Wodrow Wilson ganaba las elecciones

Woodrow Wilson, 28.° presidente de los Estados Unidos / Wikimedia

Tal día como hoy… 5 de noviembre de 1912 Thomas Wodrow Wilson, ganaba las elecciones de EEUU

 

El 5 de noviembre de 1912, primer martes después del primer lunes de noviembre, el candidato demócrata a la presidencia de los EEUU, Thomas Wodrow Wilson, ganaba las elecciones presidenciales que lo convirtieron en el vigésimo octavo presidente de los EEUU. Aunque no es uno de los presidentes más conocidos, pero sí de los más decisivos.

 

CV / Las elecciones presidenciales norteamericanas siempre se han caracterizado por disputarse entre dos candidatos, siendo en cualquier caso los terceros o cuartos meramente anecdóticos y sin mayor relevancia, excepto en algunos casos. Las de 1912 que hoy nos ocupan constituyen precisamente una excepción, ya que fueron unas elecciones a tres, en las cuales cualquiera de los tres candidatos tenía opciones a ser el vencedor.

Ha pasado a la historia por lanzar a los EEUU a la política internacional, combatiendo al aislacionismo y convertirlo en la primera potencia mundial

Wodrow Wilson había nacido el 28 de diciembre de 1856 en la sureña Staunton (Virginia). Vivió de niño la guerra civil (1861-1865) y creció durante la posguerra. Fue en muchos aspectos un personaje ambiguo e ideológicamente contradictorio. Ha pasado a la historia por lanzar a los EEUU a la política internacional, combatiendo al aislacionismo, y convertirlo en la primera potencia mundial tras su intervención en la I Guerra Mundial y ser el máximo promotor de la Sociedad de las Naciones, aspectos que compaginó con una nostalgia por la Confederación y ciertas veleidades racistas que le llevaron, por ejemplo, a alabar  ‘El Nacimiento de una Nación’ (D. W. Griffith, 1915). Una película que sin duda es una joya cinematográfica del cine mudo, pero cuya trama es, sin más, una glorificación y justificación del racismo y del Ku-Klux-Klan. Y es precisamente sobre este último aspecto que afirmó: “Los hombres blancos fueron provocados por un mero instinto de supervivencia… hasta que finalmente surgió un gran Ku Klux Klan, un verdadero imperio del sur, para proteger al territorio sureño”.

Siendo en 1911 gobernador de New Jersey, fue nominado candidato por el partido demócrata, concurriendo a unas elecciones en las cuales, como ha hemos dicho, compitió con otros dos rivales de entidad, William Howard Taft, presidente que optaba a la reelección por el partido republicano, y Theodore «Teddy» Roosevelt, expresidente a su vez que, tras haber sido defenestrado por los republicanos, fundó su propio partido y concurrió a las elecciones para optar a un tercer mandato. La división del voto republicano le favoreció sin duda, y se alzó con la victoria con un 41,84% de votos, frente a un 27,40% de Roosevelt, y un 23,17% de Taft.

La división del voto republicano le favoreció sin duda, y se alzó con la victoria con un 41,84% de votos, frente a un 27,40% de Roosevelt, y un 23,17% de Taft

A lo largo de sus ocho años –dos mandatos- como presidente de los EEUU, impulsó una política intervencionista en Centroamérica, que ya había iniciado Teddy Roosevelt, asentando la política de la backyard, de acuerdo con la cual el territorio al sur de los Estados Unidos era su patio trasero, y debían mantener allí gobiernos fieles y amigos, con independencia de su naturaleza dictatorial. Intervino en México, en República Dominicana, en Haití…

Tras el estallido de la Gran Guerra en 1914 impulsó al principio una política de no intervención en Europa, pero los intereses económicos de los grandes trusts, proclives a los aliados, y la guerra submarina alemana –que hundió barcos norteamericanos- le impulsaron a irse decantando progresivamente por la Entente. Tras su reelección en 1916, y con el pretexto de un telegrama enviado por el gobierno alemán al de México –el telegrama «Zimmermann»-, declaró la guerra a los Imperios centrales. La intervención masiva norteamericana en hombres y material no solo fue decisiva en una Europa agotada por tres años de guerra, sino que demostró además el auténtico potencial de los EEUU.

Tras la guerra, intentó convertirse en líder moral y propuso una lista de 14 puntos para evitar que volviera a repetirse un conflicto armado como aquél

Tras la guerra, intentó convertirse en líder moral y propuso una lista de 14 puntos para evitar que volviera a repetirse un conflicto armado como aquél. Entre estos puntos estaban la celebración de referéndums en las regiones que habían sido motivo de disputa histórica entre las potencias europeas: Alsacia y Lorena, Slewing-Hostein, Carintia… Clemenceau, el primer ministro francés, le hizo saber que Francia no había ido a la guerra con Alemania, perdiendo tres millones de hombres por Alsacia y Lorena, para celebrar luego un referéndum… Al final, la mayoría de sus propuestas, en todo aquello que podía favorecer mínimamente a los vencidos, se quedó en nada. En los acuerdos de paz, quedó como una figura de prestigio, pero prácticamente decorativa y poca cosa más.

Otro de sus fracasos personales fue la Sociedad de las Naciones, un antecedente de la ONU, donde debían participar como iguales vencedores y vencidos, con la idea de que sus diferencias se discutieran en común y el resto de naciones arbitraran para evitar nuevos conflictos. La mayoría republicana en el senado, mayoritariamente aislacionistas, vetó el proyecto y los Estados Unidos quedaron fuera de la institución que su propio presidente había auspiciado.

Wodrow Wilson dejó la presidencia en 1920 tras agotar su segundo mandato. Falleció el 3 de febrero de 1924 en Washington.

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