Waikiki Honolulu

Anexo y reverso de soledades encontradas

 

Eva Serra / e.serra@catalunyavanguardista.com

Waikiki Honolulu puede ser el nombre del cóctel de cualquier bar. Waikiki, de hecho significa “chorros de agua” y emplaza a esas magníficas playas hawiananas que en el imaginario colectivo se presentan como el añorado contrapunto a existencias mediocres, torpes, aburridas, fracasadas y deshechas pero que sin embargo laten en sus propios mundos.

El teatro Romea estrenó ayer la obra que lleva por título esa alegoría llamada Waikiki Honolulu para adentrarse en un terreno tragicómico de dos personajes urbanos catapultados a sus propias miserias, miedos, incertidumbres y agonías que cualquiera puede reconocer en sí mismo o en sus semejantes. Ese oscuro túnel donde apenas se vislumbra un trazo de luz y que precisamente por ello se busca con desespero, arañando la escena del desaliento para recomponer el eterno sueño del ahogado social.

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De izquierda a derecha: Joel Minguet, Paul Berrondo y Borja Espinosa / Foto: Catalunya Vanguardista
De izquierda a derecha: Joel Minguet, Paul Berrondo y Borja Espinosa / Foto: Catalunya Vanguardista

 

 Work in progress

Tras dos meses de trabajo sobre un guión improvisado entre los actores Joel Minguet y Borja Espinosa, su director y guionista Paul Berrondo fue recogiendo aquellas entradas que le parecieron más interesantes mediante el sistema “work in progress” (obra en proceso). Así, a medida que surgían las escenas fue construyendo la dramaturgia que pretende ser un canto de esperanza a la sinrazón de unas vidas inmersas en un guión que insinúa un viaje hacia el ensueño prohibido.

En un austero fondo en negro, sólo iluminado por pequeñas y sutiles entradas de luz y una puerta que nunca se abre, ambos personajes navegan por sus tristes y solitarias biografías para encontrar ese punto de unión que por una noche les permite soñar con Biarritz, una vespa roja y un viento que sople a su favor.  The river, de Bruce Springsteen les conmina a entonar un canto que les conduce a una imaginaria unión: “Vengo de la parte baja del valle, donde, cuando eres joven te enseñan a hacer las cosas de la misma forma que las hacia tu padre. María y yo nos conocimos en el instituto cuando ella tan solo tenía 17 escapamos de este valle hacia donde los campos eran verdes”.

La homosexualidad fortuita se abre así camino para comprender que los terrenos del que se siente solo y vacío abonan un destino tan incompleto como la propia heterosexualidad de la que parten sus protagonistas, más allá de bien y del mal. Sutiles y explícitas confesiones que desalojan a sus inquilinos de un desahucio vital para buscar un hogar de existencias encontradas. Destacar la extraordinaria interpretación y aportaciones en ese “work in progres” de Minguet y Espinosa bajo la batuta de Berrondo que ayer fueron capaces de aportar un soplo de esperanza a ese oscuro entorno urbano lleno de claroscuros que milagrosamente el teatro es capaz de transmitir.

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Off Side del Teatro Romea
Waikiki Honolulu / Teatro Romea (Barcelona) / Obra en catalán
Del 27 de marzo al 24 de abril (viernes, sábados y domingos)
Dramaturgia y dirección: Paul Berrondo
Actores: Borja Espinosa y Joel Minguet
Ayudante de dirección: José Novoa / Asistente de dirección: Carla Fajardo
Facebook: (https://www.facebook.com/waikikihonolulu)
Twitter: @elwaikiki (https://twitter.com/elwaikiki)

 

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