Yukio Mishima

Fotografía de Yukio Mishima tomada en 1956. / Wikimedia

Tal día como hoy… 25 de noviembre del 1970 se suicidaba mediante harakiri Yukio Mishima

 

El 25 de noviembre del 1970, el escritor y poeta japonés, Yukio Mishima y cuatro miembros más de la Tatenokai, irrumpían en el cuartel general de las Fuerzas de Autodefensa del Japón, ataban al comandante en jefe a una silla y, después de una frustrada arenga a la tropa, se suicidaba según el ritual sepuku –o harakiri-. Tenía 45 años y había sido propuesto para el Premio Nobel de Literatura en 1968, pero el galardón recayó finalmente en su mentor Yasunari Kawabata.

 

CV / El Imperio Nipón había vivido en un aislamiento autoimpuesto desde el siglo XVI, dedicándose a su deporte favorito: las guerras civiles. Sus puertos estaban cerrados a cualquier barco extranjero, y era una práctica usual matar a los supervivientes de los naufragios que llegaban a sus costas.

En 1853, una flotilla norteamericana al mando del comodoro Perry se había presentado en la bahía de Edo –Tokio- para forzar al Japón a romper su aislamiento y abrir sus puertos al comercio exterior. No era una flota muy poderosa en términos occidentales, pero para un país que estaba social y técnicamente hablando en plena Edad Media, fue una demostración de poderío sin parangón. Y una humillación para una cultura guerrera como la japonesa.

Japón se convirtió en una superpotencia industrial y militar, manteniendo una mentalidad claramente medieval

Desde Tokugawa (1543-1616), el poder real lo había ejercido el Shogun, el primer ministro o señor guerrero, relegando al emperador a un papel meramente testimonial. Se inició entonces la era Meiji o “de las luces”, que significó el fin del shogunato y la encumbración del Mikado –el emperador-.

Japón se lanzó entonces a un proceso de modernización hiperacelerado, pasando de la Edad Media a convertirse en una gran potencia en poco más de 30 años. En 1903 derrotaban a Rusia y se hacían con Corea, Taiwan, iniciando una etapa de expansión colonial e imperialista que no concluyó hasta 1945, con la derrota de la II Guerra Mundial y la ocupación estadounidense. Por decirlo brevemente, Japón se convirtió en una superpotencia industrial y militar, manteniendo una mentalidad claramente medieval. Este es el contexto en que se inscribe Mishima.

Mishima era una persona culta en términos occidentales, que dominaba el alemán, el francés y el inglés

Había nacido en Tokio el 14 de enero de 1925, en plena época de expansión imperialista nipona. Era hijo de un funcionario imperial, y fue criado por su abuela Natsu, descendiente de una familia de samuráis de la época del shogunato Tokugawa, que lo educó en los estrictos principios del código Bushido.

Embebido del espíritu de los samuráis, Mishima era no obstante una persona culta en términos occidentales, que dominaba el alemán, el francés y el inglés. Se alistó voluntario en la marina japonesa durante la II Guerra Mundial, con el explícito propósito de convertirse en kamikaze, pero fue declarado inútil por habérsele detectado un principio de tuberculosis, que luego resultó ser un simple resfriado. Pero para él fue una humillación.

En 1947 se licenció en Derecho por la Universidad de Tokio y entró a trabajar como funcionario en el Ministerio de Finanzas, pero renunció al cabo de un año. Era de físico frágil y enfermizo, pero se impuso una durísima autodisciplina de ejercicios físicos que le proporcionaron una impresionante musculatura, además de convertirse un hábil luchador de Kendo, la esgrima japonesa practicada con katanas, las espadas tradicionales de los samuráis. La misma autodisciplina que se imponía como escritor, y que le proporcionó un gran renombre literario, siendo traducido a la mayoría de lenguas occidentales.

Con un grupo de estudiantes, fundó el Tatenokai, una milicia privada que postulaba el retorno a la tradición japonesa y el culto al emperador

En el contexto del Japón de la posguerra tutelado por los norteamericanos, el ejército se vio reducido a una especie de policía interior con el nombre de Fuerzas de Autodefensa. Los norteamericanos dictaron igualmente una constitución que desdivinizaba al emperador, aunque lo mantenía en su puesto como jefe de estado. Para Mishima, esto fue afrenta. Con un grupo de estudiantes, fundó el Tatenokai, una milicia privada que postulaba el retorno a la tradición japonesa y el culto al emperador. La homologación occidental de su ideología era ultraderecha y/o fascismo. Se ha dicho que estas actividades políticas le privaron del Premio Nobel.

Cuando entró en el cuartel militar de Tokio, llevaba al parecer cuatro años preparando la acción. Tras reducir al comandante, dirigió una arenga a los soldados exhortándolos a dar un golpe de estado. Acto seguido, inició el ritual sepuku, aunque de forma algo chapucera. En previsión de que el suicida no culminara por sí mismo su autoejecución, un amigo velaba para decapitarlo con una Katana, pero no lo consiguió y tras varios intentos fallidos, un tercero tuvo que hacerlo. El amigo se autoinmoló también.

Eso sí, antes de suicidarse se había encargado de dejar todos sus asuntos en orden. Aquella misma mañana había enviado a la editorial la última entrega de su tetralogía ‘El Mar de la Fertilidad’, y dejó dinero para la defensa de los miembros del Tatenokai que le sobrevivieron. Y después de esto, el mito literario hizo el resto.

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