en Italia, o el SEAT 600 en España. En definitiva, una leyenda…

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